El domingo tuvo un significado especial para el handball santafesino. Apenas 24 horas después de que el gobernador Maximiliano Pullaro inaugurara oficialmente el Invencible Santa Fe, el moderno estadio multipropósito abrió sus puertas para recibir a los verdaderos protagonistas del deporte: los chicos y chicas que todos los días entrenan, compiten y sueñan con crecer dentro de esta disciplina.
El Invencible fue de los chicos y el handball vivió un finde inolvidable
Tras la inauguración oficial del estadio multipropósito Invencible Santa Fe, los selectivos menores y cadetes, masculinas y femeninas, de la Asociación Santafesina de Handball tuvieron su jornada soñada. Deportistas de Peretz, Independiente, Alianza y Almagro disfrutaron de una cancha que ya se prepara para recibir, en septiembre, a los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026.

Las categorías menores, tanto masculinas como femeninas, de los clubes Peretz, Independiente, Alianza y Almagro fueron las encargadas de darle vida al nuevo escenario ubicado en el predio del Centro de Alto Rendimiento Deportivo (CARD), en el sur de la ciudad.
Con la conducción de las profesoras Belén Aranda y Daiana Dalzoto y la coordinación de la profesora Nora Janda, los jóvenes deportistas se adueñaron de la cancha y disfrutaron cada minuto de una experiencia que seguramente quedará guardada para siempre.

No fue una jornada más. Las caras felices, la emoción y las ganas de jugar reflejaron lo que significa para las nuevas generaciones poder pisar un estadio de estas características.
Un espacio que hasta hace muy poco parecía reservado para grandes acontecimientos deportivos y que ahora comienza a convertirse también en un lugar de pertenencia para quienes construyen, desde abajo, el futuro del handball santafesino.
Una cancha que ya tiene nuevos dueños
La imagen de los chicos y chicas corriendo detrás de la pelota, disfrutando de cada jugada y compartiendo una jornada entre clubes fue una postal que sintetizó el verdadero espíritu de la actividad. El Invencible Santa Fe dejó de ser solamente una obra flamante para transformarse, aunque sea por unas horas, en la casa del handball regional.
Para los jugadores de Peretz, Independiente, Alianza y Almagro, la oportunidad tuvo además un valor simbólico. Ellos serán parte de la generación que podrá disfrutar de este magnífico escenario en los próximos años y que, después de los Juegos Suramericanos, tendrá la posibilidad de volver a competir allí y sentir que ese estadio también les pertenece.
La jornada permitió, además, poner en valor el trabajo silencioso que realizan entrenadores, profesores, dirigentes y familias para sostener el crecimiento del handball santafesino. La presencia de las categorías menores en un escenario de primer nivel representa un estímulo enorme para continuar apostando por la formación y por el desarrollo deportivo.

El gran escenario de los Suramericanos
El Invencible Santa Fe fue inaugurado oficialmente el sábado por el gobernador Maximiliano Pullaro, en una jornada que reunió a autoridades, deportistas y representantes del deporte santafesino.
La puesta en funcionamiento incluyó una prueba deportiva de handball en el marco de la Copa Santa Fe, como parte de la preparación del estadio para el gran desafío internacional de septiembre.
El flamante escenario será sede de las competencias de handball de los XIII Juegos Suramericanos Santa Fe 2026, convirtiéndose en uno de los grandes protagonistas de una competencia que reunirá a deportistas de distintos países de la región.
Durante la inauguración, Pullaro destacó el significado de la obra y explicó el motivo por el cual los nuevos estadios llevan el nombre “Invencible”, en referencia a la historia y la identidad santafesina vinculada al brigadier Estanislao López.
La definición refleja también la intención de que estos espacios trasciendan una competencia puntual y queden como patrimonio deportivo para las futuras generaciones.
El Invencible Santa Fe ya está listo para recibir a los mejores deportistas de Sudamérica. Pero antes de que lleguen los Juegos, tuvo su primer gran encuentro con quienes representan el futuro. Y el domingo, en el Día de la Juventud, fueron los chicos y chicas del handball santafesino quienes se hicieron dueños de la cancha.
Con sonrisas, entusiasmo y mucha pasión, vivieron una jornada que difícilmente olvidarán. Porque para ellos no fue simplemente jugar en un estadio nuevo: fue empezar a sentir como propio un escenario que, después de los Juegos Suramericanos, seguramente tendrá un lugar muy especial en cada partido, cada entrenamiento y cada sueño deportivo.









