Orlando Medina fue más conocido en Colón que su hermano Gisleno. La carrera de Orlando se prolongó mucho tiempo y hasta se dio el gusto de ser campeón con Boca y de dar la vuelta olímpica en el Monumental, el día que prendieron los grifos. Pero Gisleno hizo algo maravilloso: introdujo la marcha sabalera. Su deceso, producido el martes pasado, provocó mucha tristeza y fue informado por su propio hermano: “Me enteré porque la hija más chica de Gisleno fue la que me habló. Mantenemos el contacto con toda la familia en Uruguay y esto me ha provocado mucha tristeza”, dijo Orlando.
Gisleno Medina y aquella marcha sabalera que cantaron en el '65
Su hermano, Orlando, evocó aquél momento al dar la triste noticia del fallecimiento de ese murguero que desparramaba temperamento en el equipo de Pepe Etchegoyen.

“Recuerdo que mi prueba se hizo en un partido con Boca. Gisleno le decía a Tremonti, el arquero: ‘¡Gringo, cuidame a mi hermanito!’. Yo tengo cuatro años menos que él. Y se enojaba mucho con los rivales cuando me pegaban. Gisleno jugó con un solo riñón”, contó Orlando.
Respecto de la marcha, dijo: “La trajo él. Desde chiquito, no sólo formaba los equipos de fútbol en el barrio, allá en Uruguay, sino la murga. Todas las noches, en un camión de carga, se iban a tocar a otros barrios. El fútbol y la murga eran su vida”.
Y sobre aquella marcha sabalera, contó algo que pocos saben: “En ese momento todo era alegría, él la fue imponiendo y nosotros la cantamos. Quizás haya muchos que tengan el disco simple, el de esa época. Esa marcha está cantada por los jugadores. Fuimos a la radio, a LT 9 y la cantamos con Raimundo Grasso. Entró tremendamente en los corazones de los jugadores. Y lógicamente de los hinchas de Colón”, concluyó Orlando.










