La Municipalidad de Santa Fe formalizó la adquisición de 32.000 raciones de Alimentos IUPI, elaborados por la Planta de Alimentos Nutritivos de la Universidad Nacional del Litoral (UNL), que serán destinados a los operativos de asistencia social que se desarrollan en distintos puntos de la ciudad. La iniciativa se enmarca en la agenda de trabajo conjunto que sostienen el municipio y la casa de estudios, tras una reciente reunión entre el intendente Juan Pablo Poletti y la rectora de la UNL, Laura Tarabella.
Con 32 mil raciones de alimentos brindan asistencia social a gente en situación de calle en Santa Fe
Se trata de Alimentos producidos en la Planta de Alimentos Nutritivos de la Universidad Nacional del Litoral. Esta acción forma parte de la articulación estratégica entre el municipio y la casa de estudios. Contienen un perfil proteico ideal para recuperar a personas en extrema vulnerabilidad.

Las raciones, de alto valor nutricional, serán distribuidas por la Secretaría de Políticas Sociales con el objetivo de garantizar una alimentación enriquecida a personas en situación de calle y en contextos de extrema vulnerabilidad social.

El coordinador de Gestión Integral de Políticas Alimentarias (GIPA), Joaquín Charvey, destacó que “desde el equipo de nutrición de GIPA buscamos que la asistencia alimentaria sea digna y eficiente. Por eso articulamos con la Planta de Alimentos Nutritivos de la UNL. La línea ‘IUPI’ está diseñada con un perfil proteico ideal para recuperar nutricionalmente a personas en extrema vulnerabilidad”, dijo. “Ver la excelente recepción que tienen estos platos en cada operativo nos confirma que la ciencia pública y la gestión municipal pueden unirse para transformar realidades”.
Por su parte, la rectora de la UNL, Laura Tarabella, remarcó que “este es un cabal ejemplo de cómo la ciencia y la tecnología desarrolladas en la universidad pública, mediante la articulación con los gobiernos locales, pueden generar cambios positivos y transformaciones reales en la vida de las personas; en este caso particular, de aquellos que más lo necesitan y se encuentran en situaciones de extrema vulnerabilidad”.
Abordaje integral durante todo el año
Desde la Dirección de Acción Social del municipio se sostiene un dispositivo territorial que funciona los 365 días del año. Equipos interdisciplinarios recorren diariamente la ciudad para identificar, asistir y acompañar a personas en situación de calle mediante la entrega de alimentos, abrigo y elementos de higiene, además de un seguimiento personalizado de cada caso.
A fines de abril, cuando se dio a conocer el resultado del Primer Relevamiento Nacional de Personas en Situación de Calle, el secretario de Políticas Sociales de la Municipalidad de Santa Fe, Hugo Marchetti, dijo que en la ciudad había por entonces “aproximadamente 300 personas” que se encontraban “en una situación ‘crónica’ o de permanencia constante en la calle”.
Al analizar las causas de esta problemática, el funcionario diferenció aquella vez dos grandes variables: una estructural, vinculada a personas con más de dos años en la calle, y otra asociada al contexto socioeconómico reciente.

Entre los factores más frecuentes, Marchetti mencionó las problemáticas de consumo —presentes “en el 80% de los casos (alcohol y otras sustancias)”—, las dificultades en salud mental y la ruptura de vínculos familiares. También señaló situaciones de migración interna: “Personas que llegan por trabajo y quedan varadas en la ciudad”.
En cuanto al perfil demográfico, Marchetti indicó que “la gran mayoría son varones solos, entre el 80% y el 82%”. No obstante, advirtió sobre un incremento en la presencia de grupos familiares: “Generalmente son situaciones de mendicidad diurna donde los menores tienen un lugar a donde volver al finalizar el día, aunque deben ser contados igual para el registro”.

Otro dato relevante es la aparición de personas con ingresos que igualmente terminan en la calle. “Hay muchos casos de personas con ingresos informales o incluso asalariados que no llegan a cubrir un alquiler”, afirmó. A esto se suman trabajadores temporales que, al finalizar una obra o cosecha, pierden también el alojamiento provisorio.
Acompañamiento
Cada intervención queda registrada en legajos específicos que permiten reconstruir trayectorias, detectar situaciones crónicas y diseñar estrategias de acompañamiento. El trabajo se complementa con reportes vecinales y una articulación permanente con áreas municipales vinculadas a niñez, género, discapacidad, adultos mayores, consumos problemáticos y salud, además de defensorías y organizaciones sociales.

Cuando una persona requiere una instancia de mayor contención, el municipio dispone del Centro de Integración Social (CIS), donde se brinda alojamiento, alimentación, higiene y acompañamiento profesional.
En este esquema, la provisión de alimentos por parte de la UNL constituye un componente central para garantizar calidad nutricional en las recorridas nocturnas y en el propio CIS, fortaleciendo un modelo de gestión articulado entre Estado, universidad y comunidad.
Complemento a otras políticas alimentarias
La incorporación de estas raciones se suma a otras herramientas de asistencia alimentaria que se desarrollan en la ciudad. Días atrás, la Municipalidad avanzó en la adquisición de alimentos para completar más de 330 bolsones nutricionales en el marco del programa provincial Santa Fe Nutre, destinados a familias en situación de vulnerabilidad social. La iniciativa contempla la compra de productos como carne, huevos, frutas y verduras mediante transferencias económicas que la Provincia realiza a municipios y comunas, con el objetivo de reforzar el acceso a una alimentación saludable y de calidad.

Ciencia aplicada a la nutrición social
La Planta de Alimentos Nutritivos de la UNL funciona desde 2007 y desarrolla productos formulados a partir de investigaciones del Instituto de Tecnología de Alimentos (ITA) de la Facultad de Ingeniería Química (FIQ), bajo el concepto de “alimentos de interés social”.

Los productos IUPI se caracterizan por su alta densidad nutricional, bajo costo y fácil preparación. Según sus formulaciones, están fortificados con hierro, calcio y vitaminas A, C y D, además de proteínas lácteas y vegetales. Son aptos para todas las edades, no contienen sal agregada y pueden consumirse solos o complementarse con carnes y vegetales frescos.
Actualmente, la UNL distribuye estos alimentos mediante convenios institucionales y a través del Programa Asociado Solidario. Además, dona de manera sostenida unas 3.500 raciones mensuales a organizaciones de la región y brinda asistencia alimentaria ante emergencias climáticas o humanitarias.







