Unión dejó escapar una oportunidad de oro en su lucha por mantenerse en la máxima categoría del fútbol femenino de la AFA. En su visita a Caballito, el conjunto santafesino empató 1 a 1 frente a Ferro Carril Oeste en el marco de la undécima jornada del Torneo Clausura, en un desenlace amargo que complica severamente sus aspiraciones de permanencia.
Unión igualó con Ferro y su permanencia en Primera pende de un hilo
El equipo dirigido por Paulo Poccia ganaba en Caballito con gol de Victoria Muñoz a poco del final, pero el conjunto local rescató el 1 a 1 a los 45 del segundo tiempo. Las Tatengas suman nueve partidos sin ganar y quedaron muy comprometidas en la tabla anual.


El trámite del encuentro se mantuvo cerrado y disputado hasta el tramo final del complemento. A los 37 minutos del segundo tiempo, la ilusión rojiblanca se encendió cuando Victoria Muñoz rompió la paridad y puso en ventaja a las dirigidas por Paulo Poccia. Sin embargo, la alegría duró poco: cuando se jugaba el minuto 46, Alexia Mendoza aprovechó una acción ofensiva para estampar la igualdad definitiva a favor del dueño de casa y desbaratar el festejo tatengue.
Con este punto sumado en condición de visitante, Unión alcanzó las 10 unidades en el Torneo Clausura, producto de 2 victorias, 4 empates y 5 derrotas. El dato alarmante para el elenco santafesino es que acumula una racha negativa de nueve presentaciones sin conocer el triunfo (4 empates y 5 caídas), habiendo registrado sus únicas dos alegrías en las jornadas inaugurales del campeonato, cuando superó consecutivamente a Gimnasia y Esgrima La Plata y a Banfield.

El panorama en la lucha por no descender se volvió sumamente crítico. En la tabla anual acumulada, las Tatengas marchan en la penúltima colocación —en zona directa de pérdida de categoría— con apenas 13 puntos. A falta de tan solo 12 unidades por disputarse, el equipo santafesino quedó a 8 puntos de distancia de Huracán (hoy perdió con San Lorenzo 3 a 1), el rival más cercano fuera de peligro. A un año de su histórico ascenso, la permanencia en la élite se transformó en una empresa muy cuesta arriba para un Unión al que le costó hacer pie y adaptarse al ritmo exigente de la división de honor.








