En la antesala de una nueva doble fecha FIFA, el clima en el Predio de la AFA no solo está marcado por lo futbolístico.

Mientras el plantel se concentra en Ezeiza para los amistosos ante Mauritania y Zambia, la dirigencia de la calle Viamonte inició conversaciones formales para extender el contrato del cuerpo técnico. La intención es repetir la fórmula del éxito: firmar la renovación antes del inicio de la cita mundialista en Norteamérica.

En la antesala de una nueva doble fecha FIFA, el clima en el Predio de la AFA no solo está marcado por lo futbolístico.

Con la mira puesta en los duelos ante Mauritania y Zambia, el presidente de la entidad, Claudio “Chiqui” Tapia, ha decidido mover las fichas en los escritorios para asegurar la continuidad del proyecto más exitoso de las últimas décadas: la era de Lionel Scaloni.
A medida que los futbolistas arriban al país, las charlas con el entorno del entrenador santafesino han cobrado intensidad. El contrato vigente de Scaloni vence el 31 de diciembre de 2026, pero la intención de la conducción de AFA es no dejar cabos sueltos.

Según trascendió en las últimas horas, las primeras reuniones con el representante del DT han arrojado sensaciones positivas, con el objetivo claro de estampar la firma antes de que ruede la pelota en el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá.
La estrategia de Tapia no es nueva; es una réplica exacta del movimiento realizado antes de la Copa del Mundo de 2022. En aquel entonces, el anuncio de la renovación previa al certamen brindó una estabilidad determinante para el grupo y el cuerpo técnico.

Hoy, la premisa es la misma: otorgar tranquilidad absoluta al cuerpo técnico en su misión de defender la corona conseguida en Lusail.
De concretarse este nuevo acuerdo, el vínculo se extendería por cuatro años más, proyectando a Scaloni en el cargo hasta el Mundial 2030.

Esto marcaría un hito histórico en el fútbol argentino: un ciclo de once años ininterrumpidos al frente de la Albiceleste, transformando un interinato iniciado en 2019 en la gestión más longeva y laureada de la selección nacional.
Mientras las negociaciones avanzan, el equipo se enfoca en los compromisos inmediatos. Los amistosos ante combinados africanos como Mauritania y Zambia sirven para aceitar el funcionamiento y dar rodaje a las nuevas variantes que Scaloni viene integrando al esquema titular.
Estos encuentros representan la última ventana de pruebas antes de la gran cita de junio, donde Argentina buscará ratificar su hegemonía global.