Subsecretario de Seguridad Vial y Tránsito de la Municipalidad
Raúl Hurani: “El Municipio viene creciendo en su infraestructura ciclista en toda la ciudad de Santa Fe”
El funcionario dijo que la idea del intendente Poletti es “conectar toda la ciudad con bicisendas”. Fue en el marco de presentación de la nueva ciclovía sobre avenida J.J Paso, que comunicará con la del nuevo puente a Santo Tomé.
A partir de Urquiza y hasta Dr. Zavalla, la ciclovía se ubica sobre el borde izquierdo de la calzada norte.
En los últimos días, la Municipalidad intensificó las intervenciones sobre la avenida J.J. Paso, esta arteria clave del sur de la ciudad. El objetivo declarado es claro: conectar ciclovías sueltas, coser tramos inconclusos y transformar piezas dispersas en una red ciclista con lógica de sistema. La apuesta es que pedalear deje de ser una hazaña y pase a ser una opción cotidiana, segura y previsible.
El nuevo tramo en ejecución corre entre 1° de Mayo y Dr. Zavalla. Allí, la obra se engancha con los trabajos que avanzan sobre bulevar Tacca y, mirando más lejos, se proyecta como un corredor estratégico hacia el nuevo puente Santa Fe–Santo Tomé. En los papeles oficiales y en el discurso municipal, este es un paso más hacia una red metropolitana de movilidad activa que atraviese límites jurisdiccionales y no se detenga en las fronteras de la ciudad.
Avanzan las tareas en J.J. Paso.
Una avenida que aprende a convivir con la bici
En la práctica, la transformación se ve —y se siente— en el asfalto. Entre 1° de Mayo y Urquiza, la ciclovía se materializa como bicisenda sobre el cantero central, aprovechando el ancho disponible y separando físicamente a ciclistas del tránsito motorizado. Más adelante, desde Urquiza hasta Dr. Zavalla, la traza se desplaza al borde izquierdo de la calzada norte: una ciclovía integrada al flujo vehicular, con más de 2,50 metros de ancho y demarcación específica.
Para los automovilistas, el cambio no pasó desapercibido. Carriles que se reconfiguran, giros que se ajustan y una nueva señalización que obliga a levantar el pie del acelerador. Sin embargo, desde el Municipio insisten en que el tránsito no se resiente: la calzada mantiene más de 6 metros de ancho útil, suficiente —según los cálculos técnicos— para absorber flujos de hasta 1.500 vehículos por hora.
El sistema de bicicletas públicas en Santa Fe.
Una avenida con escuelas, clubes y vida cotidiana
Juan José Paso no es solo un corredor de paso; es una avenida cargada de vida urbana. A pocas cuadras conviven el Complejo Educativo Beato Monti, la Escuela Especial N.º 1429, clubes históricos como Colón, Villa Devoto y Nacional, supermercados, centros de salud, gimnasios y la Parroquia San Antonio de Padua. A la mañana, estudiantes y docentes; al mediodía, vecinos y trabajadores; por la tarde, deportistas y familias. La ciclovía llega, en ese sentido, a un territorio donde la bicicleta ya circulaba —aunque sin infraestructura adecuada— y donde la demanda por mayor seguridad era palpable.
Juegos ODESUR en el horizonte
La obra también tiene calendario y presión de tiempo. Con los Juegos ODESUR 2026 en el horizonte, la ciudad busca mostrar una infraestructura de movilidad a la altura del evento. No se trata solo de estética urbana, sino de accesibilidad real: rutas claras para ciclistas, menos conflictos con autos y un sistema que funcione más allá del megaevento.
Lo que dice el Municipio
“El Municipio viene creciendo en su infraestructura ciclista en toda la ciudad”, sostuvo Raúl Hurani, subsecretario de Seguridad Vial y Tránsito. “Esta intervención en Juan José Paso es una más de todas las que se están haciendo”.
Hurani enmarcó la obra dentro del Acuerdo Capital, que incluye la remodelación de canteros centrales y nuevas bicisendas, además del mantenimiento y bacheo de las ya existentes —un punto sensible para quienes pedalean a diario.
“Para el área de Movilidad tiene una importancia especial, porque nos va a permitir vincular las obras que se están haciendo en el futuro bulevar Tacca, con motivo de los Juegos Suramericanos, y además por la conexión que tiene Juan José Paso hacia el nuevo puente Santa Fe–Santo Tomé”, explicó.
Y remató: “Lo que estamos haciendo es el completamiento de la infraestructura ciclista sobre Juan José Paso, que tiene dos tramos con tipologías diferenciadas. El Municipio tiene una visión de ir conformando toda una red ciclista integrada en toda la ciudad”.
Se suman recorridos exclusivos para bicicletas. Foto: Manuel Fabatía.
Una obra que todavía espera cartelería
La ciclovía aún no está terminada. “Todavía está en obra; falta concretar la señalización completa y otros elementos de seguridad”, reconoció Hurani. En el terreno, eso se traduce en tramos con pintura reciente, cartelería provisoria y la convivencia —por ahora incómoda— entre bicicletas, autos y maquinaria.
—¿Cómo será la conexión con la ciclovía del nuevo puente?—se le preguntó.
—Todas las obras del puente y las accesorias están proyectadas y algunas están en ejecución. Falta completar el tramo de Intendente Yrigoyen, que está contemplado y conectará ambas ciclovías —respondió.
Sobre los semáforos para bicicletas, Hurani fue tajante: solo donde sean necesarios. “El semáforo es una herramienta más para administrar la movilidad. En algunos casos es conveniente y en otros, no”.
Y respecto a ajustes en ciclovías ya existentes, admitió que el proceso es dinámico: “Una vez implementadas se monitorea su funcionamiento. Hay un período de acostumbramiento y ha habido readecuaciones. La idea es que un ciclista se pueda mover por toda la ciudad; si hay cosas para corregir, se verán”.
-Hay conductores de autos que estacionan sobre la ciclovía de la Costanera, y los ciclistas deben esquivarlos con el consecuente riesgo vial. ¿Cómo piensan solucionarlo?
Tenemos identificado el problema. Estamos trabajando alternativas para solucionarlo.
El accidente que encendió la discusión
La rueda de prensa ofrecida por Hurani abordó luego otro punto, cuando apareció el tema de la nueva rotonda en Gorriti y Bernardo de Irigoyen, escenario de un accidente el último fin de semana. Hurani defendió la solución vial, aunque dejó la puerta abierta a mejoras.
“Es una rotonda que en una primera etapa estuvo bien implementada y se puede ir mejorando. Tuvimos un accidente este fin de semana y eso está asociado al uso y al respeto de las normas de tránsito. La rotonda ayuda a la movilidad”, afirmó.
También descartó —por ahora— la colocación de un semáforo: “Con el tráfico de Gorriti, habría esperas demasiado largas y tiempos de paso muy cortos; en hora pico, eso haría intransitable la zona”.
Mientras las máquinas siguen trabajando y los ciclistas prueban —con cautela— los primeros metros de la nueva traza, Juan José Paso se convierte en una suerte de laboratorio urbano a cielo abierto. Santa Fe ensaya un cambio de época: menos dependencia del auto, más espacio para la bicicleta y una ciudad que, de a poco, busca aprender a compartir la calle.