Fue el 11 de noviembre de 2025: el Concejo de Santa Fe sancionaba por unanimidad, tras lograrse un amplio consenso entre los distintos bloques políticos -el oficialismo tenía mayoría ampliada en aquella conformación-, una ordenanza que surgió de la iniciativa de las agrupaciones que nuclean a taxistas y remiseros de la ciudad capital.
¿Qué pasó con la ordenanza por la cual cualquier vecino puede trabajar como remisero o taxista?
Desde el municipio aseguran que esta normativa -que permite que un particular pueda trabajar en ese rubro tras cumplir con una serie de requisitos legales-, dinamizó el pedido de habilitación de nuevas licencias. Se plantean algunas dudas.

En su espíritu, esta nueva norma venía a establecer un “contrapeso” con el avance de las aplicaciones de viajes concertados por plataformas electrónicas de empresas multinacionales (como Uber y DiDi), que luego quedaron “liberalizadas” en sus responsabilidades administrativas y tributarias, y hoy el municipio capitalino refuerza los controles sobre choferes.

La normativa en cuestión, vigente, establece que los titulares de licencias de remises “podrán optar por prestar el servicio en forma individual, sin vinculación a agencia alguna”. Antes, sólo eran prestatarias las agencias autorizadas. Esto fue posible por la modificación de la Ordenanza N° 9.981, que regula el sistema de remises de Santa Fe.
Ese cambio legislativo posibilita que cualquier particular -vecino de Santa Fe capital-, previo a ser legalmente licenciatario (titular de una licencia); a tener el carnet profesional (D1), la RTV al día y a comunicarlo a la Autoridad de Aplicación (el municipio) (...), puede ser chofer de remís o de taxi, y trabajar legalmente.
Estos particulares “quedarán sujetos a las mismas obligaciones que la ordenanza (9.981) impone a los prestatarios para garantizar la adecuada prestación del servicio”. Con todo, los remiseros podrán independizarse de las agencias y operar de forma autónoma, siempre que se cumplan con todos los requisitos legalmente exigidos.

También, el contrato de transporte de pasajeros a través de remises “será concertado entre la agencia y el usuario, y en el caso que el vehículo no esté vinculado a ninguna agencia, directamente con el permisionario (es decir, el particular que tiene la licencia), a través de cualquier medio”, dice la ordenanza.
En qué instancia está
Ya pasaron unos seis meses desde la sanción de esa ordenanza, reglamentada y promulgada (bajo N° 13.086, el 19 de noviembre de 2025) por el Ejecutivo a cargo del intendente Juan Pablo Poletti.
El Litoral intentó averiguar cuántas personas particulares realizaron los trámites administrativos antes mencionados para poder ser “trabajadores legales del volante”, y que nivel de adhesión tuvo esta normativa.

En diálogo con El Litoral, el secretario de Gobierno, Control, Movilidad y Seguridad Ciudadana, Sebastián Mastropaolo, aseguró que la ordenanza permitió “agilizar muchísimo los pedidos de licencias para ser chofer de taxi o de remís. Antes eran trámites lentos, pues intervenían los cupos y la antigüedad, entre otros factores”.
“Además -agregó-, con la legalización de los viajes por apps, taxistas y remiseros (si bien pueden ser también choferes de Uber o DiDi), iban a tener una competencia importante. Entonces, nos pareció que era importante, a la par de lo primero, flexibilizar requisitos para taxis y remises que eran muy antiguos”.
Sin embargo, “no hubo una cantidad tan importante de pedidos de nuevas licencias, y las que estaban en trámite se fueron liberando. Cabe recordar que tanto taxistas y remiseros pueden trabajar para plataformas”, insistió el funcionario.

Esto último les da a estos trabajadores un beneficio, “una ventaja operativa". “¿Cuál es? Sus coches suman más años de antigüedad”, dijo. El coche del chofer de una app legal debe tener una antigüedad de 9 años mínimo. En cambio, los titulares de los coches asignados al subsistema de remises deben acreditar una antigüedad de 15 años.
“En una situación económica adversa, es un beneficio que el coche sea más antiguo (para remiseros y taxistas). Al darse esto, pueden trabajar dentro de los alcances legales y sin problemas”, aseveró Mastropaolo.
Algunos interrogantes
Fuentes del rubro de los remiseros consultadas por El Litoral pusieron algunas dudas sobre cómo se viene implementando de hecho esta normativa. Consideraron, tras pedir reserva de identidad, que se están detectando “algunas contradicciones”.

“Al parecer, se les dará prioridad a quienes tienen más antigüedad como choferes. Se perdieron 180 habilitaciones, y no creemos que se recuperarán...”, adujeron. Habrá demoras para mucha gente que quiere empezar a trabajar frente a un volante, dado el difícil contexto socioeconómico, deslizaron en el cierre.












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