Stan Wawrinka anunció el final de su trayectoria en el tenis profesional, una carrera que lo llevó a conquistar los principales escenarios del circuito y a convertirse en uno de los jugadores más destacados de su generación.
Wawrinka anunció su retiro del tenis profesional: ganó tres Grand Slam y la Copa Davis
El tenista suizo, ex número tres del mundo, confirmó que pondrá fin a su carrera profesional tras más de dos décadas en el circuito. Ganó 16 títulos ATP, conquistó tres torneos de Grand Slam y fue una pieza clave en el histórico título de Suiza en la Copa Davis de 2014.

El suizo, que llegó al tercer puesto del ranking mundial, construyó su legado con tres títulos de Grand Slam y victorias ante los principales referentes de una época dominada por Roger Federer, Rafael Nadal, Novak Djokovic y Andy Murray, integrantes del denominado Big Four.

Su despedida quedó marcada por su participación en el torneo de Basilea, en su país, donde cayó ante el checo Jiří Lehečka. A los 41 años, el tenista puso fin a una etapa que incluyó grandes conquistas, lesiones y una prolongada permanencia en la élite.
Tres títulos de Grand Slam que marcaron su carrera
Los mayores logros de Wawrinka llegaron en los torneos más importantes del calendario. En 2014 conquistó el Abierto de Australia, tras vencer a Rafael Nadal en la final. Un año después se consagró en Roland Garros, donde derrotó a Novak Djokovic, y en 2016 levantó el trofeo del US Open tras superar nuevamente al serbio en la definición.
Esos tres títulos lo consolidaron como uno de los pocos tenistas capaces de romper el dominio de los grandes protagonistas de su época en los torneos de Grand Slam. Además, consiguió el Masters 1000 de Montecarlo en 2014 y sumó títulos en competiciones como Rotterdam y Dubái.

Wawrinka también tuvo un papel destacado en la Copa Davis. En 2014 integró el equipo suizo que conquistó por primera vez el certamen, junto a Roger Federer. A ese logro se suma la medalla de oro en dobles que obtuvo con Federer en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008.
Las lesiones y la capacidad de volver a competir
A lo largo de su carrera, el suizo debió afrontar diferentes problemas físicos que condicionaron su continuidad en el circuito. Entre ellos, sufrió lesiones que requirieron intervenciones quirúrgicas en la rodilla izquierda y en el pie izquierdo.
Pese a esos obstáculos, consiguió regresar a la competencia y prolongar su trayectoria durante varios años. Su experiencia y su revés a una mano, uno de los golpes más reconocidos de su juego, se mantuvieron como rasgos distintivos de su estilo.

Su última conquista en el circuito ATP se produjo en Ginebra, en 2017. Desde entonces, aunque no volvió a levantar un trofeo, continuó compitiendo y sumó nuevas participaciones en torneos internacionales.
Un legado frente a los mejores de su generación
Uno de los aspectos más destacados de la carrera de Wawrinka fue su capacidad para imponerse ante los principales referentes del tenis mundial. A lo largo de su trayectoria consiguió victorias frente a Federer, Nadal, Djokovic y Murray, y demostró que podía competir al máximo nivel en las grandes citas.

Su potencia desde el fondo de la cancha, la solidez de su revés y su capacidad para elevar el rendimiento en los partidos decisivos le permitieron construir una identidad propia en una época de dominio de grandes figuras.
Con 16 títulos ATP, tres coronas de Grand Slam y una Copa Davis, Wawrinka cierra una carrera que dejó una marca importante en el tenis suizo e internacional.








