Capibaras no tuvo infancia… ¡Nació grande por la gente!
Más de 6.000 personas desbordaron la capacidad del Hipódromo para ver un debut aplastante de la franquicia Litoral Rugby contra el multicampeón Peñarol de Montevideo. Este sábado explota Sauce Viejo: Capibaras XV-Cobras de Brasil en Sauce Viejo.
Capibaras XIV tuvo un debut soñado: victoria ante Peñarol y con tribunas llenas. Crédito: Fernando Nicola
Invasión de carpinchos. Adentro y afuera de la cancha. Unos y otros. Capibaras XV y la gente. En estos tiempos de imbecilidad tan programada lo más importante es que gustó la idea, prendió el desafío y todos (dirigentes, staff, jugadores y la gente) fueron uno al mismo tiempo. Como lo explica emocionado Carlos Fertonani, CEO de la franquicia, que estuvo acompañado por dos de los otros titulares de la misma (Martín Frutero y Gabriel Bourdin): “Estamos muy agradecidos por el apoyo, porque esto no es un equipo donde venís a jugar de chiquito, sos hincha y vas todos los fines de semana como pasa en el rugby; es una franquicia nueva, con apenas cinco meses de vida”.
Capibaras XIV tuvo un debut soñado: victoria ante Peñarol y con tribunas llenas. Crédito: Fernando Nicola
En épocas de globalización fue un volver a la nuestra. Eso que explicaba Felipe Contepomi, el coach de Los Pumas: “Antes, muchos chicos tenían que irse a segundas divisiones en Italia o España para buscar una oportunidad. Hoy pueden desarrollarse acá, competir en un entorno profesional y proyectarse desde Argentina. Eso es muy valioso”.
Ese “acá” se potencia: tres uniones, dos provincias, un viejo sueño. Por eso la pertenencia de ser la única franquicia del Súper Rugby Américas que jugará todos sus partidos de local en la región.
El Estado (Provincia, Municipio) dijo sí de entrada y se puso la camiseta: el Hipódromo, con la Casa Capibaras y el estadio fueron puestos a disposición desde un primer momento: las luces, al mejor nivel de exigencia para la TV; el montaje de tribunas, palcos, sectores de prensa, fan fest, puesto médico, autoridades.
Los sponsors, con el histórico sí de las primeras empresas, jugaron su partido y también lo ganaron. Pero, sin dudas, la goleada que se vio en la cancha se vio en las tribunas. Cuando la gente dice sí desde el vamos a algo nuevo por algo es. A las siete de la tarde, cuando se abrió puertas, había familias enteras esperando en los metros del túnel para acceder al estadio y ubicarse en el mejor lugar.
El culto ovalado de darle la posibilidad a los más chicos que puedan ingresar con la camiseta de su club y sin pagar ticket generó un arco iris de los mejores. Chicos de todos lados, de varias instituciones, todos mezclados en las tribunas. Hubo más de 6.000 personas y se superaron todas las expectativas. Ni el más optimista podía esperar algo así, adentro y afuera de la cancha. Porque lo que hicieron los Capibaras XV allá abajo, en el césped, fue darle una verdadera paliza al último campeón de la competencia.
Hay muchos postales que marcaron la grandeza del primer paso. Antes del partido, el Gobierno de la Provincia de Santa Fe decidió reconocer a los históricos ex Pumas y Pumitas de Rosario. Camino a los Juegos Suramericanos y antes de estrenar la franquicia fueron aplaudidos: Marcelo Carmona, Pepe Constante, Juan Pablo Estelles, Mario Gerosa, Pedro Baraldi, Ricardo Paganini, Leandro Bouza, Román Miralles, Camilo Bofelli, Emiliano Bofelli, Marcelo Valezani, Peto Crexel, Germán Aristides, Coco Benzi, Billy Romero Acuña y Roni Seaton.
Capibaras XIV tuvo un debut soñado: victoria ante Peñarol y con tribunas llenas. Foto: Martín Prego.
El homenaje no fue uno más. Fue mostrarle a todos, cuando las tribunas ya estaban colmadas, que “para saber hacia dónde vamos, hay que conocer desde dónde venimos y quiénes lo hicieron posible”. Conocer y respetar la historia es una obligación.
La otra postal es más íntima: faltaba casi nada para que los Capibaras fueron a realizar los movimientos pre competencia. En la Casa Capibaras, algunos activaban parte médica, otros ordenaban la indumentaria. Había terminado la merienda de más de 30 personas. En la cocina misma, los dos capitanes, “Manu” Bernstein y “Nacho” Gandini, se pusieron a lavar, secar y ordenar las tazas, jarras y platos utilizados. En el deporte, como en la vida misma, el ejemplo siempre viene desde arriba.
Capibaras XIV tuvo un debut soñado: victoria ante Peñarol y con tribunas llenas. Foto: Martín Prego.
Es el mejor ejemplo para pensar en Cobras, este sábado a las 18.30 en Sauce Viejo con un Santa Fe Rugby que explotará de carpinchos. O sea, felices pero con los pies sobre la tierra. Lo que muestra Nico Galatro: equilibrio, seriedad, obsesión por la perfección. “Me voy a revisar el try que nos hicieron, quiero ver dónde nace el error”. Algunos pensarán que, en medio de un obsceno 34-7 al multicampeón charrúa, es una broma. Acá va en serio.
Así, Capibaras XV demostró que no tuvo infancia. Y que nació grande gracias a la gente, con una multitud en el bautismo rosarino. De fondo, mientras los chicos festejan en el campo con su familia, suena algo de Nicki Nicole que juega de local, se mezclan Los Palmeras con “Banana” y sigue el fuego con Emilia. La música sintetiza la idea del staff técnico: “Capibaras tiene que jugar el rugby que se juega en esta parte de la Argentina, en el Litoral”.
Abajo, por lo visto en el césped, sus dirigidos entendieron todo. Arriba, con una multitud en las tribunas, la gente goleó antes que lo haga Capibaras XV ante el poderoso Peñarol de Montevideo.