Aguas Santafesinas confirmó que concluyeron los trabajos previstos en la planta potabilizadora de la ciudad de Santa Fe, una intervención considerada clave dentro del plan de mantenimiento y confiabilización del sistema de agua potable.

Aguas Santafesinas informó que este domingo finalizó el reemplazo de una curva en una cañería primaria de 500 milímetros de la planta potabilizadora de Santa Fe. Tras la intervención, el sistema comenzó a represurizarse y la recuperación del suministro será paulatina, con purgas preventivas y posible turbiedad.

Aguas Santafesinas confirmó que concluyeron los trabajos previstos en la planta potabilizadora de la ciudad de Santa Fe, una intervención considerada clave dentro del plan de mantenimiento y confiabilización del sistema de agua potable.
La obra consistió en el reemplazo de una curva en una de las cañerías primarias de salida de la planta hacia el sur. Se trata de una conducción de 500 milímetros de diámetro, vital para sostener la demanda y el abastecimiento en un sector amplio de la ciudad.
Durante la mañana se registró una disminución de presión en el área delimitada por Mendoza, avenida 27 de Febrero, Tacca y avenida Gobernador Freyre, tal como había sido anunciado en la planificación del operativo.

Desde la empresa recordaron que, una vez finalizadas las tareas, la normalización del suministro no es inmediata. El regreso a los niveles habituales se produce en forma gradual, a medida que el sistema se represuriza y recupera estabilidad.
En ese contexto, el servicio comienza a estabilizarse paulatinamente y puede haber variaciones temporales en distintos puntos del sector afectado, según la dinámica propia del restablecimiento de la red.
En simultáneo, se realizaron purgas en puntos estratégicos, con liberación de agua a la vía pública. El objetivo es minimizar la aparición de turbiedad luego de una intervención sobre cañerías primarias y mientras el sistema retoma su presión de trabajo.
Aguas Santafesinas advirtió que, si se percibe agua turbia en los domicilios, se recomienda dejar correr el agua desde la primera canilla de ingreso hasta que recupere su apariencia habitual.
El operativo forma parte del esquema de tareas programadas para reforzar instalaciones y anticiparse a eventuales fallas, en un sistema que atraviesa exigencias constantes por la demanda diaria y el comportamiento del consumo.