En el discurso de clausura de las jornadas del Coloquio de IDEA, el presidente de la entidad, Santiago Mignone planteó la necesidad imperiosa de superar las discusiones coyunturales y consolidar un proyecto de nación con horizonte de largo plazo.
Sostener el rumbo y mirar a 20 años: la premisa de Santiago Mignone
El presidente de IDEA instó a consolidar la estabilidad macroeconómica, exigió una nueva ley de coparticipación, pidió reformas en la justicia y advirtió que la transformación del país requiere consensos y políticas de Estado sostenidas durante décadas.


Ante ejecutivos, dirigentes políticos y referentes sociales, Mignone fijó la postura del sector privado frente al proceso de reformas y ordenamiento en marcha: "Un empresariado que no quiere volver al pasado, que quiere ayudar a invertir la historia".
Mignone enfatizó que, tras décadas de vivir "pendientes del próximo sobresalto, de las próximas elecciones, del próximo gobierno, del próximo ciclo económico, de la próxima crisis", la sociedad argentina no puede volver sobre sus pasos.

En ese sentido, reafirmó el respaldo al proceso de ordenamiento macroeconómico: "Es determinante sostener el esfuerzo realizado y persistir en el rumbo de estabilización de la economía. El camino es por ahí".
La estabilidad como condición
Si bien reconoció que el trayecto no está libre de tensiones, remarcó que la estabilidad constituye la condición indispensable para recuperar una agenda de desarrollo humano y ascenso social.
A la hora de graficar la importancia de preservar los avances logrados, el titular de IDEA apeló a una metáfora sobre el esfuerzo colectivo: "No se trata acá de tirar abajo la pared que con esfuerzo venimos construyendo toda la sociedad argentina. Se trata de mantener lo construido, apuntalar lo necesario y agregar ladrillo sobre ladrillo".

Bajo esa premisa, instó a abandonar la miopía del corto plazo y empezar a proyectar el país a 20 años.
Coparticipación y justicia
Durante su intervención, Mignone detalló las condiciones que la institución considera claves para generar previsibilidad, reconstruir la confianza y atraer inversiones. En primer lugar, reclamó honrar los compromisos asumidos por el Estado de manera irrestricta, "independientemente de quién ni cuándo los haya asumido".

En materia tributaria y federal, calificó como sustancial el logro de un acuerdo entre las provincias y la Nación para una nueva ley de coparticipación federal de impuestos.
Recordó que dicha reforma constituye "un mandato constitucional incumplido por más de 30 años" y resulta imprescindible para eliminar los tributos distorsivos que restan competitividad a la producción y encarecen los precios a los consumidores.
En el plano de la calidad institucional, señaló a la justicia independiente como la piedra angular de la seguridad jurídica.
En esa línea, solicitó al Consejo de la Magistratura tratar y aprobar la propuesta de reforma del reglamento de selección de jueces presentada por la Corte Suprema en marzo, con el fin de eliminar la discrecionalidad en las entrevistas personales y basar las designaciones estrictamente en el mérito.
Inclusión, educación y ética
El titular de IDEA abordó también la integración internacional alineada a las megatendencias globales, el combate a la informalidad laboral para garantizar mejores prestaciones sociales y la necesidad de asegurar una transición con inclusión social centrada en la educación y la capacitación en inteligencia artificial.

En ese marco, ponderó las seis prioridades de la agenda educativa impulsadas junto a más de 50 instituciones. Por otra parte, exhortó a consolidar una ética empresarial transparente que "destierre definitivamente la corrupción" y ponga en el centro la dignidad de las personas.
En el tramo final de su exposición, y con la perspectiva del próximo año electoral, Mignone convocó a los distintos actores a actuar con responsabilidad colectiva. Sostuvo que el escenario electoral pondrá a prueba si los candidatos están a la altura de discutir el futuro o si se quedan detenidos en las exigencias de la coyuntura
A modo de balance del encuentro, concluyó que las transformaciones estructurales no se logran en un solo período de gobierno ni mediante ciclos favorables pasajeros: "Un país no se transforma en un solo mandato presidencial ni tampoco en un ciclo económico favorable. Se transforma cuando es capaz de sostener durante décadas un proyecto compartido de desarrollo".








