La jugadora argentina Virginia Riera es una de las pioneras del pádel de exportación y una protagonista indiscutida del circuito femenino de Premier Pádel en la actualidad. El mes pasado participó del torneo P1 de Miami, donde minutos antes de su presentación, repasó junto a El Litoral sus inicios, su presente y algunos aspectos de este deporte en crecimiento.
Virginia Riera, de su Chaco natal a las canchas de España y su sueño de selección
Es oriunda de Resistencia y actualmente transita los torneos de la Federación Internacional de Pádel. Emigró a España hace 8 años y en 2026 se mudó a los Emiratos Árabes Unidos. En charla con El Litoral, repasó sus inicios, analizó su presente y visualizó objetivos.

Con simpatía contagiosa y predisposición absoluta Virginia (30 del ranking FIP) transmite calidez en sus formas y palabras.
Hace unos años emigró de su Chaco natal en busca de crecimiento y desafíos deportivos, ya que en Argentina “trabajaba y el pádel no era mi actividad principal”, lo que refleja lo complejo de ganarse la vida como deportista por estas latitudes. Fue así que decidió dejar su trabajo y mudarse a España por un año, que se convirtió en muchos.

-Virginia, el mundo del pádel te conoce mucho, pero ¿nos podés contar de dónde sos y cómo fue tu camino hasta acá?
-Soy de Resistencia, jugaba al tenis de chica, hasta los 15 años. A los 16 empecé a jugar al pádel y a competir. Siempre lo había hecho en mi ciudad y de a poco empecé a salir a Buenos Aires y el resto del país. Así fue que en 2011 arranqué a jugar el circuito profesional de Argentina. Hace 8 años, más o menos, me mudé a España y este año me fui a vivir a Dubái.
Las mudanzas
Su primera mudanza fue a España, hace unos 8 años, cuando viajó a “probar suerte”. Ahí encontró un lugar que se ajustaba mucho a sus búsquedas y comenzó un camino de crecimiento: “La verdad es que me encantó, me motivaba mucho estar ahí y empezar para ver hasta dónde podía llegar”.
Actualmente vive en Dubái. “Es un cambio por un tema más personal, pero creo que era el momento y lo necesitaba”. A sus 37 años declara: “Estoy muy feliz de haberlo hecho”. Las circunstancias vinculadas a los conflictos bélicos le jugaron una mala pasada, ya que “hace un mes que no puedo volver”.
La realidad del circuito
Una de las particularidades que presenta el circuito femenino de la FIP es que la gran mayoría de las jugadoras son de nacionalidad española, más de 70 de las 100 primeras clasificadas lo son. Incluso algunas de las argentinas de esa lista son nacidas en España e hijas de argentinos.
-En el circuito hay una mayoría de jugadoras españolas: ¿A qué creés que se debe? ¿Y cómo lo ves a futuro?
-Siento que es verdad que en Argentina cuesta. Creo que un chico que nace en España tiene todo un poco más fácil, el deporte allá está mucho más evolucionado. Ojalá alguien al que le guste tenga la posibilidad de dar un saltito e ir a España.
Obviamente va a costar porque no estás en tu lugar, no es que volvés de entrenar y estás en tu casa con tus papás, que te ayudan y todo lo que implica la familia. Pero bueno, ojalá el que realmente quiera, tenga la oportunidad de hacerlo. Igualmente, hay varias chicas argentinas entrenando en Madrid o Barcelona y van a ir apareciendo de a poco.

-En tu presente en el circuito, ¿qué es lo que te motiva?
-La principal motivación pasa por sentir que en los últimos dos años mi rendimiento bajó mucho y tengo ganas de volver a sentir eso que sentí antes. Creo que de a poco lo estoy consiguiendo. Esa es mi motivación hoy: volver a sentirme bien dentro de la pista. Más allá del resultado que pueda lograr o no.
La selección
Virginia sabe lo que es ser campeona del mundo, recuerda: “Sí, en el 2012 fue”, y este año habrá nueva convocatoria para un mundial que tiene fecha, pero no sede definida, aunque los rumores ubican a Kuwait como posible candidata.
“Espero que se resuelva todo”, afirma esperanzada, refiriéndose a los conflictos bélicos que la mantienen alejada de su casa desde hace un tiempo.
Virginia ha formado parte de las selecciones nacionales en los últimos mundiales y ha sufrido la era de supremacía española, donde todos los títulos posteriores a ese 2012 fueron para la selección roja.

El presente la muestra como la quinta argentina mejor clasificada, detrás de la número uno, “Delfi” Brea, Claudia Jensen (11), “Zazu” Osoro (19) y Martina Fassio (24). Claudia y Martina, nacidas en España, para ilustrar lo dicho. Cabe señalar que a una selección de pádel la conforman ocho jugadoras.
-¿Tenés expectativas con la convocatoria al equipo nacional?
-Sí, siempre. La verdad que representar al país es algo que creo que a todas y a todos nos motiva mucho. Es una semana que no estás compitiendo con nadie, sino que es como un equipo y vamos todos por el mismo país.
La verdad es que la gente siempre va a vernos, nos manda mensajes. Creo que en Argentina, siempre que un equipo se pone la camiseta, hay un sentimiento extra que está muy bueno. Es de las semanas más lindas de competencia. Pero hasta el último momento una no sabe si está o no está dentro. Ojalá que sí, hay que esperar.
Lejos de su Chaco natal y con el mundo como escenario, Virginia Riera sigue construyendo su camino en el pádel profesional. Entre viajes, cambios y desafíos personales, se mantiene firme en su objetivo: volver a sentirse competitiva y disfrutar dentro de la cancha. Una historia de perseverancia que todavía tiene mucho por escribir.









