Fue el primer shopping center en su concepto norteamericano globalizado que se instaló en la ciudad de Santa Fe. Un edificio ubicado en el corazón de la actividad comercial de la capital de la provincia fue elegido para semejante empresa. El Shopping Plaza Ritz marcó una época, pese a su corto período de vida.
Fotos inéditas del shopping Plaza Ritz en su esplendor: así entraron la escalera mecánica
Publicadas en la cuenta de Instagram “Santa Fe en Fotografías”, las imágenes muestran distintas facetas del centro comercial que brilló apenas dos años en la década del 90. El recuerdo de un lugar con mucha historia que hoy es una carie urbana.

Los memoriosos recordarán que abrió sus puertas en abril de 1993 y las cerró (para siempre, literalmente) en 1995. En el transcurso de esos dos intensos años la sociedad santafesina vivió en carne propia de qué se trataba la vida en esos centros comerciales modernos, lleno de negocios, patio de comida y hasta videojuegos.
El recuerdo del Ritz viene a cuento de una serie de imágenes que permanecían guardadas hasta estos días que vieron la luz en una cuenta de Instagram dedicada a la fotografía y el turismo. El perfil, comandado por Karina Moya publicó los registros pertenecientes a Roberto Gabriel Geller, quien fuera director de la obra en el shopping.
Antes y durante
Gentilmente se compartieron las imágenes con El Litoral y acompañan este artículo. Las fotos muestran los trabajos previos a la apertura del centro comercial en el viejo edificio, ubicado en San Martín 2700, y al shopping una vez abierto.
En lo que respecta a las obras, las imágenes grafican trabajos con obreros en el sector de la escalinata de ingreso, con tareas en pisos y mampostería. Sin embargo, lo más llamativo es ver la mítica escalera mecánica siendo transportada por una grúa hacia el interior del inmueble.
También se aprecia el ascensor y los distintos pisos del centro comercial. Otro aspecto que resalta en este carrete son los adornos y los arreglos propios del lugar. El patio de comidas y algunos locales también tienen su espacio en esta imperdible secuencia, que no hace otra cosa que despertar los más gratos recuerdos del Ritz.

Una historia que aún no termina
Como recordó un artículo de El Litoral de 2019, el edificio fue inaugurado como hotel en diciembre de 1928.
“Poco después de las 21, hora fijada para la comida, el amplio y elegante comedor del Ritz, ofrecía un magnífico aspecto, viéndose totalmente colmado por una concurrencia selectisima, que integraron las más caracterizadas familias de nuestros círculos sociales, distribuidas en numerosas mesas de dos, tres, cuatro, seis y ocho asientos”, rezaba la crónica de aquellos días.
Cabe mencionar que la obra fue llevada a cabo por el ingeniero Carlos Ariotti. Dentro del conjunto urbano arquitectónico, el edificio representó una de las piezas más identificables del área central de la ciudad y uno de los primeros edificios en altura de Santa Fe.

La propiedad posee una superficie total cubierta de 6. 711 m2, compuesta por 8 niveles (subsuelo, planta baja y seis pisos) y un nivel descubierto (la terraza).

Cuando el hotel cerró en los 70, en el inmueble funcionó el Banco de Intercambio Regional hasta ser adquirido por el CitiBank también con fines financieros. La familia Ferrato compró el edificio en el año 1988 y, en 1993 el Plaza Ritz volvía a abrir sus puertas, esta vez como un centro comercial con 42 locales comerciales.

Lo que vino después es conocido. Abandono y olvido. Un edificio emblemático, que supo recibir a personalidades como Jorge Bergoglio, Borges, entre otras figuras de la vida pública del país y ahora quedó casi en ruinas. Invadido por palomas, se ofrecía a la venta e incluso hubo ideas de expropiación para fines culturales. Nada ocurrió pero la historia del Ritz aún no está cerrada.










