El partido con Patronato dejó, por un lado, la imagen positiva de un segundo tiempo en el que Colón tuvo eficacia, pasajes de buen fútbol, generación de varias situaciones propicias y solidez para construir un resultado justo e indiscutido ante el local, ganando por primera vez de visitante en la era Medrán y en una condición (la de jugar afuera de casa) que no lo veía victorioso desde hacía ocho meses.
Colón y el típico “equipo que gana no se toca” para recibir a San Miguel
La victoria ante Patronato (con un interesante segundo tiempo) le dio confianza y seguridad a Medrán para que el equipo se repita ante el elenco de Los Polvorines.

Por el otro, no se debe ignorar que el primer tiempo en Paraná fue muy pobre, con escasa claridad y nada de profundidad, más allá de que a priori se sabía que era un partido en el que se podía esperar más lucha que fútbol.
Por eso, Medrán mantiene la formación que jugó en Paraná, con un Allende recuperado luego de haber salido producto de una molestia física en el transcurso del segundo tiempo y apostando también a un mediocampo integrado por los dos volantes de contención (Lértora y Muñoz), más un Antonio de mucho despliegue y del que todavía se espera más.
Defensivamente, el equipo borró la mala tarde de la Isla Maciel, cuando perdió ante San Telmo. La dupla central recuperó el nivel y tampoco tuvo problemas por las puntas para cerrar todos los caminos que conducían a un Budiño que contó, además, con la ayuda de los palos.
De todos modos, la imagen del equipo en el primer tiempo en Paraná había dejado bastante que desear en el marco de un partido chato, sin atractivos y con un rival que tampoco pudo imponer su juego.
Colón sigue dependiendo de lo que, individualmente, ofrezca Lago, quien se enciende y es capaz de abrir un partido complicado, como pasó el domingo y también ocurrió frente a Acassuso en Santa Fe. Tiene una buena compañía en Bonansea, que está mostrando una interesante capacidad de gol y de a poco se ha convertido en uno de los jugadores más queridos del hincha rojinegro.
“Colón es candidato porque ha hecho las cosas bien, han traído refuerzos con anterioridad. Yo peleaba con Colón en algunos refuerzos y no podía competir”, dijo el “Sapito” Coleoni en sus declaraciones a El Litoral. Llegará su equipo a Santa Fe para tratar de “controlar el partido con mis propias armas, sabiendo que Colón tendrá un apoyo multitudinario en las tribunas y que intentará llevarnos por delante”.
San Miguel venía cumpliendo una notable actuación como local (20 partidos invicto y más de 500 días sin perder en la cancha de Los Polvorines), pero cayó ante Racing de Córdoba (otro de los animadores del torneo junto a Colón y Deportivo Morón) y en la última fecha igualó sin goles con Colegiales. Está dentro del grupo de clasificados y es lo que pregona su entrenador, cuando dice que “nunca me quedé afuera de un Reducido en los torneos en los que dirigí en la Primera Nacional. Y eso es lo que buscaré con San Miguel en este duro torneo”.

El equipo y Lago
Volviendo a la formación sabalera, Budiño; Peinipil, Pier Barrios, Rasmussen y Allende; Muñoz, Lértora y Antonio; Marcioni, Bonansea y Lago son los que tienen las principales chances de ser titulares en el encuentro que dará comienzo a las 19 de este sábado 4 de abril, en el barrio Centenario y será dirigido por Nahuel Viñas.
Este fin de semana tenía previsto llegar a Santa Fe el representante de Ignacio Lago, con el que está todo arreglado de palabra y falta solamente la firma del contrato para extender el vínculo con Colón hasta diciembre del año que viene.








