El Mundial, desde hace años por los álbumes de figuritas, también se juega en el kiosko. En 1998, una tapita de Coca-Cola y 75 centavos alcanzaban para salir con un cabezón de la Selección en la mano. No era un juguete nomás, era otra forma de vivir el evento deportivo más importante del mundo.
Volvieron los muñecos cabezones del Mundial: cuánto cuestan y qué argentinos trae la colección
Los clásicos cabezones de Francia 98 regresan para este año con otro formato, otro precio y otra lógivca. Ya no los entrega una gaseosa: ahora se venden como coleccionables sorpresa y Argentina tendrá a Messi, Dibu y Lautaro.

Y eso, aunque un poco diferente, volvió en 2026. Para la Copa del Mundo de este año regresaron los muñecos cabezones, pero ya no como premio asociado a una gaseosa sino como producto central.
Los fabrica ZURU, la compañía de Nueva Zelanda que en los últimos años se hizo fuerte con sus pelotas sorpresa de la NBA, parte de su línea oficial de llamada Ballers.

Del premio de kiosco al negocio de colección
Ahí está, quizás, la diferencia más grande entre una época y la otra. En los 90, el muñeco era el anzuelo. En 2026, el muñeco es el negocio. La colección se vende en caja sorpresa, con tres figuras por pack, y detrás ya no está la lógica del consumo masivo de una marca de gaseosas sino la del coleccionable premium, más cerca del fenómeno Funko que de aquellas promociones que empujaban a completar una selección entera.
La serie reúne 33 muñecos de 11 selecciones: los ocho campeones del mundo y los tres países sede del próximo Mundial. En ese mapa aparece Argentina con tres nombres: Lionel Messi, Emiliano Martínez y Lautaro Martínez. La sorpresa no está solo en los que entraron, sino también en los que quedaron afuera. No figuran Enzo Fernández, Alexis Mac Allister, Rodrigo De Paul, Cristian Romero ni Julián Álvarez.
Esto también te deja pensando; ¿Qué jugador del 98 hubiera quedado afuera de esta nómina?

El trío argentino
Messi y Dibu eran inevitables. Uno sigue siendo la cara global del fútbol argentino y el otro es el mejor arquero del mundo hace media década. El tercero es Lautaro Martínez, una elección menos obvia si se piensa en el impacto popular de otros campeones mundiales pero más que merecedora por su nivel.
Justamente ahí aparece uno de los rasgos de esta colección: no busca reflejar necesariamente el ranking afectivo del hincha argentino, sino armar un recorte internacional vendible.

Si hubieran elegido a Julián Álvarez, tal vez se vendía un poco más en España pero… en ¿Italia?, ahí es ídolo Lautaro. Así que, aunque todos los jugadores del seleccionado de Scaloni merezcan ser parte de los “cabezones”, el recorte no parece desacertado.
Las imágenes promocionales muestran esa estética de caricatura prolija, con cabezas grandes, torsos mínimos y rasgos bien marcados. El material, hasta no tenerlo en manos, no se puede comparar con las del 98, que si todavía tenés en tu casa, podes corroborar que se mantienen bastante bien con el tiempo.

Cuánto cuestan
A diferencia del primer anuncio internacional, donde los Ballers todavía no tenían presencia formal en el mercado argentino, la colección ya se puede comprar vía sitios online. La licencia para venderlos en el país fue adquirida por Importadora Sudamericana, representante de ZURU en Argentina.
El precio estimado de la bola sorpresa será de $30.000 y la distribución apunta a jugueterías y supermercados de todo el país.
Aunque tal vez no tenga la misma emoción -ni el precio- que pagar una gaseosa, la nostalgia pega bastante y más en épocas mundialistas.









