Colón jugó, sin dudas, el mejor partido del mini-ciclo de Iván Delfino contra Estudiantes de Caseros en Santa Fe. El dato que genera ilusión es que lo hizo cuando queda nada para empezar los famosos cruces por el segundo ascenso.
¿Cómo encara Colón las fechas finales antes del “mata-mata”?
Con el envión de jugar bien y ganar sobre la hora, Iván Raúl Delfino busca esa palabrita que le dijo a El Litoral: “regularidad” antes del Reducido. El arquero Budiño y “Wachi” García, dos titulares a recuperar.

"Jugar de visitante como en Santa Fe"
Colón ganó en casa, Madryn lo hizo de visitante en Caballito y ese cuarto lugar “de localía” sigue estando a un punto.
Ahora, el domingo a las 17, pisará Santiago del Estero contra un rival que le ganó a San Miguel una final directa del descenso en Los Polvorines pero que no está matemáticamente salvado.

En la charla con El Litoral, se le recordó al coach sabalero que Colón sacó casi el 70% de los puntos de local y 37% de visitante. “Evidentemente los números son lo que son, los números son duros, son concretos. No pudimos encontrar la regularidad y tratamos de hacerlo en este tramo final que es el más importante”, dijo el Grandote.
Ahora, después de ese 0-0 incoloro ante All Boys en Floresta, por más que el DT le vio el lado positivo (“no perdimos, no nos hicieron goles y no tuvimos lesionados”), el gran desafío es poder dar el golpe lejos del Cementerio de los Elefantes. A Colón le queda Mitre y después Ciudad de Bolívar como excursiones sin el aliento de su gente.
Delfino sabe que es el karma del equipo: primero con Medrán y ahora desde que volvió para completar su segundo ciclo en la entidad del Barrio Centenario.
Todo lo que el actual DT quiere conseguir en Santiago del Estero se resume con esta idea: “Que el equipo de visitante pueda jugar parecido al de local. La soltura, la soltura y la dinámica que tiene de local. Yo con eso ya creo que después lo técnico el equipo lo tiene y tenemos que mejorar eso”.
De cara al Reducido, las vueltas de Ignacio Lago y de Agustín Toledo ratificaron contra el “Pincha” de Caseros que de mitad para arriba “el equipo casi está” sin mayores dudas. A saber, el doble cinco: Agustín Toledo-Federico Lértora, sin dudas Lago (goleador y mejor jugador de la temporada) y Bonansea.
Los otros lugares abren el debate: Julián Marcioni, Darío Sarmiento, Ignacio Antonio, el propio Muñoz y lo dicho del “Wachi” García. Suponiendo que, como lo pidió el jugador, se rearme la dupla de Patronato (Marcioni-Bonansea), quedaría un lugar pendiente: ¿puede ser para el “Wachi” ese lugar si Delfino los tiene a todos?.
En ese caso, ¿pueden jugar varios habilidosos juntos?. Incluso, ¿en qué cambiaría la posición de Lago con posibles socios como García y Sarmiento, todos en campo al mismo tiempo?.
“Nacho tiene que jugar de mitad para adelante, en cualquier lado. Los que juegan bien tienen que estar adentro. Adentro tienen que estar. Yo creo que si nosotros logramos tener una estructura defensiva que pueda sostener todo lo que queremos hacer en ataque, puede jugar libre. Lo único que yo les pido y les exijo es el retroceso táctico. Después, para adelante, libertad”, tiró el DT.
Por ahora, de cara a Santiago del Estero, se quedará con las ganas. Porque el “Wachi” García está mucho mejor, se sumará al resto del grupo pero su vuelta está pensada para el partido de local frente a Almirante Brown, encuentro que quedó programado de manera oficial para la AFA el sábado 17, desde las 18, en el estadio Brigadier López.
Después de visitar a Mitre y recibir a La Fragata, Colón pisará la ciudad de Bolívar y cerrará de local en el Brigadier López frente a Defensores de Belgrano. O sea, asoman las cuatro batallas finales.
El otro gran dilema, sabiendo que no hay demasiadas opciones por los laterales (Peinipil y Castet jugaron casi todo el año), que Rasmussen es fija y que volverá Matías Budiño bajo los caños, pasa por el otro zaguero.
Encontrar otro zaguero y el cuarto volante
Entre sus bajones y las lesiones, Pier Barrios perdió terreno. Nicolás Thaller, de buen juego contra Estudiantes, parece ganar esa pulseada. Si es titular el domingo contra Mitre, habrá completado dos juegos seguidos adentro del once sabalero, algo que no pasa desde hace mucho en el Mundo Colón.

En la jornada que asoma el fin de semana, se puede dar el primer cimbronazo, antes de la primera gran final por el ascenso o los cruces.
Es que Güemes (el otro equipo de Santigo del Estero) quedó al borde del descenso al Federal A y la próxima fecha puede marcar definitivamente su destino en la Primera Nacional. La situación es tan delicada que el conjunto santiagueño podría perder la categoría incluso antes de disputar su partido ante Patronato.
El Gaucho ocupa el último puesto de la tabla con 23 puntos, producto de 5 victorias, 8 empates y 19 derrotas en 32 presentaciones. Por encima aparecen Chacarita, con 33 unidades, y Patronato, con 34.
Actualmente, la distancia con Chacarita, su rival directo en la pelea por evitar el descenso, es de 10 puntos cuando todavía quedan cuatro fechas para el cierre del campeonato.
Sin embargo, el calendario puede definir todo antes de que Güemes salga a la cancha. Chacarita visitará a Almagro el próximo sábado desde las 15.30, antes del compromiso del conjunto santiagueño frente a Patronato. En tanto que Güemes juega el domingo 11 a las 16.
Si el Funebrero consigue los tres puntos, llegará a 36 unidades y ampliará a 13 puntos su ventaja sobre Güemes. En ese escenario, al Gaucho le quedarían solamente 12 puntos disponibles antes de disputar su partido de la fecha 33, por lo que ya no tendría posibilidades matemáticas de alcanzarlo.
Es decir, una victoria de Chacarita decretaría automáticamente el descenso de Güemes al Federal A, independientemente de lo que posteriormente ocurra en Paraná.
Por ese motivo, incluso si el equipo santiagueño derrotara después a Patronato, ya sería demasiado tarde.
¿Qué necesita Güemes para evitar el descenso en la próxima fecha?. El primer resultado que necesita el Gaucho es que Chacarita no gane frente a Almagro.
Si Chacarita empata o pierde, Güemes llegará con posibilidades matemáticas a su encuentro ante Patronato. Pero allí tendrá una sola alternativa: ganar.
Un empate o una derrota frente al conjunto entrerriano determinará igualmente el descenso.
Tras la derrota por 1-0 ante Colegiales, el entrenador de Güemes, Mario Gómez, hizo un balance del partido y habló del duro contexto que atraviesa el conjunto santiagueño en la Primera Nacional.
“Nos cuesta convertir las situaciones de gol. Habíamos hecho un buen primer tiempo, pero cuando no convertís después se complica porque te convierten. Los muchachos dan todo, pero no alcanza”, expresó el técnico.
Gómez también se refirió a la presencia de futbolistas jóvenes en el equipo y al escenario complejo que deben afrontar. “Hay chicos jóvenes y cumplieron bien, pero son situaciones difíciles en las que toca jugar”, señaló.
El entrenador reconoció además que el equipo perdió parte de la solidez que había mostrado anteriormente, especialmente en el aspecto defensivo. “Hemos perdido la consistencia que teníamos de mitad de cancha para atrás, perdimos jugadores importantes. No somos duros atrás y tampoco convertimos, y por eso perdimos lo que perdimos”, sostuvo.
Por último, Gómez volvió a destacar el compromiso del plantel, pese a los resultados adversos. “Son situaciones difíciles para el jugador. Se esfuerzan y después no se da. Por eso uno resalta las ganas que ponen siempre”, cerró.
La derrota ante Colegiales volvió a profundizar el complicado presente de Güemes, que continúa buscando respuestas en un tramo decisivo de la temporada.
La ecuación, entonces, es clara: Güemes necesita que Chacarita empate o pierda y luego está obligado a vencer a Patronato para mantener viva la esperanza.








