El centro comercial tradicional de Santa Fe se conecta a la zona portuaria con diversos accesos. La mayoría fueron pensados para ingresar al sector de paseos comerciales, hotelería y empresarial vía vehicular. Con el correr de los años, y la consolidación de este gran espacio, se sumó una bicisenda.
El puente peatonal de 27 de Febrero deslucido: cómo planean refaccionarlo
La estructura presenta sectores deteriorados y vandalizados. El municipio aclaró que no pondrá en funciones a los sistemas mecánicos pero sí le harán un mantenimiento al puente peatonal. También realizan trabajos sobre el Parque Alberdi. ¿Califica como “carie urbana”?

También hay un puente. Perdido ante la vista de todos. Abandonado a su suerte y con su estructura apenas usada. Es la pasarela elevada sobre la Av. 27 de Febrero, que une el Parque Alberdi con el ingreso por calle Tucumán al Dique I. Su deterioro empeora con los años, no funciona la escalera mecánica ni el ascensor para personas con discapacidad.

Los memoriosos recordarán que fue habilitado en 2009, bajo la intendencia de Mario Barletta y sin un acto inaugural por haber ocurrido en veda electoral. En julio de ese año se permitió el cruce peatonal a la espera que entren en funcionamiento la escalera y el ascensor.

Eso ocurrió dos meses después, en septiembre. En la oportunidad sí hubo acto y presencia de público. “Es un reflejo de un esfuerzo conjunto entre lo público y lo privado”, dijo Barletta aquella noche. Desde entonces, los problemas se tornaron moneda corriente en el lugar.
Al repasar las crónicas de El Litoral de los últimos tiempos, se pueden confirmar los inconvenientes del sector. “Hace una semana que no funciona la escalera mecánica del parque Alberdi”, tituló este medio en marzo de 2010. En agosto de 2012, el titular fue idéntico. Ocurrió lo mismo en 2013.

“El Puente ‘antipeatonal’ de Tucumán y Alem: sólo 31% de los usuarios lo usa”, tituló este diario en diciembre de 2019 junto a una imagen de una familia haciendo malabares con un cochecito de bebé. La suerte del ascensor fue la misma. La falta de mantenimiento a la par del vandalismo terminaron de signar la vida de un aparato desaprovechado.

Los artículos de El Litoral marcaron el pulso del puente; a razón de dos o tres por año, se reflejó el calamitoso estado de la zona. En 2023, bajo gestión de Emilio Jatón, se anunció una restauración pero quedó en la nada. En aquel año se inauguró un café el paso pegado al ingreso del ascensor, que nunca volvió a funcionar.

La zona, hoy
Una recorrida de El Litoral permite ver el estado del lugar. Los registros fotográficos dan cuenta de cómo se encuentra la estructura, tanto a nivel del suelo como la de la pasarela. El olor nauseabundo fue lo primero que alertó a los sentidos.

Le siguieron los grafitis en las paredes de la pasarela. Luminarias rotas y suciedad en distintas esquinas no invitan a utilizarla. Algunos tensores de las barandas están muy dañados, lo mismo ocurre con guardacantos de la escalera de hormigón, lo que se convierte además en un riesgo para aquellos que la transiten.

Sobre la pasarela, en la puerta del ascensor, un colchón y otros elementos dan cuenta que alguien pasa las noches allí. Una reja y unos plásticos impiden el ingreso al elevador cuyos vidrios también están vandalizados con pintura.

El sector donde funcionó un expendio de café quedó cerrado, apenas recordado por un diseño floral que fue pintado en su apertura. En esa pared, una plaqueta despintada recuerda que la pasarela se llama Aldo Tessi, en reconocimiento al gobernador de la provincia (1963-1966).

En la recorrida apenas un puñado de personas eligió usar la pasarela. Una pareja pasaba el rato sobre la estructura elevada, al tiempo que un hombre subía por la escalera mecánica apagada. En contraste, un peatón surcaba los carriles rápidos de la avenida para llegar al sector del parque.

Qué dicen desde el municipio
En este contexto, se elevó la pregunta a fuentes municipales por si existe algún plan para refaccionar la pasarela y sus prestaciones. Respondieron que “estructuralmente el puente está en condiciones”.
En ese sentido, el mismo interlocutor oficial anticipó que “se evalúa y proyecta la puesta en valor con trabajos de pintura y ornamentación”. Sin embargo, aclararon que recuperar el ascensor y la escalera mecánica es muy costoso. Entonces, buscarán cerrar el elevador para evitar intromisiones y actos de vandalismo.
Al mismo tiempo, comentaron que está en pleno proceso de recuperación y puesta en valor el Parque Alberdi, en el marco del denominado Plan de Plazas de los Juegos Suramericanos.

“Se realiza pintura en los juegos, hidrolavado de bancos y mamposterías de hormigón; se desmontó uno de los juegos de escala (crucijuegos) para su reparación y se colocarán nuevos cestos de basura”, señalaron.

¿Califica como carie urbana?
El estado actual del puente lleva a preguntarse si puede ser considerado como una “carie urbana”. Cabe recordar que este concepto tomó relevancia los últimos meses en la ciudad de Santa Fe tras la aprobación de una normativa por parte del Concejo que apunta a combatir los baldíos o inmuebles abandonados.

La idea no es nueva. En los ‘80, un equipo de psicólogos de Estados Unidos elaboró la teoría que denominaron “ventanas rotas”. Según este pensamiento, “los signos visibles de delincuencia, comportamiento antisocial y desorden público crean un entorno urbano que fomenta la delincuencia y el desorden, incluidos los delitos graves”.
Volviendo al plano local, El Litoral consultó a Lucas Simoniello, autor de la norma que busca atenuar la presencia de inmuebles abandonados.

En primer lugar, el edil aclaró que el caso del puente peatonal no cuadra dentro de la reglamentación de la ordenanza ya que “no tiene una partida o padrón en particular” pero sí es parte del espacio público abandonado.
Para graficar la cuestión, Simoniello comparó a la pasarela con un monumento, una fuente o “cualquier mobiliario urbano que esté en malas condiciones” pero al no tener una partida inmobiliaria y un padrón municipal no puede ser catalogada en la norma. Ello no implica que de todas formas se reclame por la recuperación de un espacio público en estado de abandono, señaló el concejal.



















