"Estoy interesada en el colapso de los límites entre culturas tradicionales y populares y la exploración de los vínculos que existen entre los dos. Mi trabajo se analiza como esta mezcla particular, se manifiesta en los tiempos modernos, especialmente en relación con los jóvenes modernos”.
Bordar para no dejar escapar el tiempo: cómo trabaja la artista Izziyana Suhaimi
A través de las técnicas del bordado y el tejido, la creadora de Singapur hace de los recuerdos, las tradiciones familiares y las experiencias vinculadas con su identidad, trabajos donde cada puntada deja un registro del proceso creativo. Los detalles de un universo muy particular.

Una alfombra de oración desgastada por el uso cotidiano inspiró uno de los trabajos de tejido de gran formato de Izziyana Suhaimi, "Waiting for the Northwesterly Winds" (Esperando los vientos del noroeste).
Así trabaja esta artista singapurense. El bordado, para ella, es también una manera de convertir el paso del tiempo en algo tangible, cada puntada se acumula sobre la superficie y deja registro del proceso de creación.
Suhaimi creció y vive en Singapur, donde desarrolla su práctica artística desde 2008. Estudió Fotografía en la Escuela de Arte, Diseño y Medios de Comunicación de la Universidad Tecnológica de Nanyang (NTU), y llegó al bordado a partir de una tarea universitaria que le proponía explorar otras formas de traducir una imagen.

Un "desvío" que se volvió destino
"Elegí bordar sobre ilustraciones anatómicas del corazón, y me enamoré de esta técnica", contó la artista en una entrevista publicada por TextileArtist.org. Le atraían la lentitud del bordado, la atención que exige y la posibilidad de superponer puntadas para construir diferentes texturas. También le interesaba la acción física de perforar el papel y hacer pasar la aguja y el hilo.
"Me encantaba la lentitud del bordado (aunque ya no tanto), la atención que requiere y la superposición de puntadas para crear diferentes texturas", señaló. Y agregó que también le gustaba "el acto de perforar un agujero y luego pasar la aguja y el hilo, el sonido que se produce al hacerlo".
Su primera incursión en el bordado como medio artístico fue sobre papel, en lugar de la tela tradicional. "Me resultó más fácil porque podía dibujar, ajustar y modificar el diseño directamente sobre el papel mientras trabajaba", explicó. Además, ese soporte le permitía unir el hilo con lápiz, pluma y acuarela.
El procedimiento, dijo, "era muy parecido a dibujar en papel, pero con hilo". Primero realizaba el dibujo; después perforaba los agujeros con una aguja para controlar la longitud y el recorrido de las puntadas; finalmente, bordaba.

Las abuelas, la madre y el oficio heredado
El vínculo de Suhaimi con la aguja también tiene un origen familiar. "Mis dos abuelas bordaban por afición. Y mi madre era muy buena cosiendo y nos hacía toda la ropa cuando éramos niños", recordó en la entrevista con Mary Carson para TextileArtist.org.
La tradición doméstica del bordado y la costura formó parte de su entorno desde la infancia, aunque su formación artística posterior se desarrolló principalmente a partir de la fotografía. Desde allí, Suhaimi comenzó a explorar otras maneras de construir imágenes y terminó encontrando en los textiles un lenguaje propio.
Sus referencias, sin embargo, no vienen únicamente del mundo textil. La fotógrafa estadounidense Sally Mann aparece entre sus influencias por una forma de narrar que deja espacio para el misterio.
"Sus imágenes cuentan múltiples historias, pero nunca se sabe qué está pasando realmente", dijo Suhaimi sobre Mann. También destacó su capacidad para registrar escenas cotidianas y paisajes familiares incorporando elementos de magia y misterio que pueden generar cierta inquietud en quien observa.

El tiempo como materia
Uno de los ejes de la obra de Suhaimi es su relación con el islam y con su identidad musulmana. "Las ideas y conceptos iniciales que dan origen a mi obra siempre remiten a mi identidad musulmana", afirmó, aunque aclaró que esa dimensión "no es algo que resulte obvio a simple vista".
El ejemplo más elocuente es el tapiz mencionado al principio de este artículo. La obra hace referencia a La Meca y fue inspirada por una alfombra de oración que la artista utilizaba todos los días y que estaba desgastada.
Según explicó, el trabajo está relacionado con ideas como la oración, las letanías diarias, el anhelo de un lugar y el deseo humano de alcanzar algo más alto y trascendente.
El tiempo, para Suhaimi, es una materia casi física. "El tiempo es creación de Dios. Es finito y se comporta según su voluntad", dice, y menciona el concepto islámico de "tiempo bendito". la búsqueda de no desperdiciar el tiempo y alcanzar un tiempo con sentido.

Esa concepción la llevó a imaginar el tiempo como algo sólido y tangible que puede ser moldeado con las manos. La artista comenzó a explorar esta idea en su serie Making Working Time y desde entonces ha intentado expresarla a través de su producción.
En un perfil publicado por The Artling, la acumulación de puntadas aparece también asociada al paso del tiempo: cada una es un eco de la anterior y marca una conexión con una tradición más amplia.
Una serie entrañable
Entre sus primeros trabajos aparece una serie que continúa ocupando un lugar especial para la artista, "Friends To Keep Warm", iniciada en 2008.
Se trata de retratos dibujados a mano y coloreados con acuarela, sobre los que posteriormente borda detalles vinculados con la vestimenta, como gorros o prendas tejidas. Así lo describió Georgia Frances King en un artículo publicado por Frankie en 2012.

La serie también es significativa para Suhaimi porque pertenece a una etapa en la que todavía no pensaba demasiado en conceptos o teorías y creaba por el placer de hacerlo. Además, fueron trabajos que recibieron una respuesta positiva y que le dieron confianza para continuar.
"La serie también me recuerda a una época en la que no pensaba demasiado en conceptos ni teorías. Simplemente la creaba por el placer de hacerlo", recordó la artista.
Una trayectoria en expansión
La obra de la artista circuló por publicaciones como IdN, CATALOG y Nylon Singapore, además de plataformas en línea como Juxtapoz Magazine y Frankie Magazine, y fue exhibida en Singapur y Filipinas, según el registro de The Artling.
Su trayectoria incluye además una primera exposición individual en FOST Gallery, en Singapur, en 2015, así como una exposición en el Singapore Art Museum, una colaboración con Hermès y la realización de una portada para Fashion Illustration Now, publicada por Taschen.

Ese recorrido convive con una definición poco solemne de lo que significa ser artista. "Cuanto más trabajo, más claro me queda que lo que hago es arte. Y quien hace arte es un artista. Y, en definitiva, al fin y al cabo, no es más que un título profesional", sostuvo.
Con el tiempo, Suhaimi incorporó también el tejido a su repertorio. Actualmente trabaja principalmente con bordado a mano y tejido, y combina ambas técnicas en una misma obra. Para desarrollar sus propios soportes textiles, comenzó a tejer por su cuenta. Como no quiso esperar a encontrar un telar adecuado, tomó un pequeño bastidor de madera, enrolló hilos para formar la urdimbre y comenzó a tejer.
Su proceso creativo, contó, rara vez parte de un concepto completamente cerrado. "A menudo, ya tengo una imagen en mente sobre la que trabajar (...) tengo la obra final en mi cabeza, pero no sé exactamente de qué trata", describió. La intención de la obra aparece progresivamente durante el proceso de creación.
Un consejo
Cuando le preguntaron qué recomendación daría a quienes comienzan en el arte textil, su respuesta apuntó a la autogestión. "No te limites a esperar a que las galerías te encuentren. Organiza exposiciones con tus amigos, aprende sobre el proceso de montaje y busca financiación de forma creativa", aconsejó.

Y dejó un llamado a la acción: "Empieza ya. No pienses demasiado. Crea algo que te gustaría que existiera y diviértete".








