Los taxistas de Santa Fe reclaman al municipio mayores controles sobre los vehículos y conductores que trabajan a través de aplicaciones, en un contexto de caída de las recaudaciones que, según advierten, también les dificulta acceder a los nuevos créditos accesibles destinados a renovar las unidades. El planteo apunta a que se cumplan las distintas ordenanzas que regulan el transporte de pasajeros y que las exigencias sean iguales para quienes realizan la misma actividad en taxis y remises, que forman parte del servicio público de pasajeros.
Taxistas piden más controles sobre las apps de viajes y advierten por el costo de renovar los autos
Cuestionan la falta de controles sobre los vehículos que trabajan con plataformas y aseguró que las bajas recaudaciones del sector hacen inaccesibles los créditos para cambiar las unidades. Las cuotas van de $1,2 a $1,8 millón mensuales y “no las podríamos pagar”, dijo.

Así lo planteó Diego Falcone, presidente de la Sociedad de Taximetristas de Santa Fe desde julio, quien sostuvo que la situación económica del sector vuelve difícil asumir los compromisos financieros previstos para cambiar los vehículos. "Si bien este fondo lo habíamos trabajado en su momento con el Gobierno provincial, hoy nos vemos con la imposibilidad, por las recaudaciones que estamos llevando adelante, de acceder a estos créditos. Cuando hacemos los cálculos, quedarían cuotas altas que no tenemos condición de asumir", explicó.
Los créditos fueron impulsados por la provincia y contemplan el financiamiento para la renovación de unidades de taxis y remises, entre otros servicios de transporte público. Según Falcone, las condiciones de la línea son valoradas por el sector, pero el problema aparece al momento de calcular cuánto deberán pagar mensualmente.
"Estamos hablando de cuotas que van de $1,2 o $1,3 millones hasta $1,8 millones, entendiendo que los plazos de devolución están entre 24 y 36 cuotas, con cuotas subsidiadas por el Nuevo Banco de Santa Fe y el Banco Municipal de Rosario. La verdad, es interesante lo que nos ofrecen; el tema pasa a ser la realidad y el contexto actual", señaló.
Desde la entidad aseguran que hasta el momento no tienen información de taxistas que hayan concretado el acceso al financiamiento. Sí recibieron consultas y las están respondiendo, pero Falcone reconoció que muchos interesados desisten al conocer el valor de las cuotas. "Nos encontramos desalentados cuando ven el monto de la cuota. Nadie duda al momento de acceder a comprometerse a pagar ese nivel de cuotas", afirmó.

El reclamo por las aplicaciones
Para los taxistas, una de las claves para recuperar la actividad está en garantizar que todos los prestadores estén sometidos a controles. Falcone sostuvo que el municipio tiene herramientas para avanzar en ese sentido y pidió que se fiscalice también a quienes trabajan mediante aplicaciones.
"Lo que pedimos es que se respete la ordenanza y que haya controles para que esto sea igualitario para todo el sector”, remarcó.
El dirigente explicó que actualmente existen ordenanzas específicas para taxis, remises y aplicaciones, y cuestionó que las exigencias no tengan el mismo nivel de cumplimiento. "Lo que nosotros pedimos o solicitamos al Ejecutivo es que lleve de la misma manera adelante los controles sobre la ordenanza de aplicaciones, que hoy están bajo un régimen unilateralmente funcionando y no tienen los controles", sostuvo.
Según Falcone, el municipio abrió un registro para los conductores de aplicaciones, pero la cantidad de inscriptos está muy por debajo de la cantidad de personas que realizan viajes mediante esas plataformas. "Está dicho por el mismo municipio: se anotaron 50 cuando hay más de 1.000 trabajando", afirmó.
En paralelo, permanece abierta la posibilidad de inscribirse para obtener licencias de taxi y remis, que hay unas 200 disponibles. Para Falcone, esa diferencia genera un desincentivo para quienes deberían afrontar los costos y requisitos de la actividad formal. "¿Con qué necesidad yo voy a ir a tributar, a pagar, a regularizarme si puedo hacer la misma actividad sin que nadie me controle?", planteó.

"En el medio está el vecino"
El presidente de la Sociedad de Taximetristas reconoció que el municipio atraviesa limitaciones presupuestarias, pero insistió en la necesidad de reforzar la fiscalización. "Sabemos que tienen todas las limitaciones o se encuentran con bajos recursos el municipio, pero ahí es donde pedimos la colaboración de prestar atención, porque en el medio está el vecino, está el ciudadano", manifestó.
Falcone vinculó además el reclamo con la seguridad de los pasajeros y con la llegada de visitantes a la ciudad por los próximos eventos deportivos. "Eso es lo que torna peligrosa a la actividad, y más ahora que vamos a ser anfitriones de algunos juegos, donde va a haber gente de afuera. Creo que esto también tenemos que tratarlo con la seriedad del caso, para cuidar a los pasajeros y a los visitantes", advirtió.
Para el sector, una mayor fiscalización podría contribuir a recuperar parte de la demanda y, con ello, mejorar las condiciones para afrontar los costos de renovación de los vehículos. "Si hay controles, esto va a ir al punto de la legalidad y podemos llegar a volver a tener las recaudaciones que nos permitan abonar este nivel de cuotas", consideró.
Hasta 15 años de antigüedad
En cuanto a la renovación de las unidades, Falcone destacó que la normativa fue modificada y actualmente permite que los taxis tengan hasta 15 años de antigüedad. La posibilidad, según explicó, también permite pensar en la incorporación de vehículos usados en mejores condiciones.
"Nos permite movernos, a lo mejor, uno o dos años adelante con un auto con mucho menos kilómetros y, de esa manera, poder recuperar calidad en el servicio", indicó. Y resumió: "Recuperaríamos también calidad. No en modelo, pero sí en el uso".








