La nueva audiencia del juicio por la muerte de Diego Maradona volvió a golpear con fuerza. Este jueves declararon dos policías que estuvieron entre los primeros en llegar a la casa del barrio San Andrés y también el médico que firmó el acta de defunción. Entre los tres construyeron una escena tan cruda como inquietante.
Impactante audiencia en el juicio por Maradona: "No había nada de uso médico" en la casa
Testigos clave revelaron que el entorno no contaba con soporte sanitario adecuado. La familia de Diego vivió momentos de suma tensión durante la exhibición de las imágenes.

Las frases más duras quedaron concentradas en la descripción del lugar y del estado del cuerpo. Pero también en lo que faltaba. Según los testimonios, en la habitación donde estaba Diego no había elementos que permitieran hablar de una internación domiciliaria con soporte médico adecuado.
La audiencia, además, tuvo momentos de fuerte carga emocional. Gianinna Maradona se retiró de la sala cuando se mostraron imágenes del lugar y también se quebró durante el relato del médico Juan Carlos Pinto, quien describió con crudeza las condiciones en las que encontró al exfutbolista.

Qué dijo el primer policía que llegó a la casa
El primero en declarar fue Lucas Farías, entonces oficial de la policía de Villa La Ñata. Contó que recibió el aviso mientras estaba de servicio y que se dirigió en auto particular al barrio donde se alojaba Maradona, mientras pedía apoyo a otros móviles.
Cuando llegó, dijo que había alrededor de siete ambulancias. Un integrante de seguridad le hizo un gesto que interpretó como señal de que la situación era gravísima. Al entrar a la vivienda, entrevistó a Claudia Villafañe y desde allí ya pudo observar, a través de la puerta, el cuerpo de Diego.
Farías afirmó que lo vio tapado, que no reaccionaba y que estaba “extremadamente hinchado”. También describió la habitación como un espacio pequeño, con ropa deportiva, botellas de agua, sueros y medicación, pero sin equipamiento médico de relevancia. “Nada más de uso médico”, resumió.

La descripción del lugar y del cuerpo
Farías volvió sobre un detalle que le llamó especialmente la atención: las condiciones físicas del cuerpo. Dijo que, una vez destapado, Diego estaba boca arriba, con una remera negra y un short de Gimnasia, y mencionó que tenía las tibias excesivamente arqueadas.
También relató que Leopoldo Luque se presentó como médico personal de Maradona y fue quien le suministró sus datos personales. Otro dato que aportó fue que en la planta baja solo vio baños químicos, no un toilette convencional, un aspecto que sumó incomodidad a la descripción general del entorno.
Después fue el turno de Cristian Méndez, entonces jefe de la Policía Científica bonaerense. Su testimonio reforzó la misma línea: habló de un relevamiento fotográfico de la habitación y dijo que, además de botellas de agua y medicación, no encontró nada más.

El testimonio más duro de la jornada
La declaración más impactante fue la de Juan Carlos Pinto, el médico que acudió al domicilio tras recibir un código rojo. Contó que al entrar se encontró con maniobras de reanimación en curso: una mujer hacía compresiones cardíacas y un hombre realizaba respiración boca a boca. También había un médico vecino que ya le había dado a entender que no había nada por hacer.
Pinto fue tajante al describir el cuadro. Afirmó que Maradona ya estaba muerto, que no tenía pulso ni latidos y que el cuerpo estaba muy edematizado. Habló de una cara hinchada, miembros inflamados y un abdomen globuloso. “Era como un globo”, dijo durante su declaración.
El médico explicó además que las livideces cadavéricas ya estaban fijadas cuando vio el cuerpo, un dato que ubica la muerte varias horas antes. También precisó que la formación de líquido en el abdomen no es inmediata y que puede desarrollarse en varios días, además de poder ser advertida.
“No había nada” compatible con una internación domiciliaria
La frase más fuerte de Pinto fue también la más directa. “En la casa no había desfibrilador, respirador, oxígeno, no había nada. Dentro de la habitación no había elementos para decir que el paciente estaba en una internación domiciliaria”, declaró ante el tribunal.
Ese testimonio golpea en el centro de una de las discusiones del juicio: si el dispositivo montado para atender a Maradona en sus últimos días era acorde al estado de salud que presentaba. La descripción del médico dejó planteada una respuesta muy dura sobre ese punto.
La audiencia también volvió a poner el foco sobre los siete imputados en la causa, entre ellos Leopoldo Luque, Agustina Cosachov, Carlos Díaz, Nancy Forlini, Mariano Perroni, Pedro Di Spagna y Ricardo Almirón, todos acusados en el proceso que intenta determinar responsabilidades por la muerte del Diez.








