Septiembre devolvió un signo positivo a las ventas minoristas, aunque el pequeño rebote interanual convivió con otro retroceso mensual y con consumidores que siguieron administrando cada compra.
Las ventas minoristas volvieron al terreno positivo: 0,3% interanual en septiembre
Alivio mínimo después de las bajas de julio y agosto, con retroceso del 1,2% frente al mes anterior y acumulan una contracción de 2,1% en 2026. Los hogares sostienen todavía un consumo muy medido y compras fraccionadas; el comercio mantiene la prudencia.

El Índice de Ventas Minoristas Pyme de CAME registró una mejora real de 0,3% frente a septiembre de 2025, después del -3,8% de julio y el -0,2% de agosto.
La recuperación, sin embargo, no alcanzó para modificar la trayectoria del año: las ventas acumulan una baja de 2,1% durante los primeros nueve meses y, desestacionalizadas, disminuyeron 1,2% contra agosto.

Es la segunda variación interanual positiva desde junio, cuando se había interrumpido una secuencia de trece meses consecutivos de caídas. Julio volvió a hundir el indicador y agosto lo dejó prácticamente estancado.
Más rubros arriba, pero alimentos abajo
Cinco de las siete actividades relevadas vendieron más que un año antes.
Textil e indumentaria encabezó la mejora con 5%, seguido por calzado y marroquinería (+3,5%), ferretería y materiales eléctricos y de construcción (+3,3%), farmacia (+1,5%) y perfumería (+0,7%). Del otro lado quedaron bazar, decoración y muebles (-3,4%) y alimentos y bebidas (-3,1%).

Este último rubro deja una señal especialmente sensible porque refleja compras cotidianas. CAME encontró una demanda concentrada en “reposición diaria”, operaciones de bajo monto y presentaciones fraccionadas. También observó sustitución de cortes vacunos por alternativas avícolas y una preferencia por artículos de primera necesidad.
La mejora de indumentaria tampoco describe un consumidor lanzado a renovar el guardarropa: las ventas se apoyaron en prendas básicas, reposiciones puntuales y liquidaciones de invierno, mientras “las facilidades en cuotas sin interés evitaron una retracción mayor”. La competencia de prendas importadas y del canal informal siguió presionando al comercio formal.
Comprar menos y más seguido
La caracterización general que realizó CAME coincide con esas señales sectoriales.
La entidad describió una demanda “fragmentada”, concentrada en compras cotidianas y de bajo valor, y vinculó la caída mensual con la pérdida de dinamismo de los ingresos disponibles y los límites al endeudamiento con tarjetas. También señaló que el cambio de estación movió algunos rubros, pero no consiguió revertir la cautela presupuestaria de las familias.

El comercio electrónico continúa ganando espacio: las ventas online realizadas por comercios con locales físicos crecieron 19,4% interanual en septiembre, según CAME.
Es un crecimiento importante del canal, aunque no altera por sí mismo el resultado general, ya que el índice incorpora la evolución conjunta de los comercios relevados.
Menos caída no significa optimismo
La percepción empresaria mejoró algo, pero sigue lejos de una recuperación contundente.
El 50,2% de los comerciantes sostuvo que su situación se mantuvo sin cambios respecto de un año atrás y el 44,3% consideró que empeoró. Apenas 5,6% respondió que estaba mejor.
Las expectativas son más favorables: 41,8% espera una mejora dentro de doce meses y 44,1% proyecta mantenerse igual.
Pero cuando CAME preguntó si este era un buen momento para invertir, 55,7% respondió que no; sólo 13,4% consideró conveniente realizar nuevos desembolsos.
El dato prolonga una cautela que ya aparecía en agosto, cuando CAME había asociado la debilidad comercial con el menor poder adquisitivo, el peso de los servicios y el endeudamiento familiar. Entonces las ventas caían 0,2% interanual y acumulaban -2,4%; septiembre redujo ese rojo a -2,1%, pero todavía no lo borró.
La próxima prueba será el Día de la Madre, fecha en la que varios rubros —perfumería, indumentaria, calzado y bazar— concentran ahora sus expectativas para transformar más consultas en ventas efectivas.








