Madrid se prepara para recibir por primera vez a la Fórmula 1 y Fernando Alonso volverá a encontrarse con ese público que lo acompañó durante más de dos décadas. El escenario será nuevo, pero la emoción tendrá raíces profundas.
Las dos tardes en las que Fernando Alonso hizo vibrar a toda España
El asturiano ganó el Gran Premio de su país en 2006 con Renault y repitió en 2013 con Ferrari, en la que todavía permanece como su última victoria en la Fórmula 1. Ahora, Madrid abre un nuevo capítulo de una historia profundamente emocional.

Entre Alonso y el Gran Premio de España existe una relación construida con paciencia, frustraciones y dos victorias inolvidables. La primera llegó en 2006, cuando la “Alonsomanía” atravesaba su momento de mayor intensidad. La segunda fue en 2013, después de una largada que permanece entre las mejores de su carrera.
Dos triunfos separados por siete años, conseguidos con equipos diferentes y en momentos muy distintos. El primero acompañó su camino hacia el bicampeonato. El segundo se convirtió, con el paso del tiempo, en su última victoria dentro de la categoría.
2006: el día que ganó frente a los suyos
El 14 de mayo de 2006, el Circuit de Catalunya estaba cubierto por los colores de Renault y las banderas de Asturias. Más de 130.000 personas acompañaron a un piloto que ya era campeón mundial y había transformado definitivamente la relación de España con la Fórmula 1.

Alonso llegó como líder del campeonato y consiguió la pole position con el Renault R26. A su lado partió su compañero Giancarlo Fisichella, mientras que Michael Schumacher y Felipe Massa ocuparon la segunda fila con las Ferrari.
El asturiano mantuvo la punta en la largada y comenzó a construir una diferencia que le permitió controlar la carrera. Schumacher intentó presionarlo mediante la estrategia, pero aquella tarde no pudo acercarse lo suficiente.

Después de 66 vueltas, Alonso cruzó la meta con 18s502 de ventaja sobre el alemán. Fisichella terminó tercero y completó una jornada perfecta para Renault. El resultado oficial registró a Alonso, Schumacher y Fisichella en el podio.
No fue una victoria más. Alonso se convirtió en el primer español en ganar el Gran Premio de España como fecha del Campeonato Mundial de Fórmula 1.
La explosión de las tribunas reflejó algo que trascendía el resultado. España ya tenía a su campeón, pero aquella tarde pudo verlo ganar en casa.
Meses después, Alonso conquistaría su segundo título consecutivo tras una inolvidable batalla contra Schumacher. Barcelona había sido una de las demostraciones más contundentes de aquella temporada.
2013: una primera vuelta para la historia
Siete años después, Alonso regresó a lo más alto del podio español. Ya no vestía los colores de Renault: era piloto de Ferrari y perseguía un tercer campeonato que nunca terminaría de llegar.
La situación era mucho más compleja que en 2006. Nico Rosberg consiguió la pole position con Mercedes y Alonso clasificó solamente quinto, detrás de Lewis Hamilton, Sebastian Vettel y Kimi Räikkönen.

Pero cuando se apagaron las luces, el español construyó una de esas maniobras que explican por qué fue considerado uno de los mejores pilotos de su generación.
Alonso salió con decisión, se mantuvo cerca de Räikkönen y Hamilton y se lanzó por el exterior de la curva 3. Por un lugar en el que parecía imposible pasar, superó a los dos y terminó la primera vuelta en la tercera posición.
No había ganado la carrera, pero ya había encendido a todo el circuito.

Ferrari eligió una estrategia agresiva de cuatro paradas y Alonso respondió con un ritmo demoledor. Superó a Vettel y aprovechó la caída de rendimiento de los Mercedes para tomar el control.
La bandera española apareció en cada tribuna cuando cruzó la meta. Räikkönen terminó segundo, a 9s338, y Felipe Massa fue tercero con la otra Ferrari. Alonso había largado quinto y había transformado una carrera difícil en una actuación memorable. La clasificación oficial de la Fórmula 1 confirma el triunfo sobre Räikkönen y Massa.
Fue su victoria número 32 en la categoría. Nadie podía imaginar entonces que también sería la última.
Valencia, otra alegría en territorio español
Aunque sus únicas dos victorias en el Gran Premio de España fueron las de 2006 y 2013, Alonso también ganó una carrera de Fórmula 1 dentro de su país en 2012.
Fue en el circuito urbano de Valencia, pero aquella competencia tenía la denominación oficial de Gran Premio de Europa.
El asturiano largó undécimo y protagonizó una remontada extraordinaria con Ferrari. Después de la carrera detuvo el auto frente a las tribunas, tomó una bandera española y se emocionó ante su público.
Fue una de las imágenes más intensas de su trayectoria y otra prueba del vínculo especial que siempre mantuvo con los aficionados de su país.
Madrid abre una nueva historia
La llegada de la Fórmula 1 al Madring representa un nuevo comienzo. Alonso ya no es aquel joven que hizo estallar Barcelona en 2006 ni el piloto de Ferrari que parecía invencible durante la primera vuelta de 2013.
Ahora regresa con Aston Martin, acompañado por una trayectoria que incluye dos campeonatos, 32 victorias y más de dos décadas en la máxima categoría.
Madrid será un territorio desconocido para todos. No habrá referencias anteriores ni experiencia acumulada. Los pilotos deberán aprender el circuito desde la primera salida del viernes y adaptarse a una pista que cambiará constantemente.
Para Alonso, sin embargo, la sensación será conocida. Volverá a mirar hacia las tribunas y encontrará miles de banderas españolas esperando otra tarde para guardar en la memoria.
Pasaron veinte años desde su primera victoria en casa y trece desde la última. Cambiaron los equipos, los autos y hasta el escenario del Gran Premio. Pero la ilusión permanece intacta.
Porque cada vez que Fernando Alonso corre en España, su público vuelve a creer que todavía puede suceder algo extraordinario.






