La organización Cáritas Argentina atraviesa un escenario de creciente demanda social en distintos puntos del país, según advirtió el representante de la institución, Julio Giménez, al describir el aumento de necesidades en los sectores más vulnerables. En ese marco, se prepara la colecta anual que permitirá sostener y ampliar programas comunitarios y de asistencia.
Cáritas lanzó su colecta anual bajo el lema “Alentando la Esperanza”
Julio Giménez, referente de la organización, explicó que la campaña se realizará en un contexto de fuerte demanda social y destacó que los fondos permitirán sostener programas de asistencia y acompañamiento en los sectores más vulnerables.

La campaña se realizará a nivel nacional el 6 y 7 de junio, mientras que en Santa Fe se trasladará al 13 y 14 de junio por la coincidencia con la festividad de Corpus Christi. La colecta llevará el lema “Alentando la Esperanza” y coincide además con los 70 años de la organización.

Cómo se distribuye lo recaudado
“Apostamos fuerte a este momento del año, porque como todos los años, la fuente de recursos importante que tiene Cáritas es la colecta anual que se realiza”, explicó el referente. Las donaciones podrán realizarse mediante medios tradicionales, QR o el alias caritas.santa.fe.
Giménez detalló que los recursos obtenidos se dividen entre las distintas estructuras territoriales de la organización para garantizar su funcionamiento en todo el país. “Un tercio queda para la parroquia, otro tercio va a Cáritas Nacional y el tercer tercio queda en Cáritas Diocesana”, indicó.

En el caso de Santa Fe, la organización destina parte de los fondos a programas de acompañamiento territorial que se ejecutan durante varias semanas posteriores a la colecta.
Asistencia alimentaria
Además del financiamiento local, Cáritas mantiene convenios con organismos internacionales que permiten sostener módulos alimentarios mensuales destinados a miles de familias.
En ese sentido, Giménez señaló: “En este momento tenemos un convenio cerrado por seis meses que nos permite sostener 4.200 módulos mensuales de alimento que se constituyen con siete productos diferentes”.

También destacó que los recursos se orientan a programas sociales como proyectos deportivos y de reciclado electrónico, que buscan generar inclusión y nuevas oportunidades. “El dinero que se recauda se puede disponer para mejoras de los equipos de Cáritas, desarrollo de talleres comunitarios de tejido, carpintería y cocina”, explicó.
Trabajo territorial
La selección de las familias beneficiarias se realiza a través de un trabajo coordinado con las parroquias, que identifican las situaciones de mayor vulnerabilidad en cada territorio. “Se le pide que manden una nómina de familias que se presume que son las que están en mayor estado de vulnerabilidad”, detalló Giménez.
El referente remarcó que el concepto de vulnerabilidad se amplió en los últimos años, incluyendo también a sectores de clase media afectados por la pérdida de empleo. “Hoy hay clase media que se ha quedado sin trabajo y que también está incluida o considerada”, concluyó.









