Rosario Central es el campeón de la Supercopa Internacional 2026. Se la ganó a Estudiantes de La Plata el sábado pasado en Santiago del Estero, en una final que tuvo de todo. Fue un duelo con mucho trasfondo de supuestas afinidades y enfrentamientos con la AFA y con su presidente Claudio “Chiqui” Tapia.
Central prolonga en Rosario el festejo que desató el sábado en Santiago del Estero
Tras ganarle la final de la Supercopa Internacional a Estudiantes por 3 a 1, en un partido caliente y polémico, el “Canalla” celebrará con los hinchas en el Monumento a la Bandera

De chispazos previos por aquel pasillo de espaldas de los jugadores “pincharratas” que tanto dolió en Arroyito. De gestos cargados de significado de parte de Juan Sebastián Verón y de escándalo entre los jugadores cuando el remate de tres dedos de Julián Fernández se metió en el arco del arquero Muslera, para decretar el 3 a 1 definitivo.

Por todo eso y por mucho más, los “canallas” desataron un festejo interminable que comenzó en la provincia norteña y que todavía se prolonga en Rosario.
La celebración de la delegación y de los hinchas de Central estuvo a la altura de toda la carga emotiva que tuvo la previa de esta final ante Estudiantes.
Los números de un ciclo exitoso
Desde el momento en que ambos planteles llegaron a Santiago del Estero y desde la conferencia de prensa previa al encuentro que protagonizaron los defensores Ignacio Ovando y González Pires, en el ambiente se empezó a respirar un clima áspero y efervescente. Y el partido en sí, dirigido por el árbitro Darío Herrera, en todo momento estuvo envuelto por esa atmósfera.
El gol de Estudiantes antes de que se cumpla el minuto de juego. El empate de Central con ese zurdazo inolvidable de Angelito Di María. El penal de VAR con el que pasó al frente el “Canalla”, que motivó el aplauso y la sonrisa socarrona de la “Bruja” Verón cuando sabía perfectamente que la cámara lo estaba enfocando.
El gol definitivo de Julián Fernández cuando el arquero Muslera había ido al área “canalla” a buscar el empate.

Ni que hablar del escándalo del final, con los futbolistas de Central celebrando en la cara de los de Estudiantes y Verón metiéndose en la cancha para ordenarles a los jugadores de su club que se retiren del campo de juego.
La entrega de las medallas y de la copa, con “Chiqui” Tapia arriba del escenario que se preparó para la ceremonia, fue otro de los momentos álgidos de la calurosa tarde de Santiago.
Escándalo y entrega de premios
“Volví por esto, por esta alegría, por esta gente. Se lo dije a los chicos antes de salir: estamos a fin de mes y esta gente vende cosas, hace cualquier cosa por viajar, hace cualquier cosa por estar acá y si no le dábamos esta alegría me iba a sentir muy mal, iba a sentir que los defraudaba de verdad esta vez. El de arriba otra vez me termina dando ese toque”, describió Di María en medio de los festejos, con la medalla colgada en el cuello y el trofeo en su mano izquierda.

Para el técnico Jorge Almirón, muy cuestionado por los hinchas en su momento, fue como sacarse un gran peso de encima:
“Estoy muy contento por los jugadores, que se mereceneste triunfo ante un gran rival y una gran institución como Estudiantes. Ganamos bien. Todo en la vida es un proceso, tengo mucha experiencia en esto, cuando hay buena energía siempre hay posibilidad de revertirlo”, dijo.
Rosario Central logró el decimocuarto título de sus 137 años de historia, contando también los que ganó en la etapa amateur.

Pero ese palmarés adquiere mayor relevancia si se advierte que levantó cuatro copas en los últimos ocho años -Copa Argentina 2018, Copa de la Liga 2023, Campeón Anual 2025 y esta Supercopa Internacional 2026-. Y en esta temporada, está en la lucha por el Torneo Clausura y por la tabla acumulada de todo el año.
El club rosarino tenía previsto festejar este lunes con todos los hinchas en el Monumento a la Bandera, el sitio icónico para las celebraciones en Rosario. Sin embargo, por cuestiones meteorológicas, la convocatoria se pasó para este martes 29 de septiembre a las siete de la tarde. El “Canalla” sigue de festejo y por ahora no piensa en parar.








