El “Sapito” Gustavo Coleoni es un histórico de la Primera Nacional y llevó a su San Miguel a acumular 20 partidos sin perder como local (cayó ante Racing de Córdoba y cortó la racha), más de 500 días sin conocer la derrota en su cancha de Los Polvorines, a la que alguna vez debió ir Colón, allá por mediados de los 80 y a la que le tocará regresar cuando se juegue la segunda rueda de este maratónico y durísimo torneo de ascenso.
“Sapito” Coleoni: “Con Delfino, el hincha de Colón esperaba que hiciera el segundo gol antes del primero”
El entrenador de San Miguel dijo que “ahora se han dado cuenta de lo difícil que es este torneo”, aunque no duda en señalar a Colón como candidato. “Los grandes de la categoría van a pelear este año por volver a la A”, señaló.

Ahora, a San Miguel le tocará venir a Santa Fe y Coleoni sabe, lo admite a cada momento, que va a jugar contra un equipo que obligadamente tiene puesta la chapa de “candidato”. Y que él asumió en un club en el que le dijeron: “Sapito, tenemos tanto para gastar, arregláte con esto”. En La Primera de Sol, habló de todo.

-¿Sigue siendo una silla eléctrica ese puesto de entrenador en el fútbol argentino?
-Alguien dijo que con la reforma de los campeonatos, los técnicos iban a durar más. Pero eso no pasa. La falta de paciencia de los hinchas y las redes sociales son determinantes. Y los dirigentes están influidos por esa impaciencia. No tienen la convicción de decir: “Este entrenador salió quinto con pocos recursos, vamos a traerlo y a bancarlo porque puede armar un proyecto serio”. Se fijan en el que sale primero, pero hay que ver cómo sale primero y en qué contexto. Es un debate amplio.
-El tema de las redes sociales se hizo determinante en estos tiempos, es una forma de agitar, ya sea a favor o en contra…
-El día que no nos adaptemos a eso y no le demos bola a cualquier boludo que anda tirando cosas por ahí, seguramente algo cambiará Yo trato de abstraerme… El otro día lo escuchaba a Troglio, que decía: “El día que no me importó lo que diga la la prensa o las redes sociales, recién ahí creo que me recibí de técnico, ¡pero ya tenía 20 años en la profesión!”… No es fácil adaptarse a un ambiente de mentiras y destrato, porque no es que dicen que Coleoni hizo mal un cambio, ¡dicen un montón de cosas más!
-Imagino que los dirigentes de San Miguel no te pusieron contra la pared y te dijeron que hay que ascender…
-Me dijeron que tengo tal presupuesto y que arme lo que pueda. Entonces, hemos tratado de encontrar juventud, gente que quiere crecer y armamos un equipo con chicos jóvenes, distinto a lo que pasó en otros momentos donde a San Miguel le importaron más las luces… No me siento incómodo en esta situación y no con la otra, donde se cree que contratando DNI se puede pelear este un torneo donde donde es muy difícil, donde no podés conocer a todos los jugadores y donde viene un equipo en el que los centrales la rompen y el 9 la mete y te preguntás de donde salieron… Además, yo soy un técnico que pregono la intensidad… En mi equipo, el que no corre no juega… Y no soy anti fútbol, eh...
-¿Y cómo los acomodás a los que se destacan por jugar más que por correr o marcar?
Una vez, Bielsa le preguntó al Zurdo López, "¿Qué debería hacer yo para ser mejor entrenador?"... Y este hombre, sabio, le dijo: "Si haces correr al que juega bien, tenés resuelto el problema."... Y ahí está el cambio. .. Mariano González, que fue el mejor jugador que tuve y que jugó en Colón, corría a la par del resto y eso los obligaba a los otros a correr más todavía… ¿Qué ganamos con eso?, que a la pelota la vamos a recuperar más rápido. Y luego, tienen que aparecer los que saben para manejarla.
"Quise traer a Cano, pero con Colón no pude competir"
-¿Vas a jugar contra un equipo, el de Colón, que es candidato?
-¡Claro que sí! Yo quise refuerzos para San Miguel con los cuales competí con Colón y no los pude traer.
-¿Por ejemplo?
-Cano… El tiene un parentesco con Cardozo, el central nuestro… Pero no pudimos competir con Colón… De todas maneras, yo no bajo los brazos, nunca me tocó quedar afuera de los ocho y hay que ver cómo me encuentro en la última curva… Muchachos, ¿ustedes creen que Estudiantes de Río Cuarto era candidato al ascenso?
-No.
-Fue haciéndose candidato con el desarrollo del torneo, porque la B Nacional es así. Hay equipos grandes que tienen obligación, como Quilmes, Chacarita, San Martín Tucumán, Godoy Cruz, Colón, Racing de Córdoba… Y hay una casualidad: todos tuvieron elecciones en este último tiempo, entonces arrancan de cero los dirigentes y están obligados a hacer algo bueno... Creo que de los grandes van a salir los ascensos esta vez... O al menos uno.
-¿Qué tan cerca estuviste de dirigir a Colón?
-Cuando Colón pierde con Chacarita, el día anterior había perdido San Miguel y me vinieron a buscar. Yo debía darle una respuesta en el momento y no podía esperar a que Colón perdiera y que esa derrota desembocara en la salida de Pereyra.
-¿Hablaste con Moreno y Fabianesi?
-No, yo no hablé con nadie porque el que lo hacía, era mi representante.
-Qué partido te imaginás el sábado?
-Colón tiene obligaciones y la gente exige… Pero te digo una cosa: cuando Iván Delfino se fue de Colón, el equipo andaba bien, lo que pasa es que la gente tenía muy caliente el descenso y pensaba que ganar el torneo y ascender iba a ser fácil… La gente iba a ver el segundo gol sin pensar que antes había que hacer el primero… Hoy creo que se han dado cuenta de que no es fácil este torneo… Aquel equipo de Iván se chocó con la realidad de la categoría y posiblemente hoy lo hubiesen bancado y no lo hubiesen echado. A los partidos hay que pelearlos. A todos. Por eso, yendo a tu pregunta, voy a tratar de hacerme dueño de lo que pueda. Si es de la pelota y el terreno, mejor. Y si Colón me ataca, trataré de controlarlo. A Medrán lo conozco, es un un entrenador que sabe mucho y con el cual tengo una relación y converso asiduamente. Va cambiando los esquemas. Veremos.
-¿Qué qué opinas del momento actual del arbitraje tan cuestionado del fútbol argentino?
-El sicólogo que trabaja conmigo me dice: "Amigo, hay que hablar de lo que uno puede mejorar con el trabajo; de lo que no esté a tu alcance, de lo que no puedas hacer nada, no hables”. Si me meten la mano en el bolsillo, no me lo van a devolver. Entonces me enfoco en mis armas, que están basadas en el trabajo.









