¿El "ex" Hospital Iturraspe? ¿El "viejo" Iturraspe? Mientras buscamos cómo denominar a ese enorme edificio de Bulevar Pellegrini y Avenida Freyre, que lleva el nombre del ex gobernador José Bernardo Iturraspe y cobija desde hace más de cien años a uno de los centros de salud más importantes de la región, todo indica que sigue en pie y bien activo.
Las claves del servicio de Salud Mental que propone el "viejo" Hospital Iturraspe
La propuesta incluye el abordaje de adicciones. Recursos profesionales adecuados, infraestructura y actividades que posibiliten la reinserción social y familiar de pacientes figuran entre las principales premisas.

Reabierto el 13 de octubre de 2020 para albergar pacientes y tareas derivadas de la pandemia de Covid-19 (internaciones en sala común y en terapia intensiva, hisopados, vacunación), proyecta su crecimiento a futuro como Centro Oncológico y Servicio de Salud Mental y Hospital de Día. En este último caso y de concretarse, el nombre ya estaría resuelto: "Mauricio Goldenberg". Y Pablo Bertero, médico psiquiatra y uno de los coordinadores de las salas de internación, explicará el por qué de esa elección en un extenso diálogo con El Litoral.

"La finalidad de esta propuesta es constituir un Hospital de Día dependiente del Servicio de Salud Mental del Hospital Oncológico 'José Bernardo Iturraspe', de referencia en la ciudad de Santa Fe, situado en un lugar estratégico por su accesibilidad e integración con el sistema público de salud, orientado a la atención de las necesidades de salud mental de la comunidad y, particularmente, al abordaje del consumo problemático de sustancias".
Así lo indica el texto "teórico" con el que presenta la iniciativa, que se enmarca en leyes y en realidades cotidianas. Las primeras son la Ley Nacional de Salud Mental N° 26.657, y las provinciales N° 13.671, de prevención, tratamiento integral de consumo problemático de sustancias, internación y vinculación sociolaboral, y la N° 12.967, de promoción y protección integral de los derechos de las niñas, niños y adolescentes. Y las segundas se sintetizan en la necesidad de garantizar una atención ambulatoria, intensiva e interdisciplinaria a personas que atraviesan un padecimiento mental o un cuadro de adicción.
"La presente propuesta se sustenta en la convicción de que para que las personas y los grupos gocen de salud mental, además de tener acceso a distintos dispositivos dentro del sistema de salud según su padecimiento, es necesario considerar el acceso al trabajo, a la vivienda, a la cultura, al deporte y a la participación social entre otras dimensiones".
"Para esto, es necesario animarse a la transformación de los servicios ya existentes: es urgente pasar de un modelo centrado en la exclusión a otro basado en la integración; del espacio institucional cerrado al espacio comunitario abierto; del enfoque basado en la enfermedad y la peligrosidad a otro basado en el concepto de sujeto de derecho en su proceso de integración social, fundado en el resguardo o la restitución de sus derechos", sigue la presentación del proyecto que menciona, como se ve, muchos de los prejuicios que sustentan el imaginario sobre el padecimiento mental.
En los hechos, hay personas internadas por padecimientos mentales en la sala general, que es lo que establece el paradigma de atención de estos cuadros: no aislamiento y si integración en la atención de salud. "Se trata de que las instituciones monovalentes se transformen en polivalentes", resume Bertero para mencionar el objetivo del nuevo paradigma que establecen las leyes. Sin embargo, "lo que falta es reforzar la atención con recursos humanos en salud mental".









