En los últimos 18 meses, la morosidad de las empresas industriales argentinas se quintuplicó: pasó del 0,7% en diciembre de 2024 al 3,8% en junio de 2026, tres décimas por encima del promedio empresarial, según un informe del Centro de Estudios de la Unión Industrial Argentina.
La morosidad industrial argentina se quintuplicó en 18 meses
Subió del 0,7% en diciembre de 2024 al 3,8% en junio de 2026, mientras que, en ese mismo período, la morosidad de las familias se duplicó.

Aumento de la morosidad industrial
El dato refleja el deterioro de la actividad manufacturera, que acumuló una caída interanual del 2% en los primeros siete meses del año y quedó 10 puntos por debajo de los niveles de 2022 y 2023. A su vez, la morosidad industrial supera ampliamente la de las familias argentinas, que en los últimos meses más que se duplicó, según diversos estudios de economistas y especialistas.

La Encuesta de Indicadores Industriales y Expectativas del CEU-UIA del tercer trimestre de 2026 muestra la gravedad de la situación: el 47% de las empresas industriales registró demoras en al menos uno de sus principales pagos. Los mayores atrasos correspondieron a impuestos (34%), proveedores (32%) y compromisos financieros (25%).
El informe difundido esta semana por el Centro de Estudios de la UIA estima que la mora alcanza al 12% de las empresas industriales con deuda bancaria, unas 4.300. El 80% tenía una situación regular antes de caer en mora en 2024, y el problema se agravó desde 2025 por la suba de las tasas, que en octubre de ese año llegaron al 75% anual, con picos diarios del 190%.

El aumento de la morosidad industrial coincidió con un cambio en la composición del financiamiento empresarial: el crédito, antes concentrado en pesos, se orientó hacia los dólares. En las grandes empresas, esa relación ya se invirtió, mientras que en las pymes aún predomina el financiamiento en pesos.
Cambio en el financiamiento empresarial
Este cambio ocurrió en un contexto de fuerte crecimiento del crédito al sector privado en Argentina durante los últimos tres años. Sin embargo, aun después de ese avance, su participación en el PBI sigue siendo muy baja —apenas el 13%— frente a la de otros países como Brasil (75%), Chile (100%) y Estados Unidos y China donde alcanza al 200%

El informe del CEU-UIA analiza la evolución del crédito durante la gestión de Javier Milei. Después de crecer un 106% en términos reales entre diciembre de 2023 y julio de 2025, el crédito se estancó: hasta mayo de 2026 avanzó apenas un 0,2%, en un contexto de endurecimiento monetario, aumento de tasas y mayores encajes bancarios. El documento también marca diferencias por tamaño: el crédito en pesos creció un 3,4% en las pymes, pero cayó un 14,9% en las grandes empresas.
Hasta junio de 2026, las empresas industriales habían tomado créditos por 25 billones de pesos, equivalentes al 30% del crédito total otorgado a empresas. El saldo irregular, en tanto, alcanzaba los 968 mil millones de pesos, por lo que cada una de las 4.231 empresas morosas adeudaba en promedio 228 millones de pesos.
Según el monto adeudado, el 40% de las empresas en situación irregular debe hasta un millón de pesos; el 26%, entre uno y diez millones; el 16%, entre diez y cincuenta millones; y el 18% restante, más de 50 millones. Por otra parte, el 6,2% del total —unas 2.100 empresas— logró regularizar su situación mediante pagos extraordinarios o refinanciaciones.








