La memoria de las inundaciones sigue viva en la costa santafesina. Aunque todavía no existe certeza sobre la intensidad que podría alcanzar el fenómeno climático El Niño durante el segundo semestre de 2026, en Arroyo Leyes las autoridades decidieron no esperar. La comuna puso en marcha un plan de contingencia hídrica que busca anticiparse a posibles escenarios de exceso de lluvias y crecidas, especialmente en aquellos sectores que continúan expuestos ante una eventual emergencia.
Arroyo Leyes se prepara para un posible El Niño mientras sigue pendiente la obra de defensa
Es una de las localidades más vulnerables del Gran Santa Fe. Desde la comuna piden a vecinos ubicados al oeste de la ruta 1 que respondan a una encuesta de relevamiento. Y recomiendan que “quienes tengan familiares o conocidos en zonas seguras comiencen a prever autoevacuarse con anticipación”, dijo el presidente comunal Lorinz.


La preocupación no es menor. Los pronósticos climáticos nacionales e internacionales vienen advirtiendo sobre la posible instalación de condiciones asociadas a El Niño, un fenómeno oceánico-atmosférico que históricamente ha estado vinculado a precipitaciones superiores a las normales en el centro y el litoral argentino. En una región marcada por la vulnerabilidad hídrica y por el recuerdo de eventos extremos, la prevención vuelve a ocupar un lugar central.
Limpieza de alcantarillas y preparación de la infraestructura
Una de las primeras medidas impulsadas por la comuna fue gestionar ante la Dirección Provincial de Vialidad la limpieza de las cinco alcantarillas que atraviesan la Ruta Provincial N° 1 y que resultan fundamentales para evacuar el excedente de agua de lluvia desde el este hacia el oeste de la localidad.

Los trabajos ya comenzaron y forman parte de una estrategia más amplia que incluye la limpieza de canales y desagües pluviales, recorridas periódicas para verificar el estado de las defensas existentes, la evaluación de sectores críticos y el acopio preventivo de suelo en puntos seguros.
Paralelamente, se realizan tareas de mantenimiento sobre las bombas de extracción de agua y se revisan vehículos, herramientas y maquinarias que podrían ser necesarios en caso de una contingencia. “El objetivo es que todo el equipamiento esté operativo si las condiciones climáticas obligan a intervenir con rapidez”, dijo el presidente comunal, Eduardo Lorinz.
Desde la comuna explican que “la experiencia acumulada en situaciones anteriores demuestra que la capacidad de respuesta depende en gran medida del trabajo previo y de la coordinación entre organismos provinciales y locales”.
Un relevamiento clave para saber a quién asistir
Pero la preparación no se limita a la infraestructura. También se puso en marcha un relevamiento social destinado a identificar la situación de las familias que podrían verse afectadas por una eventual inundación.

La encuesta apunta especialmente a los habitantes del sector oeste de Arroyo Leyes y de otras áreas no protegidas por el sistema de defensas. Allí se busca reunir información sobre ubicación de las viviendas, posibilidades de alojamiento alternativo, recursos disponibles y necesidades específicas.
La información permitirá dimensionar con precisión cuántas personas requerirían asistencia, qué recursos serían necesarios y cuáles serían los lugares más adecuados para una eventual evacuación.

"Queremos recordar a los vecinos, sobre todo a los de la zona ubicada al oeste de la Ruta 1, que es donde no existen defensas, que completen la encuesta", reclamó Lorinz.
"Necesitamos saber cuál es su situación porque, en el caso de que ocurra el fenómeno El Niño, queremos conocer la cantidad de familias a las que vamos a tener que asistir -explicó el mandatario-. Necesitamos ese dato lo antes posible para prepararnos y poder dar respuesta", agregó.
Las autoridades también recomiendan que quienes tengan familiares o conocidos en zonas seguras comiencen a prever esa posibilidad con anticipación, una medida que busca reducir riesgos y facilitar la organización ante una eventual emergencia.

La vulnerabilidad que persiste al oeste de la Ruta 1
La preocupación comunal encuentra una explicación concreta en una deuda de infraestructura que permanece sin resolver.

Los sectores ubicados al oeste de la Ruta Provincial 1 continúan sin la protección de un sistema integral de defensas contra inundaciones. Actualmente, el anillo de defensa se cierra a la altura de la planta de la Empresa Provincial de la Energía (EPE), en jurisdicción de Rincón Norte. Más allá de ese punto, tanto vecinos de San José del Rincón como de Arroyo Leyes quedan expuestos ante eventos hídricos de magnitud.
Pero también preocupa la contaminación ambiental. Sobre el bañado de la Setúbal hay varios microbasurales. Y si el río crece puede llegar a inundar y arrastrar los residuos.
Durante los últimos años se avanzó en el diseño de una obra destinada a extender ese terraplén de protección hacia el norte. El proyecto fue consensuado con vecinos, elaborado técnicamente y llegó incluso a ser licitado en dos oportunidades.

La última convocatoria se realizó durante la transición entre las gestiones provinciales de Omar Perotti y Maximiliano Pullaro. Sin embargo, pese a las expectativas generadas, la obra nunca comenzó.
La iniciativa buscaba cerrar una brecha histórica en el sistema de protección costera y brindar cobertura a cientos de familias que hoy siguen dependiendo de medidas de contingencia cada vez que aparecen pronósticos adversos.
Actualmente, el proyecto no figura entre las prioridades de inversión del gobierno provincial, situación que genera preocupación en las comunidades afectadas, donde la sensación de vulnerabilidad persiste.

“Nosotros participamos de todo el proceso de elaboración del proyecto y conocemos al detalle la obra que se pensó para dar solución, pero lamentablemente los vecinos quedamos en medio de disputas y mezquindades políticas, porque con el cambio de gobierno se cajoneó, cuando ya se había licitado y era inminente el comienzo de la obra”, explicó Gabriela, una de las vecinas de Arroyo Leyes que participó de las asambleas y reclamos años atrás.
El proyecto
El proyecto de sistema de defensa oeste de Rincón Norte y Arroyo Leyes que se licitó en diciembre de 2023 tenía una longitud de 9.300 metros por 6 metros de ancho, desde su inicio en el terraplén de defensa de Villa Añatí, en el Km 8,2 de la ruta 1, hasta su cierre en el Km 16,7 de dicha ruta. El terraplén se construiría con refulado, a excepción del tramo al oeste del loteo Lagos del Leyes, a donde se pensó utlilizar el método convencional, con suelo cohesivo compactado. El terraplén iba a tener una cota de coronamiento de 17.00 IGN, más un muro de 0,50 m. También contaría con 6 estaciones de bombeo para extraer los excedentes pluviales que viajarían por colectores a través de las calles, dentro del anillo defendido, hacia los reservorios. Y desde estos se iba a bombear el agua hacia el otro lado del terraplén.

A esta gran obra de defensa se le iban a sumar otras de intervención arquitectónica que contemplaban el arbolado sobre talud seco y talud húmedo del terraplén, la construcción de playones miradores, estaciones aeróbicas, rampas de acceso, bicicleteros, bebederos, bancos, iluminación y cartelería. Esta obra tenía un plazo de ejecución de dos años. Pero no se hizo. Y no se sabe hoy si alguna vez se hará.
Una región marcada por el agua
En la costa santafesina, hablar de El Niño implica inevitablemente recordar algunos de los episodios más difíciles de las últimas décadas.

Las grandes inundaciones registradas durante eventos Niño intensos dejaron huellas profundas en localidades ribereñas del Gran Santa Fe. Las crecidas extraordinarias del río Paraná y las lluvias persistentes obligaron en distintas ocasiones a evacuaciones masivas, cortes de caminos y pérdidas materiales significativas.
En diciembre de 2015 y principios de 2016, fueron los vecinos de Rincón Norte quienes junto a trabajadores comunales y provinciales levantaron un terraplén de defensa -a la altura de calle Zapata Gollán- para frenar el avance del agua. Luego de aquella gran crecida fue que se proyectó la ampliación de defensa oeste, que nunca se concretó.

Si bien cada episodio presenta características particulares y todavía es prematuro anticipar cuál será el comportamiento del fenómeno durante los próximos meses, los especialistas coinciden en que la mejor herramienta sigue siendo la prevención.
Por eso, mientras los pronósticos continúan siendo monitoreados y los organismos científicos ajustan sus proyecciones, en Arroyo Leyes la estrategia elegida es actuar antes de que aparezcan los problemas.
La limpieza de desagües, la puesta a punto de equipos, el relevamiento de familias y la planificación logística forman parte de una preparación silenciosa que busca evitar improvisaciones. Una tarea que, para una comunidad acostumbrada a convivir con la amenaza del agua, resulta tan necesaria como urgente.








