En el autódromo Roberto Mouras, un toque entre Lucas Granja y Gastón Rossi derivó en una salida de pista que obligó a correr a un banderillero, un camarógrafo y un periodista para no ser embestidos; el episodio quedó registrado en video y reavivó el debate por la seguridad en pista.
Ocurrió en la primera fecha de la Clase A del Procar 4000 en La Plata: tras un toque entre Granja y Rossi, uno de los autos se fue largo y terminó fuera de la trayectoria, muy cerca de tres personas que estaban trabajando en el sector (banderillero, camarógrafo y periodista), que reaccionaron corriendo para esquivar el impacto.
Las imágenes del incidente circularon rápido en redes y se convirtieron en el centro de la jornada: no por la maniobra en sí, sino por lo que pudo haber pasado si alguien se quedaba un paso atrás.
Qué pasó en la definición
Más allá del sobresalto, la final tuvo su propia película deportiva. En el relato oficial de la categoría, Emmanuel “Tiki” Pérez Bravo se quedó con el GP Apertura; en pista, los movimientos en el último tramo dejaron a Granja y Rossi en plena fricción y, a metros de la bandera a cuadros, Rossi perdió el control, se despistó y luego recibió un impacto de Luisito Maggini “sin consecuencias físicas”.
Después, ya con la lupa puesta sobre el cierre, el comisariato deportivo informó la exclusión de Rossi por la situación generada. Con esa decisión, el binomio Granja/Maggini quedó como escolta y Alejandro Gobetto subió al tercer lugar.
El otro capítulo
El episodio no terminó con el auto detenido. Según reportó Clarín, una vez finalizada la carrera el auto de Rossi fue destrozado, un hecho que sumó ruido a un cierre ya caliente.
En paralelo, el video dejó otra discusión abierta: la cercanía de personal de trabajo a una zona donde un vehículo podía salirse, incluso después del desenlace de la competencia, y la necesidad de reforzar protocolos y perímetros para que el “milagro” no se vuelva costumbre.