El exgobernador de Entre Ríos, Sergio Urribarri fue detenido durante la madrugada de este sábado, luego de que la Justicia rechazara su último pedido para cumplir bajo prisión domiciliaria la condena a ocho años por delitos contra la administración pública. El exfuncionario quedó alojado en la alcaidía judicial de Paraná y será trasladado al penal de Gualeguaychú.
Detuvieron a Sergio Urribarri: deberá cumplir ocho años de prisión por corrupción
El exgobernador fue arrestado durante la madrugada del sábado en Paraná y quedó alojado en la alcaidía judicial, desde donde será trasladado al penal de Gualeguaychú.

La orden de detención había sido dispuesta durante la noche del viernes y se concretó cerca de las 2 de la madrugada. De esta manera, Urribarri deberá comenzar a cumplir de manera efectiva la pena que quedó firme después de que la Corte Suprema de Justicia rechazara el recurso extraordinario presentado por su defensa.

El pedido que rechazó la Justicia
Urribarri, de 68 años, había intentado evitar el traslado a una unidad penitenciaria mediante un pedido de prisión domiciliaria. Para fundamentar su solicitud, su defensa argumentó motivos vinculados con su estado de salud y señaló que el exgobernador padece estrés postraumático con síntomas disociativos de despersonalización.
Según el escrito presentado por su abogado, Leopoldo Cappa, Urribarri se encontraba bajo tratamiento psiquiátrico con Julio Horacio Curotto y recibía medicación con sertralina, clonazepam y armodafinilo.
La defensa también sostuvo que, el día en que la Corte Suprema dejó firme la condena, el exmandatario tuvo que recibir atención médica de urgencia por un episodio depresivo mayor grave. De acuerdo con el planteo, en esa oportunidad se habría reforzado su medicación antipsicótica y antidepresiva.

Sin embargo, este último diagnóstico no había sido mencionado en presentaciones anteriores realizadas por la defensa.
El pedido también contemplaba que Urribarri cumpliera la pena en su vivienda de la calle Néstor Garat 291, en Concordia, donde reside junto a su esposa, Ana Lía Aguilera. La Justicia tampoco aceptó esa alternativa.
La Corte Suprema dejó firme la condena
La detención se produjo luego de que la Corte Suprema de Justicia dejara firme el jueves la condena de ocho años de prisión contra Urribarri. El fallo contempla penas por los delitos de negociación incompatible con la función pública y peculado, en cinco causas tramitadas ante la Justicia de Entre Ríos.
Además de la pena de prisión, la sentencia establece la inhabilitación para ejercer cargos públicos.
Los jueces Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti rechazaron el recurso extraordinario presentado por la defensa al considerar que resultaba inadmisible. Los planteos formulados por los demás condenados en el expediente tuvieron la misma respuesta.

Tras la resolución de la Corte, los fiscales anticorrupción Patricia Yedro y Gonzalo Badano habían solicitado la detención inmediata de Urribarri, de su exministro de Cultura Pedro Báez y de Juan Pablo Aguilera, cuñado del exgobernador, para que comenzaran a cumplir sus respectivas condenas efectivas.
La causa por corrupción
No es la primera vez que Urribarri permanece privado de su libertad. En noviembre de 2024 había sido detenido por orden de la Cámara de Casación de Entre Ríos, que dispuso su prisión preventiva con el objetivo de evitar una eventual fuga.
La medida fue posteriormente revocada en enero de 2025 por la Sala de feria del Tribunal Superior de Justicia de Entre Ríos. En aquella oportunidad, el exgobernador había permanecido 50 días detenido.
Urribarri había sido condenado originalmente el 7 de abril de 2022. La sentencia fue confirmada por la Cámara de Casación de Entre Ríos en 2023.
El exmandatario, de 68 años, fue gobernador de Entre Ríos y mantuvo una estrecha relación política con el kirchnerismo. Durante la presidencia de Alberto Fernández se desempeñó como embajador argentino en Israel.
La investigación que derivó en la condena estuvo a cargo de la fiscal provincial anticorrupción Cecilia Goyeneche. Según la acusación, Urribarri habría direccionado contrataciones de publicidad del Estado provincial para fines particulares.
Ahora, con la condena firme y el rechazo del pedido de prisión domiciliaria, el exgobernador deberá cumplir la pena en una unidad penitenciaria. Está previsto que sea trasladado desde la alcaidía judicial de Paraná hacia el penal de Gualeguaychú.









