La Municipalidad de Santa Fe avanza con el programa “Huellas”, una iniciativa orientada a fortalecer la convivencia con animales de compañía a través de la educación de los tutores, el registro de perros y la incorporación de microchips de identificación. La primera charla de capacitación se realizó con una convocatoria que superó las expectativas, con alrededor de 50 participantes.
Comenzaron las charlas a tutores de perros y el sábado colocan los primeros chips en Santa Fe
Se llevó a cabo la primera charla de formación de tutores de perros para fortalecer la convivencia animal en la ciudad. El programa incluye la colocación de chips a perros de gran porte. Sólo en enero y febrero hubo 52 niños mordidos por perros en Santa Fe.

La actividad se llevó a cabo en el Centro Municipal de Educación Vial y estuvo a cargo de la médica veterinaria especialista en conducta animal, Alicia Lavernia. El programa es impulsado por el Instituto Municipal de Salud Animal (Imusa) y busca fomentar la concientización y la responsabilidad en la tenencia de animales.
El director del Imusa, Pablo Ortiz, valoró la respuesta de los vecinos en el inicio de la propuesta. “Estamos felices del lanzamiento, la primer charla de educación para los tutores responsable. La verdad que la gente respondió muy bien”, expresó.
De “razas peligrosas” a individuos potencialmente peligrosos
Uno de los ejes del programa es cambiar el enfoque tradicional que pone el acento en determinadas razas y avanzar hacia una mirada basada en el comportamiento y el potencial de daño del animal.
En ese sentido, Ortiz explicó que el criterio contempla el tamaño del perro y su capacidad física: “La idea hoy se contempla un animal mayor de 15 kg te puede generar peligro. Cualquier animal mayor de 15 kg te puede generar daños y de ahí tenemos que tratar de enfocarnos y educar”.

Lavernia reforzó esta mirada desde el enfoque científico actual en comportamiento animal. “Hoy a nivel mundial ya no se habla más de razas peligrosas, se habla de individuos potencialmente peligrosos”, señaló, y explicó que las conductas agresivas no necesariamente responden a patologías sino a contextos y factores ambientales.
La prevención, clave para evitar incidentes
Durante la charla, la especialista remarcó que la mayoría de los episodios de mordeduras pueden prevenirse si las personas aprenden a reconocer las señales de advertencia que emiten los perros.
“Los perros no muerden porque sí, el mayor problema son todas las señales previas que va dando el animal y que las personas no saben”, afirmó. Entre esas señales mencionó gruñidos u otras conductas que muchas veces se naturalizan o no se interpretan correctamente.
También subrayó la importancia de respetar los tiempos biológicos del animal, recomendando que la edad de adopción sea a partir de los 60 días, momento en el que el cachorro completa aprendizajes fundamentales con su madre. En ese sentido, reflexionó: “No tenemos el perro que queremos, tenemos el perro que podemos”.
Registro y microchipeado gratuito
El programa generó un fuerte interés entre los vecinos. Según datos del municipio, la cantidad de inscriptos en el registro online pasó de 300 a más de 650 personas desde su implementación.

Las capacitaciones se dictarán dos veces por mes y son gratuitas, a pesar de que en el ámbito privado este tipo de formaciones suele tener costos elevados. Los interesados deben inscribirse a través de la web de la Municipalidad en la sección del Imusa y luego asistir a las charlas obligatorias.
Una vez cumplida esa instancia, se otorga un turno para la colocación de un microchip de identificación en el animal, procedimiento que no requiere cirugía y se realiza mediante un dispositivo inyectable.
“El chip lo que hace es vincularte a vos como tutor de ese animal, lo que implica que vos sos tanto responsable de la salud de ese animal como de su conducta en la sociedad”, detalló Ortiz.

La primera jornada de colocación de chips se realizará este sábado en el Imusa del Parque Garay, destinada a los perros de los tutores que participaron de la charla inaugural.
Prevención antes que sanción
El intendente Juan Pablo Poletti había señalado con anterioridad que el objetivo del programa es anticiparse a los problemas vinculados con mordeduras y agresiones, muchas de las cuales ocurren dentro del ámbito doméstico.
Sólo durante los meses de enero y febrero pasado se registraron 52 casos de mordeduras de perros a niños y niñas, de acuerdo a las estadísticas suministradas por el Hospital de Niños Orlando Alassia. Durante todo el año pasado la cifra total trepó a 258 casos, mientras que en 2024 fueron 226 y en 2023, 255 casos; lo que habla de un total de 791 ataques en 39 meses.
“Con este programa queremos llegar antes, prevenir, lograr concientización, una tenencia responsable, y no solamente ir atrás de la multa o el castigo para alguien que soltó el perro y ese animal hirió a un niño o un adulto mayor”, expresó.

El programa también permitirá avanzar en la digitalización del sistema del Imusa y mejorar el seguimiento sanitario de los animales registrados, incluyendo alertas sobre vencimientos de vacunas.
La iniciativa se implementará de forma gradual y apunta a combinar educación, registro y seguimiento sanitario como herramientas centrales para mejorar la convivencia entre personas y animales en la ciudad.








