La Municipalidad de Santa Fe realizaba este viernes 19 de junio, a partir de las 15, la presentación formal de los resultados y el balance del proceso participativo impulsado para proyectar la puesta en valor integral de la Plaza San Martín y su entorno urbano.
Los santafesinos ya decidieron qué hacer con la emblemática Plaza San Martín
Una asamblea ciudadana determinó cómo poner en valor la histórica plaza de 1844. Piden el despeje de luminarias, reacondicionamiento de senderos y resguardando patrimonial. 283 niños y niñas propusieron canchas de fútbol, aros de básquet y toboganes gigantes. Los adolescentes proponen crear el primer Punto Oficial de Festejos.

En un Foro abierto en el mismo espacio (ubicado en Tucumán y 1 de Mayo), funcionarios municipales tenían previsto compartir las conclusiones elaboradas tras las rondas de diálogo directas con los residentes de la zona, los conversatorios con especialistas en urbanismo e historia, y los talleres pedagógicos sectoriales desarrollados en el ámbito escolar. El encuentro funciona como un espacio de devolución comunitaria que une el debate ciudadano con intervenciones artísticas y de recreación.

Cabe destacar que el propósito central de la Asamblea Ciudadana radicó en identificar las demandas prioritarias, pero también los atributos y los usos de la ciudadanía, de este pulmón verde que funciona como un espacio público clave de la ciudad debido a su cercanía con el Patio Catedral, el Ministerio de Seguridad provincial y el Complejo Educativo Cultural Domingo Faustino Sarmiento.
La mirada histórica
Los vecinos marcaron la urgencia de avanzar en mejoras operativas como el despeje de luminarias y el reacondicionamiento de los senderos peatonales, resguardando el valor patrimonial del espacio nacido allá por 1844 que lleva su nombre actual desde 1871 y que aloja el histórico monumento inaugurado en 1902. Todas estas sugerencias comerciales y operativas fueron sistematizadas por las áreas de gestión municipales y eran expuestas ante las instituciones del barrio durante la jornada de este viernes.

Las infancias protagonistas
Un componente central de este diseño participativo fue la incorporación activa de las infancias y las adolescencias a través de dispositivos coordinados por la Secretaría de Educación, de los cuales participó el intendente Juan Pablo Poletti. La iniciativa de escucha activa alcanzó a 283 niños y niñas de cuarto y quinto grado de cinco escuelas santafesinas: la Escuela Primaria de la UNL, Nuestra Señora de Guadalupe, Domingo Faustino Sarmiento, Jaim Najman Bialik y el Complejo Educativo IES.
En los talleres, los alumnos plasmaron propuestas que abarcaron desde infraestructura deportiva e inclusiva —como canchas de fútbol, aros de básquet y toboganes gigantes— hasta mobiliario innovador como estaciones de carga para celulares, casas en los árboles y puentes de madera, sumado a la idea de dinamizar el entorno mediante ferias de fin de semana y cantinas.
Asimismo, surgió de los más jóvenes la idea de crear el primer Punto Oficial de Festejos (POF) de la ciudad en dicho predio, pensado para contener de forma responsable las celebraciones de los estudiantes secundarios.

Para planificar esta iniciativa, el municipio coordinó mesas de trabajo con los centros de estudiantes de las escuelas de nivel medio IES, Juan Bautista Bustos, Nuestra Señora del Calvario e Inmaculada Concepción, introduciendo el programa de Festejos de Fin de Año Solidario y Ambiental que vincula el uso del espacio público con campañas previas de reciclaje donadas a organizaciones no gubernamentales.
La síntesis de todas estas visiones sectoriales se complementaba este viernes con la apertura musical del Coro de Mujeres del Instituto Coral Provincial, un recorrido guiado del historiador y divulgador Pepi Candia, una feria de emprendedores locales y actividades lúdicas junto a estudiantes del Liceo Municipal.

Su historia
La Plaza San Martín nació allá por 1844, cuando la aldea comienza a transformarse en una ciudad moderna. En un primer momento fue delineada -al igual que el resto de las plazas- como un espacio vacío conocido como la Plaza de Patiño, debido a que los terrenos pertenecían a un vecino de apellido Rosas al que lo llamaban Patiño.
Más tarde cambiaría en varias oportunidades su denominación: Plaza de la Libertad, Estanislao López, 9 de Julio, hasta que en 1871 se la designa con su nombre actual, San Martín.

“Esta plaza da cuenta de un proceso de progreso y modernización de los hombres y mujeres de la Generación del ‘80”, cuenta la historiadora Silvia Bournissent, quien menciona luego que en su creación era la zona norte de la ciudad. “Fue pensada como un nuevo polo de desarrollo y eje cívico”, agrega la docente de la FADU UNL.
La primera escultura de San Martín emplazada en 1901 fue considerada de poca envergadura y fue trasladada a los pocos meses al Concejo Federal de Educación. Entonces se reemplazó por el monumento actual, una estatua ecuestre creada por el escultor José María García junto al pedestal construido por el escultor español Torcuato Tasso con piedras traídas de la Cordillera de Los Andes.

Así, el monumento a San Martín es único en el país. Ese es su gran valor.
“Difiere de los monumentos nacionales que apuntan a la Cordillera de Los Andes, y a este lo ubicaron hacia el noreste”, explica Luis Chizzini Melo, desde la Asociación Sanmartiniana, en otro artículo publicado por El Litoral en 2022, con motivo de los 120 años de la escultura. “Se comenta que los masones -ubicados frente a la plaza sobre 9 de Julio- de esa época decidieron ponerlo en esa posición”. Cabe mencionar que San Martín era masón.
Pero además es único por “su dimensión, el tamaño, la estructura de bronce y porque se trajeron piezas de la Cordillera de Los Andes para construirlo”, abona Chizzini Melo.
La última restauración
La plaza ya había sido restaurada hace siete años, durante la gestión del intendente José Corral. La finalidad de aquella intervención fue mejorar su calidad ambiental y devolverle la jerarquía, con mayor superficie de uso peatonal mediante la disminución de la calzada destinada al tránsito vehicular.

Antes de ello circuló la idea de crear debajo de la plaza un estacionamiento vehícular, al igual que se ejecutó en el Parque Alberdi. Pero dicha intención no prosperó y se terminó restaurando el espacio como se lo puede observar en la actualidad.








