Tomás Etcheverry sacó adelante un partido bravo en Montecarlo y se metió en los octavos de final del tercer Masters 1000 de la temporada. El platense arrancó en desventaja, ajustó su juego con el correr de los sets y terminó imponiéndose al francés Térence Atmane por 3-6, 6-3 y 6-2 después de una batalla de una hora y 57 minutos.
Etcheverry reaccionó a tiempo, dio vuelta el partido y se metió en octavos de Montecarlo
El argentino venció al francés Térence Atmane por 3-6, 6-3 y 6-2 y avanzó a una instancia pesada del Masters 1000. En la próxima ronda lo espera Carlos Alcaraz.

El arranque fue incómodo para el argentino, que cedió el primer set y quedó obligado a remar desde atrás. Atmane aprovechó mejor sus oportunidades en ese tramo inicial y logró desordenar a Etcheverry, que no terminaba de encontrar continuidad con su servicio ni peso desde el fondo de la cancha.
La reacción que cambió el partido
A partir del segundo parcial, Etcheverry empezó a acomodarse mejor al partido. Encontró más profundidad, sostuvo sus turnos de saque y quebró en momentos importantes para quedarse con el set por 6-3. Ahí cambió la dinámica de un cruce que había arrancado cuesta arriba y pasó a jugarse mucho más en el terreno del argentino.
En el tercer set sostuvo ese crecimiento. Etcheverry salvó las oportunidades de break que tuvo enfrente, aprovechó sus chances y cerró el partido con un 6-2 que reflejó mejor su autoridad en el cierre. La remontada lo dejó en una ronda importante de un torneo que siempre exige mucho desde el aspecto físico y mental.
Ahora se viene Alcaraz
El premio por la victoria será un cruce de máxima exigencia. En octavos de final, Etcheverry se medirá con Carlos Alcaraz, actual número uno del mundo, en uno de los partidos más atractivos de la próxima jornada en Montecarlo.
La buena semana en el Principado también vuelve a darle impulso en el ranking y en la confianza justo cuando empieza la parte fuerte de la gira europea sobre polvo de ladrillo. Montecarlo suele ser una estación de referencia para los especialistas en esta superficie, y Etcheverry ya dio un paso importante antes de enfrentar uno de los desafíos más duros del circuito.








