Luciano Benavides alcanzó este jueves su primera victoria de etapa en la 48ª edición del Rally Dakar, que se disputa en Arabia Saudita, al imponerse en la quinta etapa de la competencia.

El piloto salteño logró su primera victoria de etapa en el Rally Dakar 2026 tras una jornada extrema, marcada por una caída a gran velocidad, un ritmo demoledor y una actuación que lo volvió a meter de lleno en la pelea por la general.

Luciano Benavides alcanzó este jueves su primera victoria de etapa en la 48ª edición del Rally Dakar, que se disputa en Arabia Saudita, al imponerse en la quinta etapa de la competencia.

El piloto argentino completó los 356 kilómetros de la especial en 4 horas, 5 minutos y 16 segundos, superando por 3 minutos y 51 segundos al chileno Ignacio “Nacho” Cornejo y sellando un destacado 1-2 sudamericano.
La etapa maratón, iniciada el miércoles, exigió al máximo a los competidores tanto desde lo físico como desde lo mecánico, obligándolos a administrar neumáticos y energía en un contexto de máxima presión competitiva.
Al analizar la jornada, Benavides reconoció que el ritmo fue extremo desde el inicio. “El ritmo fue realmente, realmente alto. Empecé bastante bien, cometí algunos errores de navegación”, explicó el piloto del equipo oficial KTM.

El momento más crítico llegó con una caída a muy alta velocidad, de la que milagrosamente salió ileso. “Tuve una caída a muy, muy alta velocidad. No sé cómo. No pasó nada, no se rompió nada. Después retomé la marcha, completamente cubierto de arena”, relató.
Pese al golpe, el argentino no bajó la intensidad. Aprovechó los problemas de Edgar Canet con su neumático y continuó empujando hasta alcanzar a Daniel Sanders y a Cornejo, consolidando su liderazgo en el tramo final de la especial.
Visiblemente emocionado, Benavides destacó el valor personal de la victoria, especialmente por el contexto en el que llegó al Dakar 2026, apenas dos meses después de un grave accidente sufrido en el Rally de Marruecos.
“Ni siquiera estaba claro si iba a poder correr este Dakar. Y ahora volver a estar en la lucha y peleando por victorias de etapa es algo realmente bueno y me da mucha motivación”, señaló.

El piloto también confesó el miedo que sintió durante la caída. “Sinceramente, cuando perdí el tren delantero a una velocidad tan alta, pensaba que ya estaba fuera del Dakar. Porque a esa velocidad esperás lo peor. Incluso cuando estaba rodando por el suelo, esperaba que la moto me golpeara”.
Lejos de resignarse, Benavides volvió a acelerar a fondo. “Fue un momento de locura. Después de eso no perdí la esperanza ni la motivación para seguir y ver qué podía pasar adelante”, concluyó, sintetizando una jornada que combinó riesgo, coraje y recompensa en el desierto saudí.