Gustavo Nepote campeón: "En Brasil admiran la esencia ganadora de los argentinos"
El santafesino volvió a ser campeón. En cuatro meses lo consiguió, junto a Hernán Crespo, con Defensa y Justicia y ahora con el San Pablo. “Había 30.000 personas que querían festejar, afuera del Morumbí y cuando salimos con la copa, fue un desborde”, contó el oriundo de Vera y Pintado.
Gentileza Gustavo Nepote junto a Hernán Crespo y la copa del Paulista. Una imagen calcada a la de hace apenas unos meses, cuando ganaron la Sudamericana con Defensa y Justicia.
Ganar un título en Brasil no es algo sencillo. Al menos, no lo ha sido para los entrenadores argentinos. El último había sido Sampaoli con el Mineiro y anteriormente hubo otros nueve, pero con apellidos que los convierten en “ilustres desconocidos”. Desde José Poy (no el de la famosa palomita, que se llama Aldo Pedro), pasando por Carlos Volante, Juan Celly, Filpo Nuñez o Carlos Renganeschi. Para el futbolero santafesino, hay uno que muchos recuerdan: don Jim Lopes, quien fue entrenador sabalero allá por 1968. Y ahora, el argentino número 11 en levantar una copa en Brasil es Hernán Crespo. Y en su cuerpo técnico, este santafesino triunfador llamado Gustavo Nepote, quien sigue atravesando fronteras y superando sus sueños de niño acunados en su entrañable Vera y Pintado, cuando hacía renegar a su mamá, la famosa Gladys, llegando con los pantalones rotos o embarrados después de largas jornadas en el potrero, atajando tiros libres, penales o mano a mano a los delanteros rivales. No logró como arquero lo que ha conseguido como entrenador. Participó en el aprendizaje de los arqueros de River cuando estuvo en sus inferiores, integró el cuerpo técnico de Kudelka en el ascenso de Unión en el 2011, trabajó con Burruchaga en varios equipos y le llegó el turno de hacerlo con Crespo. ¡En cuatro meses campeón de la Sudamericana con Defensa y Justicia y del Paulista con San Pablo, que hacía nueve años no levantaba un trofeo!. De más están las palabras.
-¿Qué se siente al levantar dos trofeos en cuatro meses?
-¡Es increíble!... Ganar una copa internacional con Defensa fue muy importante para nosotros; y esto de San Pablo es increíble, es un sueño, algo impensado, este club tiene 20 millones de hinchas y hacía 16 años que no ganaba este torneo… Todavía no caigo… Pero hay que seguir, porque es el camino, recién empezamos y este club se merece atención total.
Gentileza El santafesino festeja con el arquero titular, Tiago Volpi, en la inmensidad del Morumbí luego de la victoria ante Palmeiras.
El santafesino festeja con el arquero titular, Tiago Volpi, en la inmensidad del Morumbí luego de la victoria ante Palmeiras.Foto: Gentileza
-¿Hubo festejos?
-Nosotros no pudimos tener el contacto con la gente, quisimos salir con la copa y tuvo que intervenir la policía porque había 30.000 personas alrededor del Morumbí… ¡Era un desborde total!... Nos tuvimos que meter adentro, fue una locura… Nosotros estuvimos dos horas festejando adentro del vestuario, pero cuando quisimos hacerlo con la gente, no se pudo…
-¿Es muy exigente el San Pablo?
-¡Tremendamente exigente!... Al principio me tuve que adaptar a todo, incluido el idioma. Todo nuevo pero todo lindo. Con los arqueros hay que trabajar en un nivel de ciento por ciento de exigencia, cada entrenamiento es a full, sin guardarse nada.
-¿Cuál es la fórmula de Crespo?
-Humanamente es extraordinario y como técnico sabe lo que quiere. Nos ayudó mucho que hayamos tenido dos semanas para trabajar, al principio, porque se había parado el torneo paulista. Es un técnico sin miedos, es simple y cambia lo que debe cambiar.
Gentileza El festejo de todo el cuerpo técnico, dirigentes y colaboradores.
El festejo de todo el cuerpo técnico, dirigentes y colaboradores.Foto: Gentileza
-No es fácil, para un argentino, triunfar en Brasil. ¿Qué les exigen ahora?
-Anoche en el vestuario nos decían que tenemos la esencia ganadora típica de los argentinos. Acá nos encontramos con jugadores de gran técnica y lo que hicimos fue mezclarles esa gran técnica con la actitud para recuperar la pelota. Es más fácil que un argentino sea aceptado aquí a que un brasileño sea aceptado en la Argentina. Nosotros tratamos de convencerlos desde lo humano… Se dio un amor mutuo rápido… Los brasileños admiran la esencia ganadora de los argentinos.
-¿Dormiste algo?
-¡Nada…! Duró mucho el festejo, no me podía dormir y casi te digo que pasé de largo… Este martes jugamos contra Sporting Cristal por Libertadores, el jueves arranca el Brasileirao y de acá a diciembre tenemos 60 partidos… ¡Hay para entretenerse!