Lisandro Martínez volvió a sumar minutos con el Manchester United, pero su regreso quedó atravesado por una escena inesperada. En la caída 2-1 ante Leeds en Old Trafford, el defensor argentino fue expulsado en el segundo tiempo después de que el árbitro revisara en el VAR una acción en la que tomó del pelo a Dominic Calvert-Lewin.
Lisandro Martínez volvió tras su lesión, salvó un gol y terminó expulsado por una jugada insólita
El defensor argentino regresó como titular después de 52 días, evitó un gol sobre la línea en el primer tiempo y fue expulsado en el complemento por una acción con Dominic Calvert-Lewin en la derrota del Manchester United ante Leeds.

La vuelta del zaguero se esperaba con atención. Había estado 52 días fuera de las canchas por una lesión en el sóleo derecho y su reaparición aparecía como una buena noticia tanto para el United como para la Selección argentina, sobre todo en un contexto marcado por la preocupación física en la última línea albiceleste.
Del regreso esperado a una roja inesperada
Martínez fue titular y tuvo un arranque exigente en un partido que se le hizo cuesta arriba al Manchester United desde muy temprano. Leeds golpeó en el inicio y volvió a marcar antes del descanso, en una primera parte en la que el equipo local mostró muchas dificultades para controlar el juego.
En medio de ese contexto adverso, el argentino dejó una de las acciones más destacadas del partido. Sobre el cierre del primer tiempo evitó un tercer gol de Leeds con una salvada espectacular sobre la línea, tirándose con todo el cuerpo para corregir una jugada que parecía terminada en la red.
Esa intervención había empezado a marcar su regreso con una nota positiva. Pero en el inicio del complemento, una disputa aérea con Calvert-Lewin cambió el partido y también su noche. En el forcejeo, Martínez tomó levemente del pelo al delantero y la acción terminó bajo revisión.
El VAR, la roja y la polémica
El árbitro Paul Tierney fue llamado por el VAR, revisó la jugada y decidió mostrarle la tarjeta roja directa por conducta violenta. La sanción sorprendió por el tipo de acción y por la levedad del contacto, en una escena poco habitual incluso para los estándares disciplinarios de la Premier League.
La expulsión dejó al Manchester United con diez jugadores en un momento delicado del encuentro. Aun así, el equipo reaccionó y descontó con un cabezazo de Casemiro tras un tiro libre de Bruno Fernandes, lo que volvió a meterlo en partido hasta el cierre.
Después de la jugada, la roja de Martínez abrió una discusión inmediata. En la televisión inglesa, voces como las de Roy Keane y Jamie Carragher consideraron excesiva la decisión arbitral y coincidieron en que la expulsión fue demasiado severa para la acción revisada.
Un golpe para el United y una señal para Scaloni
Más allá de la polémica, el episodio dejó un sabor amargo para el defensor argentino. Su vuelta era una noticia esperada después de casi dos meses de recuperación, pero terminó quedando opacada por una expulsión insólita en una noche en la que también había mostrado su jerarquía con una salvada decisiva.
Para el Manchester United, la derrota supuso un freno en la pelea por afirmarse en los puestos altos de la tabla. Para la Selección argentina, en cambio, el dato central sigue siendo que Lisandro volvió a competir y sumó minutos en un tramo del calendario en el que Lionel Scaloni sigue de cerca el estado físico de sus defensores.
La escena final fue la de un regreso partido en dos: por un lado, la sensación de alivio por volver a verlo dentro de una cancha; por el otro, una expulsión extraña que cambió el relato de la noche y dejó al central fuera de foco por una jugada tan breve como llamativa.








