La morosidad en el Cementerio Municipal de Santa Fe alcanza a una amplia mayoría de las concesiones. De los más de 46 mil nichos existentes, poco más de 16 mil -alrededor del 35%- tienen actualmente al día el pago de la tasa de mantenimiento. En tanto, el 65% presenta algún grado de atraso y forma parte del proceso de regularización que lleva adelante la administración del lugar.
Cementerio Municipal de Santa Fe: el 65% de los nichos adeuda el pago de la tasa
La Municipalidad inició un proceso de ordenamiento y advierte que, cuando una concesión está vencida, la normativa permite desocupar y cremar de oficio. Cómo consultar la deuda, regularizar la situación y evitar la pérdida del nicho.


La directora ejecutiva del Cementerio Municipal, Luz Balbastro, explicó que el vínculo entre los familiares y el municipio es una “concesión”, es decir, un permiso de uso de la unidad de enterramiento a cambio de una contraprestación. “Cuando se solicita la inhumación, el titular firma un formulario que establece derechos y obligaciones, entre ellas el pago de la tasa de mantenimiento”, dejó en claro Balbastro.
El plazo de una concesión de nicho es de 2 años. Una vez cumplido ese período, si no se realiza la renovación correspondiente, la concesión queda vencida.
El valor depende de la ubicación y de la fila del nicho. Actualmente, el más costoso ronda los 50.000 pesos por dos años, mientras que otros se encuentran entre 4.000 y 8.000 pesos. En el caso del valor máximo, Balbastro señaló que representa un promedio de unos 2.000 pesos mensuales.

La funcionaria reconoció que, si bien las cifras son bajas, la situación económica puede dificultar el cumplimiento de la obligación. E indicó que incluso hay problemas por falta de pago en panteones sociales o familiares. En este sentido, remarcó que la intención de la Municipalidad es que “los titulares se acerquen y regularicen antes de llegar a una desocupación de oficio”.
¿Qué pasa si el nicho está vencido?
La ordenanza que regula el funcionamiento del cementerio habilita a la administración a desocupar y disponer la cremación de oficio cuando una concesión se encuentra vencida. En la práctica, el municipio está trabajando actualmente sobre nichos con un año de vencimiento, dentro de un cronograma que lo determina la necesidad de liberar espacio para nuevas inhumaciones.
“Nosotros no queremos estar haciendo las desocupaciones de nichos de oficio porque es una situación dolorosa para los deudos. Pero las tenemos que hacer para volver a tener lugar para el ingreso de otra inhumación. Hay un requerimiento de alrededor de 250 nichos por mes”, explicó Balbastro.
El cementerio realiza publicaciones en su sitio web y también en diarios de la ciudad para informar sobre las concesiones vencidas. Además, comenzó a colocar “stickers” visibles sobre las lápidas con el objetivo de advertir a los familiares que deben acercarse a la administración porque está vencida la tasa de mantenimiento.
La funcionaria aclaró que el procedimiento no incluye que el municipio tenga que contactar telefónicamente a cada titular, debido a que buena parte de los números registrados se encuentran desactualizados. “Lo que queremos es regularizar. Que se acerquen y, si hay alguna dificultad, que la vengan a expresar y manifestar a ver cómo podemos resolver”, señaló.
La concesión tiene una duración total de 20 años. Cumplido ese plazo, la unidad debe desocuparse: la familia puede optar por la cremación o por la reducción de los restos y su posterior colocación en un columbario.

Cómo regularizar la situación
Los trámites vinculados con el cementerio pueden realizarse en las propias oficinas de la necrópolis municipal, ubicada en avenida Blas Parera 5200. Allí funciona además una caja recaudadora y también se pueden gestionar cuestiones vinculadas con documentación del Registro Civil y cambios de titularidad.
“Las tasas municipales de mantenimiento también pueden consultarse y descargarse de manera online. Quienes tengan dificultades para realizar el trámite por esa vía pueden acercarse directamente a la administración del cementerio”, especificó la funcionaria.
La recomendación de la Municipalidad es no esperar a recibir una intimación: ante cualquier duda sobre la situación de una concesión, lo más conveniente es consultar directamente y buscar una alternativa de regularización. “Que se acerque, tiene que acercarse a hablar nada más”, resumió Balbastro.
Hornos crematorios
La situación de los hornos crematorios también forma parte del proceso de puesta en orden del cementerio. Consultada al respecto, la directora indicó que “actualmente estamos trabajando con normalidad, funcionando con un horno”, mientras que se avanza en la habilitación de nuevos equipos.
Según explicó Balbastro, se invirtieron 120 millones de pesos en la compra de un horno nuevo y otros 47 millones de pesos en la reparación a nuevo de otro. A eso se sumaron más de 7 millones destinados a la estación reductora de gas, una obra requerida por Litoral Gas para garantizar la seguridad y modernizar las instalaciones.

“La Municipalidad ya adjudicó la semana pasada el trabajo para que un profesional habilitado confeccione todos los planos de toda la planta del crematorio y permita avanzar con la habilitación del horno nuevo. En una segunda etapa se realizarán las correcciones edilicias que nos pide la empresa de gas y que requieren las nuevas instalaciones de gas, con el objetivo de habilitar posteriormente los otros dos hornos que ya están instalados. Estamos haciendo todo en etapas”, indicó.
Sectores en mal estado y robos
Otro de los problemas estructurales está ubicado en el sector sur y oeste del cementerio. Allí existen construcciones que presentan un deterioro que obliga a avanzar hacia una demolición controlada. El sector suroeste está inactivo y no se realizan inhumaciones allí desde 2012. La particularidad del lugar es que existen construcciones linderas, por lo que no se puede realizar una demolición convencional.
El presupuesto estimado para ejecutar el derrumbe controlado asciende actualmente a “166 millones de pesos”, dijo Balbastro. Mientras se evalúa la inversión necesaria, la administración continúa trabajando en la desocupación del resto del paredón, avanzando progresivamente hacia el sector oeste.
Con relación al robo de elementos de las sepulturas, la directora indicó que “se redujo considerablemente”. Lo adjudicó al hecho de que actualmente hay 14 cámaras de videovigilancia funcionando, conectadas al centro de monitoreo, además de presencia permanente de personal de la Guardia de Seguridad Institucional (GSI), que realiza recorridas durante las 24 horas. También se incorporó iluminación perimetral y un cuatriciclo para las recorridas internas.
Donación de lápidas
Además de las medidas de seguridad, el municipio implementó un programa de donación de lápidas a partir de los nichos que van siendo desocupados. Las que vamos recuperando son reacondicionadas y reutilizadas. Las familias que no pueden afrontar el costo de una nueva pueden solicitar una de manera gratuita. Para hacerlo deben acercarse a la oficina del cementerio, completar un formulario y adquirir únicamente la placa con el nombre del fallecido que será colocada.
Balbastro sostuvo que este programa contribuyó a reducir “casi a nada” el robo que existía puertas adentro de la necrópolis. El problema no se limitaba a las placas o elementos decorativos de bronce. La funcionaria explicó que también existía un circuito ilegal alrededor de lápidas de granito, que eran sustraídas y revendidas.
En caso de detectar un robo o vandalismo, el municipio solicita a los familiares que realicen la correspondiente denuncia ante el Ministerio Público de la Acusación (MPA). Se busca también proteger algunos sectores de valor patrimonial y artístico mediante acciones culturales y de preservación, con la intención de recuperar el vínculo entre el cementerio, los vecinos y el patrimonio de la ciudad.










