Simoniello apoyó el puente ciclopeatonal y pidió recuperar la “carie” urbana de la Costanera
Tras el anuncio del puente sobre los pilares, el edil de Unidos reclamó una solución de fondo para la edificación inconclusa en el corredor costero. Destacó la inversión provincial, pero exigió responsabilidad a los privados para sanear el sector.
Poletti anunció el futuro puente ciclopeatonal sobre los históricos pilares de la Setúbal.
El anuncio del intendente Juan Pablo Poletti sobre la futura construcción del puente ciclopeatonal en la Laguna Setúbal, sobre los históricos pilares, abrió una nueva etapa para la continuidad del Paseo de la Laguna y el corredor costero de Santa Fe.
En ese marco, el concejal Lucas Simoniello expresó su apoyo al proyecto, que será financiado y ejecutado por el Gobierno provincial, y lo definió como una oportunidad para consolidar una costanera “integrada, accesible y moderna”.
Simoniello señaló un inmueble abandonado en Siete Jefes y Muttis, a metros del futuro viaducto. Crédito: Guillermo Di Salvatore.
Una obra emblemática y un punto crítico al lado
Simoniello puso el foco en un inmueble abandonado ubicado en avenida de los Siete Jefes y bulevar Muttis, a pasos del futuro puente. Lo describió como un espacio “estratégico” por su emplazamiento en un sector emblemático de la Costanera Oeste.
“Esta obra es una gran decisión del gobernador Maximiliano Pullaro y del intendente Poletti”, sostuvo, pero advirtió que esa transformación no puede convivir con “situaciones de degradación urbana persistente” en la misma traza.
“Es una oportunidad histórica para recuperar la carie de la costanera”, planteó el edil, al insistir en que resulta contradictorio proyectar una intervención de escala metropolitana con un punto de abandono crónico al lado.
El edil indicó que el terreno registra reclamos vecinales y una deuda superior a $20 millones.
Deterioro, reclamos vecinales y una deuda millonaria
Según el planteo del concejal, el inmueble presenta un prolongado estado de deterioro: edificación inconclusa, cerramientos precarios sobre la vereda y reclamos por basura acumulada y yuyos altos, entre otros problemas que impactan en el espacio público.
Simoniello sostuvo además que los propietarios adeudan más de 20 millones de pesos en conceptos vinculados a la Tasa General de Inmuebles e impuesto inmobiliario, y cuestionó que el lugar siga sin una intervención de fondo.
Para el edil, la recuperación de ese terreno permitiría su puesta en valor e integración al corredor costero, con posibilidades de equipamiento público o servicios acordes al perfil del sector y a la cercanía del Puente Colgante.
El contraste entre el mítico faro de la costanera y la esquina abandonada. Foto: Fernando Nicola.
Medidas excepcionales y “función social” del suelo urbano
Simoniello indicó que “ya se han agotado otras instancias administrativas” para lograr la conservación del inmueble. En ese sentido, remarcó que la falta de intervención privada durante décadas y la reiteración de reclamos justifican una medida excepcional.
“Se trata de ejercer nuestras atribuciones con responsabilidad, fortalecer la función social de la propiedad y asegurar que un lugar estratégico esté al servicio del interés general”, afirmó, al pedir que se viabilicen proyectos que mejoren el entorno.
El debate, con el puente como telón de fondo, instala una discusión más amplia: cómo se articulan las grandes obras con el ordenamiento del borde costero, y qué margen tiene el Estado para intervenir cuando el abandono se vuelve parte del paisaje.