La Federación Italiana de Fútbol atraviesa una crisis luego de descartar a Andrea Pirlo como entrenador de la selección. La decisión provocó la renuncia de Paolo Maldini, quien había asumido como director técnico federativo y respaldaba la contratación del exmediocampista.
La nueva era de Italia duró 10 días: Maldini renunció porque la Federación no quiso a Pirlo de DT
La Federación rechazó al entrenador por su vínculo comercial con una casa de apuestas rusa. Maldini dejó su cargo y la continuidad de Leonardo quedó bajo revisión.

La continuidad de Leonardo, incorporado como asesor del proyecto, también quedó en duda. Ambos habían asumido sus funciones durante julio con la misión de reorganizar el fútbol italiano después de la tercera ausencia consecutiva de la Azzurra en un Mundial.
El vínculo que frenó a Pirlo
Pirlo era uno de los principales candidatos para suceder a Gennaro Gattuso, pero su posible designación encontró resistencia por su relación comercial con Fonbet, una empresa rusa de apuestas deportivas.

El entrenador fue contratado como embajador de la marca y participó en actividades organizadas en Moscú. La controversia creció por el contexto de la guerra en Ucrania y derivó en cuestionamientos políticos e institucionales dentro de Italia.
La respuesta del entrenador
Pirlo confirmó que dejó de ser candidato y defendió su actuación mediante un comunicado. Explicó que la colaboración cuestionada nació durante su trabajo en Emiratos Árabes Unidos y tuvo un carácter exclusivamente comercial y deportivo.
También sostuvo que cumplió con las leyes y los contratos de cada país en el que desarrolló su carrera. El campeón mundial en 2006 agradeció públicamente a Maldini y Leonardo por la confianza depositada en su candidatura.
El quiebre con la Federación
La negativa a contratar a Pirlo profundizó las diferencias entre Maldini y la conducción encabezada por Giovanni Malagò. El exdefensor consideraba al entrenador una pieza central del nuevo ciclo deportivo.

Maldini había sido presentado junto con Leonardo apenas días antes. Durante esa aparición, ambos habían planteado una reconstrucción integral, basada en decisiones compartidas y en el desarrollo de las categorías juveniles.
Los candidatos para el cargo
Con Pirlo fuera de carrera, la Federación comenzó a estudiar otras alternativas para cubrir el puesto antes del inicio de la Liga de Naciones. Antonio Conte, Roberto Mancini y Thiago Motta aparecen entre los nombres analizados.
La posibilidad de Motta tomó fuerza como una opción para acercar posiciones dentro de la estructura federativa y evitar nuevas salidas. Italia ya había mantenido contactos con Carlo Ancelotti y Pep Guardiola, pero ambos rechazaron la propuesta.
La reconstrucción de Italia
La Azzurra busca reorganizarse después de quedar fuera de la Copa del Mundo por tercera edición consecutiva. La salida de Gattuso abrió una búsqueda que ya incluyó negociaciones con varios entrenadores.
La FIGC deberá definir al nuevo seleccionador antes de los próximos compromisos internacionales y resolver la composición del área deportiva tras el alejamiento de Maldini y las dudas sobre el futuro de Leonardo.








