Entre los 60 y los 70 del siglo XX se produjo una suerte de explosión del grabado en todo el mundo. En Oriente y Occidente (así estaba dividido el planeta en esos tiempos previos a la disolución de la Unión Soviética) muchos artistas rivalizaban en técnica, prodigios artesanales y calidad.
Grupo Quince: los artistas madrileños que trajeron sus grabados a Santa Fe en los años 70
El 14 de octubre de 1974 se presentaron en el Museo Municipal de Artes Visuales obras de Antonio Saura, Manolo Millares, Rafael Canogar y otros artistas de ese colectivo. La muestra también incluyó seis aguafuertes del argentino Ernesto Deira inspiradas en una novela de Vargas Llosa.

"Los diversos mundos expresivos de un siglo solicitado por múltiples tensiones parecieran encontrar en este viejo medio, ligado originalmente a la imprenta, buena parte de su 'razón de ser'", afirmó Jorge Taverna Irigoyen por aquellos años.

Lo cierto es que tanto pintores como escultores hallaron en ese mundo un cauce común. Y eso derivó en el nacimiento de grupos, escuelas, talleres, que se nuclearon alrededor del grabado para extraer del mismo sus posibilidades creativas.
Españoles en Santa Fe
En ese contexto, el 14 de octubre de 1974 se habilitó en el Museo Municipal de Artes Visuales de Santa Fe una exposición del denominado Grupo Quince, con asiento en Madrid. La misma contó con el auspicio de las galerías Carmen Waugh, de Buenos Aires, y Aele, de la capital española.

Además, se incluyeron trabajos del argentino Ernesto Deira, concretamente seis aguafuertes inspiradas en la novela "Pantaleón y las visitadoras", del escritor peruano Mario Vargas Llosa, publicada un año antes.
Entre los artistas españoles convocados en la muestra, figuran Francisco Peinado, Antonio Saura, Joaquín Pacheco, Juan Romero, Antonio Lorenzo, José Hernández, Manolo Millares, Vicente Ameztoy, Rosa Biadiu, Rafael Canogar y otros artistas importantes del grabado hispano.

El Grupo Quince funcionó en Madrid entre 1971 y 1985. Realizó un intenso trabajo de promoción y difusión de la obra gráfica de artistas españoles y extranjeros.
"Se caracterizó por realizar sus trabajos de manera colaborativa, con el modelo de taller - editorial - galería que favorece el proceso de creación, edición, difusión y comercialización aportando una nueva y precursora forma de entender la creación gráfica", señala la página de la galería Jacques Martínez.

Un latido de la imagen
Apenas una semana después de la apertura de la muestra, el 21 de octubre, Jorge Taverna Irigoyen publicó una extensa reseña sobre la muestra, a la que caracterizó como "singularmente rica y variada" y apuntó que "se registran simbologías de fuerte temperamentalidad expresiva".
"En general, los diversos acentos que cada expositor refleja sobre el taco o la plancha observan un similar compromiso de auténtica entrega. Hay un verdadero latido de la imagen", puntualizó. "El desgarrado expresionismo de Saura y los aguafuertes de Millares, constituyen el vértice del conjunto. No obstante ello, el mismo es firme en su totalidad y ofrece un panorama realmente gratificador".

También dedicó un párrafo a Deira, el artista argentino invitado de la muestra. "Está representado aquí por una serie de seis aguafuertes inspiradas en Vargas Llosa, para cuya edición española fueron hechas. La presencia de un gran dibujante, dueño de una imaginación de fluyente gracia, emerge de estos grabados que, por cierto, superan el plano de lo ilustrativo".








