Irán quiso jugar en México por seguridad, pero FIFA no moverá sus partidos del Mundial
Irán pidió trasladar a México sus partidos del Mundial 2026 por razones de seguridad, pero FIFA mantendrá el cronograma original. La selección asiática sigue programada para jugar sus tres encuentros de grupo en Estados Unidos.
FIFA mantiene por ahora el cronograma con dos juegos en Los Ángeles y uno en Seattle. Foto: Reuters
Irán intentó cambiar de sede sus partidos del Mundial 2026 y pidió que sus encuentros de la fase de grupos se disputen en México. El planteo fue elevado en medio de la crisis abierta por la guerra en Medio Oriente y por las dudas sobre la seguridad del seleccionado asiático en territorio estadounidense. Sin embargo, FIFA no prevé modificar el calendario anunciado para el torneo.
La postura del organismo deja a Irán, por ahora, con sus tres compromisos programados en Estados Unidos. El equipo integra el Grupo G junto con Bélgica, Egipto y Nueva Zelanda, con dos partidos previstos en Los Ángeles y uno en Seattle.
El reclamo iraní se apoyó en el deterioro de la situación regional tras los ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel sobre Irán y en las advertencias públicas de Donald Trump sobre la conveniencia de que el seleccionado viaje a jugar a suelo estadounidense. En ese contexto, la federación iraní abrió conversaciones para relocalizar los partidos en México.
Desde el lado mexicano también hubo una señal política favorable. Claudia Sheinbaum expresó que su país estaría dispuesto a recibir esos partidos si FIFA lo autorizara, aunque dejó claro que la decisión final depende del organismo rector del fútbol mundial.
Irán pidió mudar a México sus partidos del Grupo G del Mundial 2026. Foto: Reuters
FIFA sostiene el cronograma y sigue en contacto
Pese al pedido, FIFA mantiene el esquema aprobado para el Mundial y no anunció cambios de sedes para el grupo de Irán. El organismo sigue en contacto con las federaciones involucradas, pero por ahora trabaja con el fixture original, dentro de un torneo que se jugará del 11 de junio al 19 de julio de 2026 en Estados Unidos, México y Canadá.
Mover esos partidos implicaría además una alteración logística mayor. No solo afectaría la distribución de entradas y sedes, sino también la organización de entrenamientos, traslados, seguridad y operación comercial en una Copa del Mundo ya estructurada sobre un calendario cerrado desde diciembre de 2025. Esta lectura surge del propio contexto organizativo descripto alrededor del caso.
La AFC no recibió una baja formal
Mientras se discute el tema de las sedes, la Confederación Asiática de Fútbol aclaró que no recibió ninguna notificación oficial sobre una eventual baja de Irán. Incluso, hasta el lunes, la propia federación iraní seguía sosteniendo su intención de participar del Mundial.
La AFC confirmó que no recibió una baja formal del seleccionado iraní. Foto: Reuters
Esa definición mantiene abierto un escenario delicado: Irán negocia alternativas por seguridad, pero todavía no formalizó una renuncia. Por eso, otras selecciones del grupo, como Nueva Zelanda, continúan preparando sus partidos con normalidad a la espera de alguna comunicación oficial.
Qué margen le queda a Irán
El margen de maniobra no parece amplio. Si FIFA no acepta mover los encuentros a México, Irán deberá resolver si juega bajo el esquema actual o si escala el conflicto con una retirada, algo que no tiene antecedentes recientes en la historia moderna del Mundial.
Además, aun en el caso de superar la fase de grupos, el problema no desaparecería por completo. Desde los cuartos de final en adelante, todos los partidos del Mundial 2026 están previstos en Estados Unidos, lo que reduce todavía más las alternativas para cualquier solución excepcional. Esa conclusión se desprende del esquema general del torneo y del problema puntual planteado por la delegación iraní.