Un viejo oficio que pervive a la modernidad: el afilador

De la "flautita" al chirrido de la piedra: un tal Dylan, el perseguidor del filo perfecto

Vive en Colastiné. Desde allí, se viene pedaleando hasta la ciudad capital -incluso va hasta Santo Tomé y Recreo- para ofrecer el servicio de afilado de cuchillos de cocina. Aprendió el oficio de su abuelo y su padre, y así gana la moneda diaria. Historia de supervivencia en tiempos de pandemia.

Gentileza La piedra afiladora está conectada a la rueda trasera de la bicicleta (con el tensor de una vieja máquina de coser), y el pedaleo la hace funcionar.Gentileza La piedra afiladora está conectada a la rueda trasera de la bicicleta (con el tensor de una vieja máquina de coser), y el pedaleo la hace funcionar.

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ELLITORAL_354724 |  Gentileza La clásica flauta de los afiladores de antaño todavía se escucha en la ciudad.Gentileza La clásica flauta de los afiladores de antaño todavía se escucha en la ciudad.
ELLITORAL_354725 |  Archivo El Litoral El registro gráfico muestra otra época, ya lejana en el tiempo. No obstante, este viejo oficio aún se sigue ofreciendo en la ciudad.Archivo El Litoral El registro gráfico muestra otra época, ya lejana en el tiempo. No obstante, este viejo oficio aún se sigue ofreciendo en la ciudad.
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