La Fórmula 1 no da respiro y se traslada a Japón para disputar la tercera ronda de la temporada 2026.

El piloto argentino desembarca en tierras niponas para la tercera cita del calendario 2026. Con el simulador de Enstone como aliado, Franco analiza el salto de calidad de su monoplaza y la complejidad técnica de un trazado que pisará por primera vez.

La Fórmula 1 no da respiro y se traslada a Japón para disputar la tercera ronda de la temporada 2026.

Franco Colapinto llega al legendario trazado de Suzuka con el ánimo en alza y la confianza que otorga haber quebrado el cero en el clasificador: tras una carrera intensa en China, el pilarense logró meterse en el top 10, confirmando que el crecimiento de Alpine es una realidad tangible.
“Pensándolo bien, me alegré de marcharme de Shanghái con mi primer punto para el equipo, sobre todo tras unas batallas en pista muy emocionantes”, explicó Franco al hacer el balance de la última competencia.

Aunque el botín pudo ser mayor, el argentino destacó el ritmo competitivo: “Fue una pena no conseguir más porque el potencial estaba ahí, pero hubo variables de carrera que no salieron como esperábamos”.
Uno de los puntos que más entusiasma al entorno de Colapinto es la velocidad con la que el equipo francés ha logrado corregir el rumbo. El salto de rendimiento entre la cita inaugural en Melbourne y la reciente excursión a China fue notable.

“Estoy realmente impresionado con las mejoras que ha logrado el equipo; la diferencia es muy evidente”, señaló el piloto, quien pasó los últimos días en la fábrica de Enstone trabajando intensamente en el simulador para pulir la puesta a punto.
Este trabajo previo ha sido fundamental para fortalecer el vínculo con los ingenieros. “Fue genial poder compartir el resultado de China con ellos en la fábrica después de todo el esfuerzo que han hecho en los últimos meses”, añadió, subrayando la importancia de la sinergia humana detrás de la tecnología de punta.
El Gran Premio de Japón representará un hito personal para Franco: será su debut absoluto en una de las pistas más veneradas por los pilotos de todas las épocas. Suzuka, con sus curvas de alta velocidad y su icónico diseño en "ocho", no perdona errores de precisión.

“Estoy muy emocionado por correr en Japón por primera vez. Es un país increíble y tengo muchas ganas de vivir el fin de semana en este circuito tan famoso”, expresó con entusiasmo.
Sin embargo, no pierde de vista el desafío técnico que implica la falta de experiencia previa en este asfalto: “Tendremos que esforzarnos mucho en la configuración del auto, pero afronto el reto con ganas, listo para aprovechar el envión antes del parón de abril”.