"No es fácil diferenciar mi vida de mi pintura": la coherencia radical de Elda Cerrato
El pensamiento de una creadora capaz de entramar sus lecturas personales con la investigación científica y la producción plástica. Su obra está presente en museos de Argentina, España, Venezuela, México y Estados Unidos.
Obras de Cerrato expuestas en CABA. Foto: Museo de Arte Moderno de Buenos Aires
"He ido llevando en mi vida varios aspectos que están entramados, mi vida cotidiana, que abarca desde mis intereses personales, mis lecturas, mis búsquedas, así como la parte académica, las investigaciones que he hecho y la parte de la plástica en sí. Todo ha sido de alguna manera un trasfondo que me alimentó en la parte de la producción artística".
La frase, dicha en 2021 a Diego Rojas en una entrevista para Infobae, permite entrar en la vida y obra de Elda Cerrato. A tres años de su muerte, ocurrida el 17 de febrero de 2023, la artista plástica vuelve a ocupar un lugar en la conversación cultural.
Recordar a Cerrato implica revisar una trayectoria marcada por el exilio, la investigación científica, la espiritualidad y el debate político. E inscribirla en la historia del arte argentino contemporáneo con la perspectiva que dan las décadas.
Colección Malba
Exilio, formación y primeros pasos
Elda nació en Asti (Italia) en 1930. En 1937 su padre debió exiliarse y la familia se instaló primero en San Pablo y, desde 1940, en Buenos Aires. Esa experiencia de movimiento marcó su mirada sobre la fragilidad de los sistemas políticos y la condición del individuo ante la historia.
En Argentina asistió a los cursos de Oscar Capristo y Héctor Cartier. En 1960 se trasladó a Caracas junto con su compañero, el músico Luis Zubillaga. Allí tomó contacto con el medio artístico y literario venezolano y realizó sus primeras exposiciones individuales.
En 1964 regresó al país. En 1975 presentó "De la realidad. Relevamientos y sueños" en el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires. Dos años más tarde, tras el golpe de Estado de 1976, del que pronto se cumplirán 50 años, volvió a radicarse en Caracas, donde permaneció hasta 1983.
Museo de Arte Moderno de Buenos Aires
La memoria como eje
Desde 1962 participó con pinturas, dibujos, grabados, instalaciones y acciones en más de 150 exposiciones colectivas en Europa, Asia y América. Realizó muestras individuales en la Argentina y en el exterior.
En el libro "La memoria en los bordes", que reúne sus archivos y textos críticos, Elda afirmó: "No me es fácil diferenciar mi vida de mi pintura, mis trabajos profesionales de los personales, pues en algunos aspectos se han imbricado en una trama bastante enmarañada, estando muy relacionados unos con los otros: así es como me encuentro conmigo y en mi misma y con los demás".
"Aunque mi producción no ha seguido un camino lineal, con múltiples entradas y escapes, una constante más oculta a veces que otras, subyace en todo el campo de su recorrido. Es el tema de la memoria personal y colectiva, aún desde los primeros collages con las inmersiones en el inconsciente y luego, en los grandes espacios vacíos y cosmovisiones como recuerdos de tiempos otros", agregó.
Colección Balanz
Ciencia, espiritualidad y política
La crítica Carla Barbero escribió que, "desde sus comienzos, motivada por una profunda curiosidad por el misterio de los seres vivos, la artista ha cultivado el aprendizaje de temas diversos y desafiantes, cuya presencia puede observarse en toda su obra: el estudio de la biología y su interés por la potencialidad del método científico, las investigaciones sobre geometría y escalas pictóricas".
"Estas coordenadas en las que se cruzan sin jerarquías el arte, la espiritualidad, el conocimiento científico y la política, componen su cosmovisión de avanzada", apuntó.
En 2019 recibió el Premio Nacional a la Trayectoria Artística del Salón Nacional de Artes Visuales. El jurado destacó su "amplio y sostenido trabajo artístico experimental, hasta fechas recientes poco reconocido".
Henrique Faria Buenos Aires
También valoró sus "búsquedas espirituales, indagaciones esotéricas, politización radical, capacidad anticipatoria del arte, y una especial llamada de atención sobre la fragilidad de la institucionalidad democrática en América Latina".
En 2021, el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires presentó la retrospectiva "El día maravilloso de los pueblos", que permitió revisar más de seis décadas de producción.
En Clarín, Ana María Battistozzi escribió tras su muerte que "sus relatos solían hilvanar ilusiones y frustraciones que nunca llegaron a desanimarla. Dibujante de un talento infrecuente, el dibujo la acompañó siempre de un modo intimista que la sostuvo en la soledad que debió enfrentar en cada momento".
"Pero no se cansó de explorar medios expresivos que la llevaron a construir un cuerpo de obra constituido a partir de estrategias diferentes que incluyeron también la instalación y la performance", indicó luego.
Y agregó: "La búsqueda de sí misma fue algo que persiguió desde temprano a través de distintas vías de conocimiento que, según entendía, le abrían la mente y su actitud frente al mundo".
Colección Balanz
Tres años después
A tres años de su muerte, el nombre de Elda Cerrato aparece asociado a debates actuales sobre arte, memoria histórica, dictadura y democracia en América Latina. Su trayectoria, desarrollada entre Argentina y Venezuela, ofrece una perspectiva amplia sobre los cruces entre creación artística, pensamiento científico y compromiso político.