Es inevitable hacer foco en la actualidad de Aldosivi y Unión, analizando los presentes de los dos equipos y las urgencias, sobre todo del local, de comenzar a sacar puntos porque su estabilidad en la máxima categoría corre serio riesgo de permanencia. Sin haber ganado un solo partido en el año (en la Liga Profesional), Damonte llegaba con la “soga al cuello” a jugar este partido. Y con menos “dramatismo” pero con un altísimo grado de preocupación, lo hacía el Unión de Madelón, máxime después de la flojísima actuación del sábado pasado ante San Lorenzo. No solo se perdió un partido, sino que, además, quedaron en el camino tres jugadores titulares (por lesiones), que prácticamente le dejó “servido en bandeja”, al técnico, la necesidad de retoques al por mayor.
El Unión del segundo no tuvo nada que ver con el del primero
El primer tiempo fue flojo, casi parecido al de San Lorenzo. El del segundo pareció otro equipo. Con dos golazos y aprovechando un error del arquero rival, lo ganó muy bien. Lo echaron a Palacios y en el final debutó Rocha de "4".

A diferencia de Damonte, la estabilidad de Madelón no es algo que haya estado en discusión. La dirigencia lo “banca” y él tiene la suficiente espalda para “aguantarse el chirlo” de este flojo comienzo de torneo y, sobre todo, la actuación que causó un gran disgusto generalizado (en el hincha, en el técnico, en los jugadores y en los dirigentes), cuando perdió jugando el peor partido del año en el Nuevo Gasómetro.
Con matices, los dos llegaron presionados y con la necesidad de conseguir un buen resultado, llámese victoria. Aldosivi acumulaba 21 partidos sin ganar en el año (casi la mitad con empates) y Unión no tuvo el inicio adecuado, máxime con este objetivo de mejorar la campaña y tratar de llegar a una copa internacional.
Unión no creó una sola chance de gol en el primer tiempo. Y Aldosivi lo lastimó con la costumbre de los rivales en estos tiempos. Centro, cabezazo y gol. Córner desde la izquierda, Vombergar se anticipa a todos y a facturar.
Todo esto en un partido chato, con el viento como condicionante y un campo de juego que tampoco ayudó a poner la pelota contra el piso.
Aldosivi trató de ser más directo, aunque con claras limitaciones y apostando a la búsqueda del grandote Chávez o de un Vombergar ubicado por el costado derecho.
Unión fue más pausado. Demasiado retrasado Tarragona, sin fútbol ni llegada por izquierda (muy poco productivo Luna Diale) y apenas un par de llegadas por derecha, con Palacios más atrevido para buscar el desequilibrio y alguna subida de Pintado. Poco. Muy poco para rescatar de un equipo pausado en su ritmo y sin claridad para la construcción del juego.
La pelota quieta fue la diferencia que marcó un Aldosivi que se cerró bien atrás, que bloqueó todos los caminos a Acosta y tuvo, además, la levedad de Unión a su favor.
Aún perdiendo y con ese panorama futbolístico oscuro, Madelón confió en los mismos. La única diferencia fue el viento a favor. Y un rival replegado y dispuesto a defender la ventaja achicando espacios en retroceso permanente y presionando para provocar el error de un Unión muy impreciso en el juego.
Ese viento a favor lo aprovechó Menossi. Recibió la pelota a más de 30 metros y metió un remate espectacular que se clavó en el ángulo superior izquierdo de Acosta. Un golazo salido de otro partido y de otra actuación de Unión. Costaba mucho entrarle a la defensa de Aldosivi. Entonces, Menossi encontró una formula que él conoce (copyright Lanús en el 15 de Abril) para empatar el partido.
Creció Unión. Y lo dio vuelta enseguida, antes de los 20 de la parte final. Otra vez el remate de media distancia como fórmula, aunque no como definición.
El que pateó fue Luna Diale, Acosta dio rebote y aprovechó Tarragona para empujarla de cabeza.
Y enseguida, otro golazo, pero en este caso como consecuencia de una gran jugada colectiva que terminó con una.gran definición de Tarragona otra vez. En un abrir y cerrar de ojos, Unión, mejorado, se ponía 3 a 1.
Todo cambió, empezando por Unión. Se recuperó mejor en el medio (metió mucho Giaccone) y aparecieron los que generan (Palacios y Luna Diale). Fue contundente en el arco rival y también se aprovechó de las dudas que se apoderaron del rival.
Recién pasada la media hora, Madelón hizo un cambio. Entró Eric Ramirez en reemplazo de Estigarribia. El esquema no cambió, Ramirez fue de segunda punta, con más velocidad que su reemplazo para tratar de aprovechar alguna contra.
Unión manejó el partido hasta el final, haciendo posesión de pelota y capitalizando los nervios del rival. El único saldo negativo fue la expulsión de Palacios, por la intervención del VAR (Cuello a la cancha por Tarragona para no dejarse llevar por delante). Un primer tiempo deslucido y un segundo tiempo que fue otra cosa. Pareció otro equipo.









