El argentino Sebastián Báez tuvo un auspicioso debut en el Masters 1000 de Montecarlo al imponerse en sets corridos frente al experimentado Stan Wawrinka, en un duelo cargado de simbolismo por tratarse de la última participación del suizo en el certamen que conquistó en 2014.
Báez venció a Wawrinka en su despedida y sigue firme en Montecarlo
El tenista argentino debutó con una sólida victoria ante el experimentado suizo, en lo que fue la despedida de Wawrinka del torneo que supo conquistar en 2014. En la próxima ronda enfrentará a Carlos Alcaraz.

Báez, que atraviesa un sólido inicio de temporada 2026, se quedó con la victoria por 7-5 y 7-5 tras una hora y 47 minutos de juego, en un partido que mostró momentos de alto nivel y cambios de ritmo.
Favorable desde el inicio
El encuentro comenzó favorable para Wawrinka, quien salió decidido a imponer condiciones desde el inicio. Con un tenis agresivo y preciso, el suizo logró tomar una rápida ventaja de 4-1, haciendo pesar su experiencia sobre el polvo de ladrillo monegasco.

Sin embargo, el argentino reaccionó a tiempo. Ajustó su juego, redujo errores no forzados y comenzó a incomodar a su rival desde el fondo de la cancha. Con una notable remontada, Báez dio vuelta el marcador y se llevó el primer set por 7-5.
En el segundo parcial, el desarrollo parecía encaminarse rápidamente hacia una victoria cómoda para el argentino, que llegó a colocarse 5-1 arriba. No obstante, Wawrinka volvió a mostrar su jerarquía y logró una inesperada recuperación, igualando el marcador en cinco games por lado.
Lejos de desmoronarse, Báez volvió a tomar el control en el momento decisivo. Con determinación, consiguió un quiebre clave y luego selló el triunfo con su servicio, cerrando el partido con autoridad.
Pensando en Alcaráz
De esta manera, el argentino avanzó a la segunda ronda, donde tendrá un exigente desafío frente al número uno del mundo, el español Carlos Alcaraz.

El triunfo no solo representa un buen inicio en uno de los torneos más prestigiosos del circuito, sino también una muestra del crecimiento de Báez, que continúa consolidándose como una de las principales raquetas del tenis argentino.








