Gimnasia de Mendoza construyó una remontada impactante y derrotó 3 a 2 a Vélez en el arranque de una nueva jornada del Torneo Apertura. En el estadio Víctor Antonio Legrotaglie, el equipo mendocino pasó de un arranque adverso a una noche de desahogo, con un gol en contra de Emanuel Mammana en tiempo agregado que definió el partido.
Gimnasia de Mendoza reaccionó a tiempo, remontó un 0-2 y golpeó a Vélez en un partidazo
El Lobo mendocino perdía por dos goles, pero lo dio vuelta en el Víctor Legrotaglie y venció 3 a 2 al Fortín por la fecha 13 de la Zona A. Mammana marcó en contra en el cierre.

El Fortín había golpeado de entrada y parecía tener el trámite controlado. Florián Monzón abrió la cuenta a los 3 minutos y Manuel Lanzini amplió a los 11, en un comienzo que expuso la eficacia del equipo visitante y dejó al local muy comprometido.
Vélez pegó primero, pero no lo liquidó
Durante buena parte del primer tiempo, Vélez manejó mejor los tiempos del partido y generó la sensación de que podía ampliar la ventaja. El 2 a 0 tempranero le dio margen para moverse con soltura, mientras Gimnasia de Mendoza buscaba respuestas sin demasiada claridad en los metros finales.
Sin embargo, sobre el cierre de la etapa inicial cambió el ánimo del encuentro. Ezequiel Muñoz descontó en el tiempo agregado del primer tiempo y le devolvió vida al conjunto mendocino justo antes del descanso. Ese gol modificó el escenario para lo que venía.
El Lobo creció en el complemento
En la segunda mitad, el equipo local asumió más riesgos y empujó a Vélez hacia atrás. El desarrollo dejó de parecerse al del primer tiempo y el Lobo empezó a instalarse más cerca del arco rival, con otro ritmo y mayor agresividad en busca del empate.
La igualdad llegó a los 81 minutos, cuando Agustín Módica conectó de cabeza y selló el 2 a 2. A esa altura, el partido ya estaba completamente abierto y Vélez mostraba menos firmeza que en el inicio, sin poder recuperar el control del trámite.
Mammana, el desenlace inesperado
Cuando el empate parecía cerrado, llegó la acción que torció la noche por completo. A los 90+1, una jugada que no parecía tener demasiado peligro terminó con Emanuel Mammana empujando la pelota contra su propio arco, en una secuencia que desató la celebración del local y dejó al Fortín sin reacción.
El triunfo tuvo un valor fuerte para Gimnasia de Mendoza porque cortó una racha adversa y lo reacomodó en la Zona A. Para Vélez, en cambio, fue una derrota pesada por la forma en que se dio: había tomado dos goles de ventaja en el primer tramo del partido y terminó dejando escapar puntos clave.







