Perú terminó los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026 con una cifra que permite dimensionar su evolución: 98 medallas, 28 de oro, 31 de plata y 39 de bronce. Cuatro años atrás, en Asunción 2022, había conseguido 74 preseas y 19 títulos. El salto fue significativo y convirtió a la delegación peruana en una de las historias destacadas de la competencia.
Que delegación fue la “sorpresa” en el medallero de los Suramericanos Santa Fe 2026
Perú cerró la competencia con 98 medallas, 24 más que en Asunción 2022, y subió del séptimo al sexto lugar del medallero general.

El dato adquiere todavía más valor cuando se mira la clasificación general. En Paraguay, Perú había terminado en el séptimo puesto entre 15 delegaciones. En Santa Fe avanzó una posición y cerró sexto, detrás de Brasil, Argentina, Colombia, Chile y Venezuela.
La diferencia entre ambas actuaciones no se explica solamente por la cantidad de medallas. Perú también mejoró de manera considerable su producción dorada: pasó de 19 oros a 28, un incremento de casi el 47%. En el total de preseas, el crecimiento fue de 74 a 98, es decir, 24 medallas más que en la edición anterior.
El salto peruano
La campaña santafesina mostró una delegación capaz de sumar en una variedad importante de disciplinas. El medallero peruano recibió aportes del tiro, levantamiento de pesas, natación, esgrima, remo, clavados, gimnasia artística, bochas, stand up paddle, squash y otras especialidades.
Uno de los deportes que volvió a darle protagonismo internacional fue el squash. Diego Elías, una de las principales figuras del equipo, consiguió el oro individual y luego integró el conjunto masculino que también se consagró campeón en Santa Fe. Alonso Escudero y Rafael Gálvez completaron el equipo que derrotó a Ecuador en la definición.

El resultado tiene además una lectura que va más allá de una tabla. Perú no dependió de una única disciplina para construir su posición. La acumulación de podios en diferentes deportes permitió sostener a la delegación entre los seis primeros puestos durante el desarrollo de los Juegos.
En Asunción 2022, el Instituto Peruano del Deporte había registrado 19 medallas de oro, 18 de plata y 37 de bronce, para un total de 74. Aquella actuación le había permitido finalizar séptimo.
Cuatro años después, la fotografía cambió: 28 oros, 31 platas y 39 bronces. La cantidad de títulos aumentó en nueve y las medallas totales crecieron en 24.

Una posición más
El salto peruano también puede observarse en relación con sus competidores directos. Santa Fe 2026 terminó con Perú sexto, mientras que Ecuador quedó octavo con 16 oros y 82 medallas. Uruguay fue séptimo con 17 títulos y 54 preseas.
La distancia con las delegaciones que dominaron la competencia fue considerable. Brasil encabezó el medallero con 121 oros y 311 medallas; Argentina terminó segunda con 81 doradas y 293 preseas; Colombia completó el podio con 69 oros y 192 medallas. Chile y Venezuela ocuparon el cuarto y quinto lugar, respectivamente.

Pero la comparación que explica el caso peruano no está arriba de la tabla, sino en su propia evolución.
En Asunción había terminado séptimo. En Santa Fe terminó sexto. En Paraguay había conseguido 19 medallas de oro. En Argentina llegó a 28. Y de las 74 preseas de 2022 pasó a 98 en 2026.
El crecimiento también modifica su registro histórico. Antes de Santa Fe 2026, Perú acumulaba 897 medallas en la historia de los Juegos Suramericanos, con 209 oros, 289 platas y 399 bronces. La información oficial de Santa Fe 2026 lo ubicaba séptimo en esa clasificación histórica.
La edición santafesina dejó, entonces, un nuevo capítulo para el deporte peruano. No se trató de una irrupción en la pelea por el podio general, dominada por las grandes potencias regionales, sino de un crecimiento concreto respecto de su actuación anterior.
Veinticuatro medallas más, nueve oros adicionales y un puesto ganado en la clasificación general. Ese es el dato que dejó Perú en Santa Fe 2026 y que permite identificar a la delegación peruana como una de las grandes historias del medallero.








