La Municipalidad de Santa Fe relanzará desde el 1 de septiembre un plan de facilidades de pago para regularizar deudas tributarias, con financiación de hasta 36 cuotas y un trámite completamente digital. La medida apunta a facilitar el cumplimiento de los contribuyentes y, al mismo tiempo, fortalecer los ingresos propios en un contexto de caída de los recursos provenientes de la coparticipación federal y provincial.
Plan de pagos, caída de recursos y presupuesto: el municipio santafesino busca reforzar la recaudación propia
Intentan facilitar el cumplimiento tributario de los vecinos en un contexto de menores recursos. La recaudación propia y el control del gasto ganan peso en las cuentas municipales. Las claves del nuevo escenario.

El secretario de Hacienda y Finanzas de la Municipalidad de Santa Fe, José Serruya, explicó que no se trata de una nueva moratoria sino del relanzamiento de un plan de pagos existente, al que se incorporaron herramientas vinculadas con la modernización y digitalización de los trámites.
“Lo que podemos hablar es de un relanzamiento de un plan de pago que ya tiene previsto la municipalidad desde hace tiempo, pero que ahora le dimos una mejora, aprovechando la modernización y la digitalización que estamos haciendo”, señaló Serruya.
Refinanciación
El nuevo esquema comenzará a regir el 1 de septiembre y tendrá carácter permanente. Permitirá financiar las deudas en hasta 36 meses, aunque la cantidad de cuotas dependerá del monto adeudado. Para ingresar al plan se deberá registrar una deuda mínima de tres períodos, que no necesariamente tienen que ser consecutivos y pueden corresponder a años anteriores.
Así, por ejemplo, un contribuyente que adeude un período de 2024, otro de 2025 y uno del año en curso podrá ingresar al plan y regularizar también el resto de sus obligaciones pendientes.

Una de las principales novedades es que todo el procedimiento podrá realizarse desde una computadora o un teléfono celular. El contribuyente deberá abonar la primera cuota por alguno de los medios de pago habituales y, una vez cancelada, podrá adherir las cuotas restantes al débito automático mediante clave fiscal.
“Lo único que le va a obligar es a pagar la primera cuota, que eso puede ser por cualquiera de los medios de pagos habituales, ya sea presencial en las cajas municipales o por la misma página con el botón integrado que tenemos con tarjeta de débito, por ejemplo. Una vez que tengan esa primer cuota pagada, con clave fiscal se adhiere al débito automático y ya queda previsto que se vaya descontando mensualmente cada una de las cuotas”, detalló el funcionario.
Caída de la coparticipación
La decisión de reforzar las herramientas de recaudación propia se produce en un escenario de menores ingresos provenientes de la coparticipación. Serruya sostuvo que el principal impacto sobre las cuentas municipales no se encuentra actualmente en la Tasa General de Inmuebles, sino en los tributos vinculados con la actividad económica y en los fondos coparticipables. “Hoy la recaudación municipal en lo que más se ha visto afectada es en todas aquellas tasas y tributos que tienen que ver con la actividad”, afirmó.
En ese sentido, mencionó particularmente el Derecho de Registro e Inspección (DREI) y explicó que la menor actividad económica también repercute en la coparticipación federal y provincial, debido a la caída de impuestos como el IVA y los Ingresos Brutos.

“El mayor problema que estamos teniendo es en esa disminución que estamos notando, más que en los impuestos como puede ser la tasa general de inmuebles que está afectado directamente al vecino”, sostuvo.
Según precisó Serruya, la caída de los recursos coparticipables alcanza actualmente entre un 6% y un 7% en términos reales. Traducido a valores nominales, representa entre $7.000 millones y $8.000 millones menos acumulados durante los primeros siete meses del año respecto de lo que se había previsto. “Eso quiere decir que si uno actualiza los valores del año pasado por inflación, estamos seis puntos por debajo de la recaudación”, explicó.
El secretario de Hacienda remarcó que esos recursos estaban contemplados en las previsiones presupuestarias para el año, por lo que la menor disponibilidad obliga al municipio a ajustar el manejo de sus cuentas. “Mes a mes nos está obligando a ser cada vez más eficiente con los gastos y tratando de optimizar los recursos que van ingresando a la municipalidad”, afirmó.
Buena respuesta en la Tasa General de Inmuebles
A diferencia de lo que ocurre con los recursos asociados a la actividad económica, el municipio asegura que no registra una caída significativa en el cumplimiento de la Tasa General de Inmuebles. “No estamos viendo una disminución en la cobranza de la tasa general de inmuebles -dijo-. En eso en general estamos viendo un buen comportamiento con las fluctuaciones lógicas dentro del año”, indicó Serruya.
El funcionario destacó además la respuesta que tuvo el esquema de pago anual implementado a comienzos de año, que contemplaba una bonificación cercana al 10%. Según precisó, entre 17.000 y 18.000 padrones se adhirieron a esa modalidad. “Eso fue muy bien tomado por el vecino y tuvimos una cantidad importante de padrones”, señaló.

Para el próximo ejercicio, el municipio prepara nuevamente el presupuesto y la ordenanza tributaria, que serán presentados hacia fines de octubre o comienzos de noviembre. Serruya anticipó que volverá a contemplarse la posibilidad de realizar el pago anual de la Tasa General de Inmuebles con algún beneficio para los contribuyentes.
Más opciones para pagar
Desde Hacienda explicaron que el nuevo plan no tiene una meta específica de recaudación. El objetivo, según Serruya, es facilitar la regularización de contribuyentes que mantienen una conducta de pago pero que pueden estar atravesando dificultades económicas o encontrando obstáculos para cumplir con sus obligaciones. “Lo que estamos buscando es que cada contribuyente pueda estar regularizado y pueda estar al día”, sostuvo.
“Notamos que hay muchos contribuyentes que tienen una conducta de pago que ahora, a lo mejor, se les estaba complicando o no era tan fácil poder hacerlo, y al tener más medios de pago o más acceso, se les va a facilitar poder hacerlo”, dijo Serruya.

El funcionario destacó que la incorporación del débito automático forma parte de un proceso de digitalización que busca reducir la necesidad de realizar trámites presenciales. “Estamos buscando darle cada vez más opciones al contribuyente y, sobre todo, más facilidad, o sea, que no tenga que venir acá a la municipalidad a tener que hacer el trámite y poder hacerlo desde un celular o poder hacerlo desde la computadora”, explicó.
En paralelo, la administración municipal deberá terminar de definir el Presupuesto 2027 y la ordenanza tributaria, en un escenario marcado por menores recursos coparticipables y la necesidad de sostener el nivel de servicios municipales con una mayor eficiencia en el gasto.









