Era la época de gloria de Duendes y Atlético del Rosario (Plaza Jewell), conjuntos, sobre todo el primero, que proveía destacados jugadores al equipo nacional. Fue también el año en el que un error de un periodista sudafricano, que confundió la imagen del yaguareté que los argentinos llevaban como emblema en la camiseta, con la de un puma. Esa imagen errónea, se difundió de modo imparable en el mundo, convirtiéndose en carta de identidad de nuestra selección. El nuevo e inesperado nombre se potenció con los resultados de la exitosa gira de los flamantes “pumas” por Rhodesia y Sudáfrica, y su consiguiente eco en el plano internacional.
Hace 60 años el rugby de Santa Fe venció por primera vez a la selección de Rosario
Este año se cumplen 60 años de la primera victoria del seleccionado santafesino de rugby sobre la selección de Rosario. El hecho alcanza mayor relieve, si se tiene en cuenta que, el año anterior, 1965, Rosario había obtenido por primera y única vez el campeonato argentino de selecciones.

En la selección rosarina que, en 1966, cayó ante Santa Fe por el estrecho marcador de 17 a 16, jugaron casi todos los que el año anterior le habían dado el triunfo sobre la dominante selección de Buenos Aires por el título de campeón argentino.
Los equipos
Entre ellos listaban Eduardo España (capitán) y gran figura de los Pumas. También estuvieron los forwards Mario Bouza y Miguel Chesta, que pronto se integrarían a la selección nacional; Eduardo Quetglas, Jorge Robin, Joaquín Scilabra, Jorge Seaton, Ronaldo Seaton, Eduardo Ferraza, Jorge Galán y Miguel Paván, entre otros jugadores de bien ganado prestigio.
En la selección de Santa Fe, jugaron ese día inolvidable: G. García Sarubbi; D. Pico, J. Betinsoli, H. Lauría y D. Marín; G. Ibaquez y J. González; L. Rolfo, C. Mamut y A. Piotti; R. González y M. Colucci; J. Colombo, J. Aguilera y López Domínguez. Por un golpe, Julio González tuvo que salir un rato de la cancha, momento en que fue reemplazado por un juvenil Andrés Gomila, de Ateneo Inmaculada, compañero de García Sarubbi en el ascenso de ese equipo a la Primera División ese mismo año. Ya repuesto, González regresó al campo de juego para terminar el partido.
La crónica de El Litoral
La crónica publicada en El Litoral refleja las alternativas cambiantes de un partido duro en el que los luchadores delanteros santafesinos aguantaron a pie firme el empuje rosarino en las formaciones cerradas. En las pelotas de “line out”, prevaleció Rosario por la actuación de Bouza, y en el juego abierto, se notó la mayor técnica y velocidad en el “passing” visitante. No obstante, los tres cuartos locales se las arreglaron para detener los ataques con buenos tackles. Sin embargo, el predominio inicial correspondió a Rosario, que anotó el primer try a través de R. Seaton. Pero Santa Fe no se dejó amilanar y pronto llegó la respuesta con un try de H. Lauría, luego de una combinación de kicks cruzados que descolocaron a la defensa rosarina.
Poco después fue L. Rolfo quien aumentó la cuenta al interceptar una pelota y correr más de 40 metros para apoyar la ovalada en el “ingoal” rosarino.
Al encontrarse inesperadamente abajo en el marcador, los jugadores de Rosario redoblaron sus ataques, pero la falta de una buena conexión en su pareja de medios, Cristi y Scilabra, malbarató su superioridad en la obtención de pelotas en las formaciones. Otro tanto ocurrió con Escobar, promesa del rugby rosarino, quien fracasó en sus intentos personales por no apoyarse en Ferrazza. Pese a todo, Rosario descontó con un penal, antes de que terminara el primer tiempo.
En el comienzo del segundo tiempo, las situaciones de riesgo se sucedieron para ambas escuadras. J. Seaton salvó el “ingoal” rosarino con una efectivo tackle cuando la entrada del pilar López Domínguez era inminente; y otro tanto ocurrió en la última línea local cuando García Sarubbi cortó un claro ataque del recién ingresado Ferrer.
La crónica de El Litoral dice que en torno a los 15’ el dominio de Rosario era ostensible. El pack de los del sur, ablandaba a los delanteros locales que se esforzaban por aguantar. Pero en un “line out”, Paván logró filtrase en jugada sorpresiva a través de la hilera santafesina y apoyar la guinda en el “ingoal” santafesino. Rosario pasaba a ganar 11 a 8.

El reingreso de Julio González le dio mayor ritmo a la escuadra local que, sobre la media hora de juego, acertó un penal a los palos e igualó el marcador. Poco después, con otro penal convertido por Pico, Santa Fe se puso arriba 14 a 11.
Sin embargo, no pasó mucho tiempo para que Paván volviera a desnivelar a favor de Rosario mediante un try convertido (por entonces tres más dos), quedando el partido 16 a 14. Pero antes del final un nuevo penal convertido por Santa Fe, selló el resultado final y el triunfo de la selección de la Unión Santafesina de Rugby, que incluía a los clubes y jugadores de Paraná, entre ellos Ibaquez, de buena actuación en aquella histórica jornada.
Para terminar, la crónica destaca en particular la actuación del medio scrum Julio González, a la que califica como “la mejor que ha tenido en nuestro medio”. Y, sobre todo, la actuación de los centros Betinsoli y Lauría, de quienes expresa: “Creemos que es la mejor pareja de medios que ha formado el seleccionado santafesino desde la iniciación del rugby”. Elogio que se hace sin desmedro de los significativos aportes de Ibaquez y Marín en los tres cuartos y García Sarubbi en la zaga.
Lo importante

Lo destacable y digno de recordar fue aquel proceso augural del nuevo rugby que, a partir de la gira de Los Pumas por Rhodesia y Sudáfrica, donde ganó 14 partidos, empató 1 y perdió cuatro, campaña coronada con su triunfo sobre los Junior Springboks en el mítico estadio de Ellis Park en Johannesburgo ante 40.000 espectadores locales, se encumbró en la consideración de propios y extraños.
Aquella experiencia proyectó a este deporte argentino al plano internacional y, en lo interno, produjo una revolución que determinó la renovación técnica del juego y la forma de preparación de los jugadores, impulsando una evolución que no se detiene y ubica a los Pumas entre los equipos más competitivos del mundo. Otro tanto, en su medida, ocurre con los clubes de nuestra provincia, y los de todo el país.
Por eso es bueno evocar y reconocer el km cero del largo camino recorrido.









